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Pamplona

"Vivas" al Rey Felipe y abucheos a María Chivite en la plaza de Baluarte (+ audio)

El Rey pasó 100 minutos en Baluarte. El poco pero entusiasta público reunido en la plaza elogió su figura y criticó a la presidenta del Gobierno

Felipe VI se acercó a los ciudadanos al salir de Baluarte durante dos minutos. Agradeció las muestras de cariño de los navarros presentes
Felipe VI se acercó a los ciudadanos al salir de Baluarte durante dos minutos. Agradeció las muestras de cariño de los navarros presentesEduardo Buxens
Actualizado el 26/10/2021 a las 08:20
El Rey Felipe VI recaló por primera vez en Pamplona desde que parece haberse esfumado la pandemia, aunque el pasado 12 de julio ya visitó Roncesvalles junto a la Reina para participar en la conmemoración del Año Jacobeo. Se esperaba al Jefe del Estado para cerca de las 10 de la mañana, hora de comienzo del evento para honrar el incalculable papel de las empresas familiares. Venía invitado por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF) y su ‘rama’ foral, Adefan. Como se sabe, el Gobierno de Navarra no invita oficialmente al Rey desde que Barkos enviara el 23 de diciembre de 2015 un email a Zarzuela comunicando tal decisión, postura que Chivite ha mantenido en el tiempo. Así, la última vez que los Reyes acudieron invitados oficialmente a Navarra, y en concreto a Leyre, fue el 10 de junio de 2015.
La mañana salió gélida. Apenas cinco grados en el mercurio que todavía parecían muchos menos en una desangelada plaza de Baluarte. Eran las 9 y en sus grises e inmensos 10.500 m2 no había más almas que las de los policías nacionales uniformados y las de un puñado de agentes de seguridad camuflados de paisano.
UN AMAGO QUE SE ENFRIÓ
Tan fría era la mañana que, a esa hora, se intuía un también frío recibimiento al Rey cuando un grupo de seis veinteañeros de estética poco afín a la bandera española se plantó a quince metros de la entrada del Auditorio. Jóvenes y policías se escudriñaron mutuamente hasta que, finalmente, quizá porque hacía demasiado frío, cuando pasaban veinte minutos de las 9, a los cuatro chicos y las dos chicas se les debieron de enfriar las ganas de saludar a Felipe VI y se marcharon con sus bolsos y mochilas, quizá a tomar por algún sitio un café caliente.
Y otros llegaron. Eran siete personas del Partido Popular en Navarra. Entre ellas, la concejal en Mendigorría, Blanca Jiménez; la vicesecretaria de relaciones institucionales, Elena Samaniego, y la gerente, Patricia de Pedro. “Siempre venimos a saludar al Rey”, contaban mientras sujetaban banderas de España. El grupo se fue engrosando hasta las veinte personas con ciudadanos como la pamplonesa Fabiola Ardanaz que, a sus 85 años, quería ver en persona al Rey por primera vez en su vida.
A las 9.56 minutos se activó el ceremonial de seguridad, irrumpió en la plaza el coche con la corona por matrícula y apareció Felipe VI con su regia figura de 1,97 metros en un traje azul oscuro y camisa en blanco roto adornada con una corbata en flores rosas sobre fondo azul. El escaso público le profirió vítores y aplausos.
-“¡Viva el Rey! “ ¡Viva España!”.
Su Majestad les miró y les envió desde la lejanía varios saludos con la mano en alto y una sonrisa. Para entonces, el Monarca ya había saludado al comité de bienvenida formado por el presidente del IEF, Marc Puig; la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y el delegado del Gobierno central en Navarra, José Luis Arasti. Con el Monarca viajó la ministra de Industria, Reyes Maroto.
Desde la zona del público se oyó a Chivite, entaconada en claro desafío a los adoquines extraídos de una cantera de Portugal, intercambiar con don Felipe palabras banales sobre el tiempo. “Antes hacía cuatro grados”, le dijo la presidenta.
Tras esta fugaz llegada, Felipe VI se adentró en Baluarte, palacio que el sábado cumplirá su mayoría de edad desde que lo inaugurara su hermana, la infanta Elena.
Hora y cuarenta minutos después se produjo la salida. Esperaban una treintena de personas . La presencia real desató sus ánimos como queriendo suplir con la voz la escasez de gargantas. Más vítores al Rey, a España y a la Constitución con sonoros aplausos durante los dos minutos que duró el acercamiento de Felipe VI a los ciudadanos. Mano derecha al pecho, los agradeció con una sonrisa.
El mismo séquito de autoridades de la bienvenida salió a despedir al Rey. Chivite no se acercó al público, pero le escuchó a diez metros.
-“¡Fuera la Chivite! “¡Chivite traidora!”, ¡Viva Maya!”
Y Chivite no se inmutó ante las críticas. Se limitó a charlar con el delegado del Gobierno mientras el Rey recogía, a modo de recuerdo, un poco de calor de los navarros. “Felipe, te queremos”, le dijo emocionada una señora.

AUDIO: "Vivas" al Rey Felipe y abucheos a María Chivite en la plaza de Baluarte Los congregados también han jaleado al alcalde Maya

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