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Obituarios

Josefina García Simón, jotera de Murchante

Josefina García Simón
Josefina García SimónCEDIDA
  • Elena Leache Echalecu
Publicado el 04/11/2021 a las 08:14
Para todos los joteros, para todos los que pudieron disfrutar de su trato, quedará siempre en la memoria cómo cantaba Josefina García Simón. La conocí hace 42 años en el homenaje al jotero Jesús Arbeloa Algarra, celebrado en la iglesia San Salvador de Sangüesa. Yo participaba con Los Amigos del Arte y Josefina con Alma Navarra. Me acuerdo de este detalle: Josefina se retocaba el pelo y el maquillaje frente al espejo de la sacristía de la iglesia sangüesina. Allí estaba: discreta, esbelta y sencilla, haciendo gala de la voz que durante mi niñez escuché en los discos de la marca Belter.
La jotera murchantina nació en febrero de 1939 y ha fallecido en Tudela el pasado 30 de octubre. En Antología de la jota del P. Ordóñez S.J se lee: “Desde pequeña escuché la jota diariamente a mi madre, que la cantaba muy bien. También la oí a mis hermanos. La jota para mí es y ha sido algo natural por oírla con tanta facilidad”.
Josefina actuó en público a los 14 años en el colegio del pueblo. Cuando el compositor Inocente Aguado regresó a Murchante (1955) compuso para ella la jota El Solano: “La rosa fresca y lozana, pronto marchita el solano; si nacida en la Mejana, la trasplanta el hortelano, tirano, a tierra que no hay fontana”. En 1958, Josefina se presentó al certamen musical de la emisora La Voz de Cataluña. Lo recordaba: “Al participar en esta emisora y recibir el segundo puesto, un representante me envió una tarjeta. Todavía la conservo. Deseaba que fuera a hablar con él, en términos profesionales. Eran otros tiempos, ese tipo de trabajo para las mujeres estaba difícil y era mal visto”. Interpretó la jota Un día en la Tudelana.
Regresó a Murchante. Josefina entabló amistad con Jesús Crespo, ‘Faico’. Jesús le invitó a participar en las fiestas de San Fermín del Hogar Navarro de Bilbao. En Coliseo Albia nació el dúo Faico y Josefina. Campeones de jota, formaron el grupo Los cinco riberos. Recorrieron toda España. En septiembre de 1971 actuaron en Alsasua. El corresponsal de Diario de Navarra, Belarra, comentó: “Es un placer escuchar a este dúo jotero, maravillándonos la facilidad para alcanzar notas altísimas sin esfuerzo aparente de Josefina”. En 1972, crearon Alma Navarra. En 1985, Josefina abandonó el grupo por motivos familiares. En enero de 1986 se despidió del público en Arguedas: “Me emocioné”, recordaba. A continuación pasó a dirigir la escuela de jotas de la villa ribera, recogiendo el testigo María Herrera. Luis Pozos dedicó a Josefina esta jota: “Cuando tú cantas con fuerza y con estilos la jota; abre el mundo sus ventanas y hasta el cielo se alborota”. Manuel Martínez de Bobadilla escribió: “En los jardines del cielo, suenan jotas sin espinas, que del rosal de su voz, le canta a Dios Josefina”. Josefina fue nombrada “murchantina del año” y recibió numerosos homenajes. En su despedida, Alberto Gurrea le dedicó esta jota: “No hay porte más elegante, ni una garganta más fina, que la que nace en Murchante, en la voz de Josefina”.
Nos vamos acostumbrando a despedir definitivamente a los amigos de mayor edad.
La autora es folclorista
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