Sucesos
El guardia civil que rescató a una bañista en Ondarreta: “Había tragado mucha agua y ya no respiraba”
El domingo familiar y playero en Ondarreta de Adrián Chico, guardia civil en Lekunberri, acabó en rescate angustioso cuando nadó 150 metros mar adentro hasta una mujer sin pulso. Logró sacarla del agua y la reanimaron en la arena


Publicado el 14/07/2021 a las 06:00
Los dos hijos de Adrián Chico Fernández (León, 1984), de 8 y 5 años, se quedaron el domingo sin merienda. Su padre, guardia civil destinado desde hace año y medio en Lekunberri, interrumpió la tarea de preparársela al escuchar los gritos de “¡Ayuda, ayuda! ¡Socorristas, por favor!”. Junto a su mujer y los dos hijos, Chico era uno más entre las decenas de personas que pasaban el día en la playa donostiarra, pero cuando oyó los gritos de alerta, no dudó en acercarse hasta la señora, que señalaba un cuerpo flotando unos 150 metros mar adentro. “Estaba a la izquierda de la playa, junto a la zona de las pistas de pádel, y no sé qué le habría pasado, quizá desde unas escaleras cercanas se habría caído al agua”. El caso es que Chico, con nociones de salvamento marítimo y socorrismo, no dudó en lanzar su camiseta al viento y adentrarse hacia donde se encontraba la mujer. A su llegada, la situación pintaba crítica. “Estaba boca abajo y se veía que había tragado mucha agua. Tenía los labios morados y no respiraba, no le aprecié constantes vitales”. Rápidamente, con la prioridad de que no ingiriese más, sacó su cabeza a la superficie, evitando que volviera a sumergirse. “Que no beba más es importantísimo. El resto del cuerpo seguía en el agua, lo coloqué en posición de arrastre y, en dos minutos de entrega total logré llegar de vuelta a la orilla”.
Hasta allí ya se habían acercado “dos o tres chicas, no recuerdo muy bien por el fragor del momento, pero chapeau por ellas”, con perfiles sanitarios, que también estaban disfrutando del domingo en la playa y acudieron para echar una mano. “Una creo que era anestesista y la otra cirujana”, rememora, y entre ellos, junto con los socorristas que también llegaron a la carrera, procedieron a tumbar a la mujer rescatada en posición de seguridad y realizarle una reanimación cardiopulmonar. “Hiperventiló y tenía las pupilas muy dilatadas, el desenlace podía haber sido fatal”, añade Chico, que relata que a los pocos minutos acude también la Ertzaintza, que acordona la zona hasta la llegada de los efectivos sanitarios.
Tras su actuación del domingo, el lunes Chico recibió la llamada del Jefe de Playas de San Sebastián, que le agradeció su intervención. Le dio además una buena noticia. “La mujer rescatada evolucionaba mejor en el hospital y ya estaba estable. Esa es la mejor medalla, la mejor felicitación que pueden darme”, asegura.
Su vocación de ayuda a los demás ya destacaba en él desde muy joven. “Con 17 o 18 años, ni era aún ni guardia, ya saqué a una niña que se ahogaba también en una playa en Castro Urdiales”. Al mar, cuenta, no hay que tenerle miedo, pero sí respeto y, en momentos complicados, tratar de mantener la serenidad. Actualmente lleva año y medio en Lekunberri y se muestra encantado. “Antes he estado en Burgos o en Huesca y ahora aquí en Navarra me siento muy afortunado. Es un lugar espectacular para los que somos aficionados al deporte y a la naturaleza”.
