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Pandemia

El rompecabezas del confinamiento escolar

Tener un hijo en casa porque la clase está confinada es un problema para muchas familias. Isabel Sánchez lleva tres confinamientos en un mes y se muestra indignada porque la Administración no pone medios para ayudar a las familias.

Ampliar De izquierda a derecha: Isabel Sánchez Alfaro; sus hijos José, June, Haizea, Ariane y Anne; y su marido, Rubén Alves. La familia se ha fotografiado en su casa de Olloki
De izquierda a derecha: Isabel Sánchez Alfaro; sus hijos José, June, Haizea, Ariane y Anne; y su marido, Rubén Alves. La familia se ha fotografiado en su casa de OllokiCedida
Actualizado el 31/01/2022 a las 17:07
Si la vida de cualquier trabajador con hijos ya es complicada en la sociedad de las prisas, la covid ha llegado para liar más su existencia. Cuadrar los trabajos con los horarios de los niños es arduo pero si encima hay que lidiar con confinamientos de siete días, con lo que conlleva tener un niño en casa sin salir, el rompecabezas salta por los aires.
Isabel Sánchez Alfaro, de 41 años y natural de Pamplona, aunque es vecina de Olloki, lo tiene claro: “Nos han trasladado un problema que no tenemos”. Así, lleva tres confinamientos seguidos en menos de un mes sin que ninguno de sus hijos se haya contagiado. “Una locura”, dijo. Y una situación que, de mil formas distintas, está afectando a la inmensa mayoría de las familias que tienen hijos en edad escolar.
Sánchez y su marido, Rubén Alves, de 43 años, tienen cinco hijos: José, Anne, June, Haizea y Ariane, de 12, 9, 7, 5 y 16 meses, respectivamente. Ambos trabajan, ella en banca y él en una fábrica. Ahora, la covid les ha revolucionado su ya intenso día a día. “Si tengo un hijo enfermo, lo cuido. Pero no es el caso. Voy a afrontar el tercer confinamiento y en ningún caso ha sido porque tenga un hijo con coronavirus. Todos han sido porque se ha aislado a la clase”, añadió.
En este momento, el protocolo para los centros educativos indica que cuando en una clase de educación Infantil o de Primaria hay cinco casos positivos (o están afectados el 20% de la clase), se decreta el cierre del aula durante 7 días.
Para esta madre de familia numerosa la situación es injusta. “No puede ser que estando todos bien no nos den una solución”. A su juicio, si la Administración marca una forma de actuar debería poner los medios para que se pueda aplicar. Por contra, considera que los protocolos de confinamiento escolar para los contactos han trasladado el problema a las familias y, de rebote, a las empresas.
INDIGNACIÓN
Isabel Sánchez quiere dejar claro que las empresas en las que ambos trabajan no les ponen pegas para cuidar a los niños. Pero incide en que esa no es la cuestión. “Hacemos todo lo que nos dice la Administración. No vemos a la familia, no vamos al cine... ni a tomar un café. No nos hemos contagiado y encima tengo problemas. Por eso estoy indignada”, afirmó. “No tiene sentido”.
Esta madre trabajadora no quiere entrar en cuál sería la solución más adecuada. “A lo mejor pueden poner aulas para los niños que no son positivos o a lo mejor no hace falta el confinamiento. No lo sé”, indicó. El caso es que tener un hijo confinado en casa supone tener que seguir también sus clases por internet, bajar las tareas... “Si estoy teletrabajando en inviable atender a los hijos para que estén al día en clase”.
Otro trastorno es para la empresa. “Insisto en que nosotros no tenemos problemas. ¿Pero por qué nos tienen que hacer favores todo el tiempo?”. Hay familias que sí pueden tener problemas en este sentido e, incluso, puede acabar repercutiendo en su trabajo.
¿QUÉ HACEMOS EN VERANO?
En esta locura que ha traído la pandemia la pareja sortea la situación como puede. “Yo trabajo a la mañana y mi marido a las tardes. El primer confinamiento lo pasamos con vacaciones de mi marido y el segundo con vacaciones mías. ¿Y ahora?”, se preguntaba.
Sánchez recuerda que todavía estamos en enero y faltan muchos meses para que termine el curso. “No coincidimos en verano con las vacaciones para cuidar de los niños. Pero si gastamos días ahora ¿qué hacemos en verano?”. Evidentemente no contemplan llevar a los niños confinados con los abuelos. “No nos hemos juntado en Navidad para evitar contagios, luego no vamos a llevar a los niños, que pueden dar positivo, con los abuelos”, aseguró.
El círculo se cierra y, como tantos otros padres, reclama soluciones por parte de la Administración. “Sólo queremos que Sanidad ponga los recursos correspondientes para que podamos cumplir lo que ellos mismos nos indican”.
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