Suceso
Testigo del accidente en Sunbilla: "He oído un estruendo tremendo, podía haber sido mucho más grave"
Una conductora se sintió indispuesta en la N-121 y entró sin frenar en una gasolinera de Sunbilla. Chocó contra un camión cisterna cuyo chófer estaba a pie y reaccionó a tiempo. Hubo dos heridos


Actualizado el 14/10/2021 a las 13:43
La secuencia dura 15 segundos y la recoge la cámara de seguridad de la gasolinera de Sunbilla. El chófer de una empresa de Galdakao (Vizcaya) termina de colocar la manguera de la parte trasera de su camión cisterna y aguarda a que las trabajadoras le abran una compuerta para verter un líquido al tanque de gasóleo de la estación. Mientras espera, da tres pasos a la vez que se gira hacia atrás, y es entonces cuando se ve un coche que, a toda velocidad, se dirige hacia la trasera del camión, hacia dónde él está situado. El chófer sale disparado hacia su izquierda y se pierde entre el polvo que se levanta por la violenta colisión del coche contra el camión aparcado. Sale ileso.
El coche lo conduce una vecina de San Sebastián de 61 años . Al sentirse indispuesta cuando circulaba con su vehículo por la N-121, busca “refugio”, según informa después Policía Foral, en la estación de servicio que hay situada en la salida de Santesteban hacia Sunbilla, en el kilómetro 48,5 de la carretera. Junto a ella viaja un hombre. “Yo le decía que parara, que parara, pero no reaccionaba”, contaría después a las trabajadoras de la gasolinera. Ambas personas resultan heridos. Tras la intervención del equipo médico de guardia, los bomberos de Oronoz y la policía, una ambulancia las traslada al hospital de Irún.
Una trabajadora de la estación de 53 años relataba el “susto tremendo” que se habían llevado tras el suceso ocurrido en la mañana de este miércoles. Eran las 11.53 horas y ella se encontraba en el interior de la tienda. El conductor de la cisterna, como todas las semanas, esperaba para verter el depósito de gasoil Adblue, un componente que hace que el combustible sea menos contaminante. “He oído un estruendo tremendo y al salir he visto el coche empotrado contra el camión”, relataba esta trabajadora.
La conductora salió por su propio pie del coche, pero debido al estado de shock y de nervios en el que se encontraba no decía nada. Sacaron al exterior una silla para que ella pudiera sentarse y llamaron al 112, que envió al equipo médico y a la ambulancia. Al lado continuaba el chófer del camión cisterna. “Estaba muy asustado, no le ha atropellado por muy poco. Le podía haber pillado tranquilamente en la parte de atrás y no cogiendo la manguera. Lo conocemos porque viene todas las semanas”, contaba la trabajadora, que había vivido todo con “susto y pena”. “Podía haber sido mucho más grave, pero no sabemos cómo está la mujer y qué le ha podido pasar para acabar aquí”, añadía. En sus muchos años trabajando en la gasolinera nunca había vivido algo como lo ocurrido este miércoles.


