José Luis del Pozo: "Ahora hay que estudiar posibles escenarios en la pandemia y planificar el futuro"
Del Pozo afirma que ya no es momento de ‘café para todos’. “Hay que personalizar para tomar decisiones”. Y trabajar en la vacunación mundial, en el acceso a fármacos y en el control del aire en interiores


Actualizado el 01/03/2022 a las 08:09
Planificar el futuro. Estudiar posibles escenarios y formas de actuar. Incluso testar a parte de la población para conocer cómo está la inmunidad frente a la covid, como se hizo tras la primera ola. Y personalizar para tomar decisiones. Es lo que hay que hacer ahora que bajan los casos de covid, afirma José Luis del Pozo, director del servicio de Enfermedades Infecciosas y Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra. “Soy optimista pero, a la vez, es un poco desalentador porque los que estamos en las trincheras no percibimos que se estén haciendo cosas para preparar el futuro”, añade. “No podemos volver a tener el sistema sanitario colapsado. Ahora que hay más tiempo y antes de que llegue otra ola hay que trabajar en eso”.
La sexta ola claudica. ¿Fin de pandemia?
El final de la pandemia no es. Está claro. Pero es verdad que probablemente este sea un punto de inflexión importante.
¿Por qué?
Primero porque gran parte de la población está correctamente vacunada. Además, la variante que está predominando en nuestro medio, ómicron, es más benigna en la clínica. Y lo siguiente es que gran parte de la población ha pasado covid-19 en los últimos tres meses. Las personas vacunadas que han pasado la infección tienen una inmunidad bastante buena. Eso hace que estemos en un punto de inflexión.
Afirma que puede haber distintos escenarios. ¿Qué cree que va a pasar?
Uno de los escenarios potenciales más probable es que el virus mute, tal y como hacen la mayor parte de los virus RNA, pero que evolucione hacia formas como ha sido ómicron. Es decir, menos agresivas para el paciente y que se vaya convirtiendo en un virus endémico; un cuadro catarral.
Ya se habla de gripalizar la pandemia.
No me gusta esa palabra porque no es una gripe. Mata mucho más y genera un cuadro long covid o persistente que no lo causa el virus de la gripe. Hay que desterrar esa palabra. Esta es una enfermedad que va a pasar a ser endémica. Es decir se sumará a todos los virus que tenemos invernales (rinovirus, gripe, etc.) y ocasionará cuadros de infecciones respiratorias con la estacionalidad que estamos viendo. Es un virus que está presente todo el año con ascensos y descensos.
¿Pero cree que habrá otra ola?
En olas previas nos ha fallado pensar que ya se acababa. Y es lo que está pasando ahora. Todo el énfasis se está poniendo en quitar medidas y en cómo impactan.
¿Y dónde se debería poner el énfasis?
Se deberían estar planteando los potenciales escenarios, sobre todo que sea endémico. Habrá que pensar en cómo se va a detectar: si se van a seguir haciendo PCR a todos, si se mantendrán las medidas de confinamiento igual, si habrá que establecer otras medidas, si se debe hacer el diagnóstico a todos igual o hay que montar una red centinela, etc.
¿Podría aparecer una variante más agresiva?
Hay que plantearse ese escenario. Es una posibilidad bastante improbable pero podría ocasionar un nuevo pico de neumonías e ingresos.
¿Por qué dice que es un escenario improbable?
Hay variantes más agresivas que aparecen todos los días. Lo que ocurre es que las que matan a mucha gente se transmiten a menos personas. Cuando han aparecido variantes muy agresivas se han quedado circunscritas al sitio donde han aparecido. Es difícil que se expandan igual de bien que ómicron.
¿Y la variante BA.2 que ahora supone el 10% de casos en Navarra en poco tiempo?
De momento hay pocos casos pero si tuviera que poner una lista de preocupaciones la variante BA.2 no estaría entre las tres primeras.
¿Cuáles serían esas tres primeras preocupaciones?
La primera la vacunación en los países en vías de desarrollo. Hay que conseguir que todo el mundo reciba una pauta vacunal completa. En un mundo en el que la mayor parte de la población mundial no está vacunada el escenario que tenemos puede cambiar en nada. Las variantes surgen en sitios donde no hay buena inmunidad y la transmisión es comunitaria.
¿Su segunda preocupación?
Que se facilite el uso a nivel sanitario de los fármacos nuevos para tratar la covid.
¿Hay problemas de acceso?
Sí. Necesitamos más facilidad para tener esos fármacos. Hay que hacer papeleo, hay indicaciones especiales... No son fármacos de dispensación fácil como otros.
¿Y la tercera prioridad?
Sabemos que el virus se transmite por vía aérea. Hay que trabajar mucho más en el tema del control de la calidad del aire. Se debería hacer ya en todos los interiores, tener medidores de partículas CO2. Eso nos va a dar una medida de si un interior es seguro o no.
Pero la población no lo sabe.
Claro. La recomendación general es mascarilla. Pero debería haber una legislación que hay que cumplir. Y, en este momento, ya no valen las medidas de café para todos. Tiene que haber medidas individualizadas, igual que no es razonable poner una cuarta vacuna a todo el mundo. Habrá que hacer estudios serológicos para saber quién la necesita, tener una legislación para interiores, reforzar Atención Primaria, tener una zona covid en hospitales, etc.
¿Cree que no se trabaja lo suficiente en estos temas?
Con la pandemia lo que ha ocurrido es que empieza la ola, nos sobrepasa y hacemos lo que podemos. Ycuando acaba todo el mundo está contento y se quitan las restricciones. Los periodos entre las olas es cuando se deben preparar los potenciales escenarios. Ahora hay que hacer estrategia y establecer medidas.
Afirma que es el momento de hacer estudios serológicos (anticuerpos). ¿Para qué?
Es útil porque no sabemos ni cuánta gente ha pasado covid y la información es clave para diseñar estrategias de control de la infección. No hace falta estudiar a toda la población. Nos serviría para saber qué perfiles de pacientes no han desarrollado una buena inmunidad y quiénes pueden necesitar una nueva dosis de vacuna. Tenemos los medios para hacer estos estudios. Podemos detectar anticuerpos, su número y la inmunidad celular (linfocitos T).
Ya se hizo tras la primera ola.
Sí. Ahora hemos pasado una ola en la que se ha contagiado mucha gente y es el momento para hacer un corte y ver cómo está la inmunidad de la población. Pero no hay que hacerlo a todo el mundo, insisto. A trasplantados, obesos, inmunodeprimidos..., sí. Hay que personalizar claramente para poder tomar decisiones.