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Declaración de la Renta Navarra

La declaración de la Renta, paso a paso

Estos son los pasos para hacer la declaración de la renta en Navarra

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Declaración de la renta en Navarra
Actualizado el 20/04/2021 a las 06:00
La campaña de la Renta en Navarra ya está en marcha y aunque los contribuyentes van a poder contar este año con la atención presencial de los técnicos de Hacienda para realizar su declaración conviene entender cómo funciona y el porqué de los conceptos que en ella se detallan. Desde los ‘gastos deducibles’ que permiten reducir los ingresos brutos del contribuyente, hasta las razones de las deducciones que se pueden aplicar para rebajar la ‘cuota íntegra’ del impuesto, pasando por las dos tarifas del IRPF o la asignación del 0,7%. Diario de Navarra trata de ayudarles en esa labor a lo largo de estas páginas siguiendo un orden similar al que ofrece Hacienda a los contribuyentes para realizar la declaración por internet.
1. Introducir los datos personales
 
El primer paso es entrar en la web renta.navarra.es y comprobar si Hacienda le ha realizado ya declaración. En ese caso, sólo deberá revisarla para comprobar que sea correcta. Si está de acuerdo, no tendrá que hacer nada más y se le devolverá o domiciliará el pago. Si no es así, tendrá que realizar una nueva declaración a través de las diferentes vías que existen.
Recopilar los datos. Para comprobar y realizar la declaración deberán tener a mano sus ingresos, los datos del banco, sus facturas si es autónomo, sus donativos…. Hacienda ofrece a través de su web los datos fiscales a todos los contribuyentes y se los podrá descargar. El sistema le pedirá la identificación de la persona declarante y también del cónyuge en el caso de que la declaración sea conjunta (Cl@ve , DNI+PIN o Certificado Digital). Podrá obtener un nuevo PIN, modificar el actual u obtener Cl@ve a través de los sistemas de ayuda disponibles en la web y sin necesidad de acudir a las oficinas de Hacienda. Para poder continuar deberá aportar un documento de identificación vigente, un número de teléfono y una cuenta de correo electrónico.
2. Los datos económicos: Qué ingresos se declaran
 
Este apartado de la declaración es quizá el más complejo. Se divide en diferentes apartados en función de la categoría de los ingresos.
¿Cuántos tipos de ingresos existen?
Rendimientos del trabajo
-Incluye sueldos de los trabajadores por cuenta ajena, complementos, las gratificaciones, incentivos, pluses y pagas extraordinarias, participaciones en beneficios, ventas o ingresos y las ayudas o subsidios familiares,
-Las prestaciones por desempleo (sólo se exceptúa el cobro en un pago único, que está exento).
-Las pensiones de la Seguridad Social y demás prestaciones públicas por situaciones de incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad o similares. ( Están exentas las prestaciones por invalidez permanente absoluta y por gran invalidez). En esta declaración, los trabajadores por cuenta propia que se acogieran a la llamada prestación extraordinaria por cese de actividad deberán incorporarla en su autoliquidación como rendimiento del trabajo y, al considerarse como tal, podrán deducirse, en concepto de otros gastos y con carácter general 2.000 euros.

Rendimientos del capital inmobiliario
-Las rentas provenientes de los inmuebles propiedad del contribuyente, tanto rústicos como urbanos (alquiler, etc..). También los denominados “alquileres turísticos”.
Rendimientos del capital mobiliario
-Los rendimientos del ahorro (ganancias de fondos de inversión, ingresos por cuentas bancarias, plusvalías, dividendos de acciones, participación en beneficios, instrumentos de renta fija como obligaciones, bonos y deuda pública, rentas de PIAS…).

Rendimientos empresariales y profesionales
Son los que generan los trabajadores autónomos, agricultores, los distintos tipos de profesionales liberales o los ingresos por la propiedad intelectual, entre otros. En este apartado de la declaración y pese a estar exentas de tributación deberán figurar este año las ayudas covid que otorgó el Gobierno de Navarra a diferentes colectivos.

Incrementos o disminuciones patrimoniales
Reflejan el aumento o disminución del patrimonio que se produce al vender una vivienda, unas acciones (sea cotizadas o no), un terreno rústico, un local comercial, etc.. Si obtiene más de lo que le costó se entiende que hay un incremento de patrimonio que debe pagar impuestos. Si pierde dinero con la venta existe una disminución de patrimonio que puede compensarse en años venideros con una serie de condiciones.

Ver en la declaración por internet
Dentro de cada tipo de ingresos, se puede entrar en cada uno y verlo con detalle al hacer la declaración online. Por ejemplo en una nómina aparecerá el ingreso íntegro, la retención del IRPF que le han hecho y, debajo, como gasto deducible, la aportación del trabajador a la Seguridad Social. Y existe un “Menú IRPF” que le enseña todos los posibles apartado de ingresos que existen en la renta y un “buscador” para que pruebe a buscar el que necesita.

¿Qué son las rentas exentas?
Son los ingresos que no deben declararse en el IRPF. Existen muchos tipos y algunos corresponden a ayudas y prestaciones públicas. Están exentas las indemnizaciones por violencia de género, las concedidas por el mal funcionamiento de la administración o las ayudas a deportistas de alto nivel (hasta 60.000 euros). También los gastos de locomoción en el trabajo (con un máximo de 0,32 euros el kilómetro)
En esta declaración estas rentas exentas tienen mayor protagonismo debido a que las ayudas covid que han recibido muchos colectivos (autónomos, emigrantes, hosteleros...) tienen esa condición. A pesar de haber quedado exentas de tributación, deberá informarse de su cobro en el apartado de la declaración antes mencionado:
La prestación extraordinaria por los cese de actividad de los autónomos como rendimientos del trabajo y las ayudas covid del Gobierno de Navarra como rendimientos de actividades económicas.

¿Qué son las retribuciones en especie?
Son aquellos bienes que la empresa le ofrece gratis o a precios reducido y por los que sí debe tributar. Hacienda los considera rendimientos del trabajo. En el caso de que su empresa le venda un coche por debajo del precio de mercado, la diferencia será retribución en especie. En el caso de que lo que se le ceda sea una vivienda, en la declaración debe figurar como ingreso el 2% del valor catastral. Si le cede el uso de un vehículo, debe tributar en su declaración el 20% de su coste si es propiedad de la empresa. Es un concepto a tener en cuenta en esta declaración porque con la expansión del teletrabajo hubo empresas que realizaron a sus empleados una serie de pagos en especie como las entregas de ordenadores portátiles, teléfonos móviles y hasta sillas. Debemos tener claro cómo deben declarar y si están gravados.

¿Quién tiene que pagar el IRPF en Navarra?
Los que tengan su residencia habitual en Navarra. Es decir, viven en Navarra más de la mitad del año (183 días cada ejercicio) u obtienen en esta comunidad la mayoría de sus ingresos (excluidos los de capital). También pagarán el IRPF en Navarra las personas incluidas en una unidad familiar que opten por la tributación conjunta y cuando resida en Navarra el miembro de esa unidad familiar con mayores ingresos.

¿Cuál es el mínimo de ingresos para hacer la declaración?
En Navarra, a diferencia de lo que sucede en territorio común, la normativa establece un único límite a efectos de tener que presentar o no declaración. Se sitúa actualmente en 12.600 euros íntegros anuales por rendimientos del trabajo. En el caso de los rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses, rentas vitalicias o temporales...) e incrementos de patrimonio, sometidos a retención o ingreso a cuenta (fondos de inversión) no existirá obligación en aquellos casos en los que conjuntamente no se superen los 1.600 euros íntegros anuales. De esta forma, si un trabajador percibió en 2020 rentas del trabajo por menos de 12.600 euros no tiene obligación de presentar declaración por el impuesto aunque además de percibir rentas de su empresa haya percibido rentas de un segundo pagador por haber estado en ERTE. En todo caso, si quiere podrá hacerlo. Lo hacen muchas personas con ingresos bajos pero que sufren retenciones fiscales para que les devuelvan lo retenido.
Los datos económicos (II): Los gastos deducibles
A la hora de realizar la declaración el contribuyente podrá “reducir” de sus ingresos brutos determinadas cantidades. Es lo que al hacerlo se denomina “gastos deducibles” y son diferentes según el tipo de rendimiento. La reducción con mayor número de afectados es la de los planes de pensiones que se detallará bajo estas líneas. Aparecerá en la pantalla de su ordenador como “aportación a sistemas de previsión social”. Pero hay más gastos deducibles. Estos son algunos:

Cotizaciones a la seguridad social. Es la parte del sueldo del trabajador que se le retiene al mes para pagar a la Seguridad Social. También aquí figuran las aportaciones a las mutualidades obligatorias de los funcionarios. O las cuotas a los colegios profesionales en los que sea obligatoria la colegiación (máximo de 500 euros).

Custodia de valores. En el caso de los ingresos del ahorro, se permite reducir los ingresos con los gastos que le haya cobrado el banco por administración y depósito de valores.

Alquileres. En el ingreso por alquilar una vivienda, se puede reducir el contribuyente los gastos que le ocasiona la vivienda (la contribución, el seguro, una reparación, etc..)

Autónomos y profesionales. La norma permite una contabilidad en la que a sus ingresos puedan descontar los gastos que les origina su actividad. Los profesionales están obligados a llevar su contabilidad con libros de ingresos y gastos y deben documentar sus movimientos. Hacerlo de forma correcta suele necesitar contar con un asesor experimentado.

Planes de pensiones y patrimonio para la jubilación
Los planes de pensiones siguen siendo una de las vías más socorridas por los contribuyentes para tratar de rebajar la factura fiscal. Según los datos de la pasada campaña de la Renta, más de 60.000 navarros los utilizaron. Aportaron hasta 118 millones de euros con los que pudieron reducir parte de los ingresos que declararon entonces. En la declaración de este año los contribuyentes menores de 50 años podrán deducirse hasta 3.500 euros y los mayores de esa edad hasta 6.000. Pero será la última vez que vayan a poder hacerlo. A partir de 2021, el máximo que se podrán desgravar los contribuyentes por estos planes en la declaración del IRPF serán 2.000 euros. La explicación está en el nuevo límite financiero a las aportaciones aprobado en el Estado y que Navarra deberá acatar por ser normativa básica.

¿Qué ventaja fiscal tienen los planes de pensiones?
Los planes de pensiones permiten ahorrar en el impuesto sobre la renta porque el dinero invertido (dentro de los límites vigentes) se reduce del conjunto de los ingresos del contribuyente, con lo que, al final, se paga menos en el IRPF.

¿Cuánto me puedo deducir este año?
En Navarra, la cantidad volverá a depender en esta declaración de la edad del contribuyente. Para menores de 50 años el límite está en 3.500 euros y para los mayores de esa edad, en 6.000 euros. Será el último año porque en la declaración de 2021 el máximo desgravable por planes de pensiones se limitará a 2.000 euros para todos los contribuyentes.

¿Se puede aportar al cónyuge?
Sí. La normativa navarra permite aportar hasta 2.000 euros al cónyuge que no trabaja fuera del hogar o que perciba rentas inferiores a 8.500 euros anuales siempre que el otro cónyuge haya agotado sus propios límites de deducción. En 2019 lo hicieron 2.377 declarantes por un importe de 3,11 millones. También se pueden realizar aportaciones en favor de personas con discapacidad y de mutualidades de deportistas profesionales.

Ojo al rescate de planes de pensiones
Para las prestaciones que sean percibidas en forma de capital, hay que tener en cuenta que en el 2020 que ahora se declara finalizaba el plazo para poder beneficiarse de la reducción prevista en la disposición transitoria vigésimo quinta de la Ley Foral que regula el IRPF. Lo que supone es una reducción del 40% de la parte de las prestaciones correspondiente a aportaciones realizadas hasta el 31 de diciembre de 2017 para aquellas contingencias acaecidas antes del 1 de enero de 2018. Se trata de una ventaja fiscal bastante importante para el rescate de los planes de pensiones y que tuvieron que tener en cuenta quienes estaban en casos de jubilación, incapacidad, dependencia y fallecimiento ocurridos con anterioridad al 1 de enero de 2018. Para las personas que se jubilaron en 2012 y en 2018 era el último en el que podían aplicar una deducción que le puede resultar muy útil. Si el rescate se efectúa en los años posteriores no existirá, por el momento, ventaja fiscal alguna.

¿Tiene alguna ventaja la venta de patrimonio para la jubilación?
Hasta 2019, lo que se venía aplicando en la Comunidad foral era una exención fiscal para los mayores de 70 años (o dependientes severos o graves) que transmitieran su vivienda habitual sin que se les exigiera un destino concreto para el dinero obtenido. Lo que hizo el Gobierno fue completar esa medida con un incentivo aplicable a cualquier instrumento de patrimonio de personas mayores de 65 años que pueda proceder de otras viviendas o inmuebles, venta de acciones, participaciones… para que lo pudieran transformar en una renta vitalicia. En la Renta de este año se aplicará por segunda vez (se debe declarar aunque esté exenta por reinversión). La cantidad máxima sobre la que se puede aplicar la exención cuando la ganancia patrimonial se convierte en renta vitalicia a través de un seguro es de 240.000 euros.
Los datos económicos (III): Las tarifas
 
Al conjunto de los ingresos de la declaración se le aplican las tarifas para saber cuánto toca pagar en el IRPF. Existen dos: la tarifa general y la especial o del ahorro.

¿Cuál es la tarifa general?
Es la que grava la mayoría de los ingresos, entre ellos los rendimientos del trabajo, los de los empresarios y profesionales y los que proceden del capital inmobiliario, por ejemplo. Es una escala progresiva que va creciendo con el nivel de ingresos. Así, para un contribuyente que gane 35.000 euros, su cuota a pagar será de 7.915,20 euros por los primeros 32.640 euros y luego, los 2.360 restantes pagan al 36,5%. El tope máximo de la tarifa es un tipo del 52% para los ingresos superiores a los 306.000 euros.

La tarifa especial, ¿afecta sólo a los ahorros?
Sí. Es la que se aplica a los “rendimientos del capital mobiliario” y corresponden a los ingresos que generan los ahorros de los ciudadanos. Por ejemplo, los intereses de las cuentas bancarias, los dividendos de unas acciones o las ganancias obtenidas al vender una participación de un fondo de inversión. También los rendimientos de los títulos de renta fija como bonos y obligaciones. También se aplica a los incrementos de patrimonio.

¿Por qué existe una tarifa diferente para el ahorro?
No siempre ha sido así. De hecho, en Europa en los distintos sistemas fiscales hay ejemplos de todo tipo. El más extendido, señalan los expertos, distingue a las rentas del ahorro con una tarifa más reducida que la del resto de los ingresos. Se considera que la mayoría de este ahorro proviene, de alguna manera, del trabajo acumulado en años anteriores por el contribuyente, que ya ha pagado sus impuestos, por tanto, no tendría sentido volver a gravar sus rendimientos con una tarifa muy alta.

Además, se considera el ahorro un bien a fomentar y proteger, de ahí su tributación más reducida. Otra corriente de doctrina fiscal, por el contrario, considera que estas rentas deberían pagar igual que todas las demás.
También en la tributación del ahorro Navarra tiene tipos más altos que en el resto de España.
El grueso de las rentas del ahorro, las que van desde los 6.000 euros o menos hasta los 140.000 euros están peor tratadas en la Comunidad foral, con tipos que oscilan entre el 20 y el 26%, frente al 19 y 23% que se aplican en el resto de España. En el régimen común la última subida aprobada en 2020 para esta tarifa se limitó a las rentas de más de 200.000 euros donde llega al 26%, un tipo idéntico al que ya se aplica en Navarra para ese nivel de renta.
Los datos económicos (IV): Y deducciones que puedo aplicar
La “cuota íntegra” del impuesto no es lo que en realidad hay que pagar ya que existen diferentes deducciones que los contribuyentes pueden aplicarse. Estas son algunas de las más importantes, aparte de la extraordinaria por las prestaciones de paternidad y maternidad (se detalla en el capítulo de la guía dedicada a las novedades) y la deducción por hijos y vivienda que figuran abajo

Mínimo personal. Se considera que deduce la cantidad que se necesita para los gastos más básicos. Su importe varía en función de la edad y la discapacidad, que deberá acreditarse. Con carácter general, la deducción es de 972 euros, pero puede llegar hasta los 3.972 euros, según las tabla que recoge la Hacienda foral a lo largo de las más de 600 páginas de su manual de renta y patrimonio. En unidades familiares en las que no existe matrimonio o pareja estable y en casos de separación matrimonial, y siempre que presenten la declaración de forma conjunta y el padre y la madre no convivan, la deducción se incrementará en 600 euros. Estos importes no se aplicarán cuando el padre y la madre convivan, ni en los casos de custodia compartida.

Trabajo. Sirve para todos los asalariados. Nació para compensar que no podían deducirse ningún gasto por trabajo (como sí hacen los autónomos). En este caso, en Navarra son deducciones mayores para rentas bajas. Así, si usted gana menos de 10.500 euros se deduce 1.400 euros por trabajo. Y va disminuyendo. Así, entre los 17.500 y los 35.000 euros se deduce en una horquilla que baja hasta los 700 euros. Y a partir de 50.000 euros se deduce sólo 400 euros. La deducción se incrementa en casos de discapacidad.

Comprar acciones de su empresa. Los trabajadores que hayan comprado acciones del capital de su empresa pueden deducirse el 15% de las cantidades abonadas con un tope de 1.500 euros o 6.000 en todos los períodos impositivos. Esta deducción incluye una discriminación positiva para el caso de que los compradores sean mujeres. Para ellas la deducción es del 20% y el tope anual pasa de 1.500 a 2.000 euros.

Por cuotas a partidos y sindicatos. Entre las deducciones que siguen en vigor, las cuotas por pertenencia a un sindicato o un partido político. Se pueden deducir hasta el 15% con un límite de una cuota anual máxima de hasta 600 euros.
Donaciones. Se puede deducir el 25% de las donaciones realizadas a instituciones benéficas o de carácter social, a fundaciones y asociaciones de utilidad pública donde se incluyen la Iglesia Católica y otras confesiones, las universidades, Cruz Roja, la ONCE, otras ONGs y las cooperativas de enseñanza en centros concertados donde estudien los hijos del contribuyente. Para casos de “mecenazgo social” o “mecenazgo cultural” existe una deducción del 80% para los primeros 150 euros donados (y el 40% de los siguientes).

Inversión en renovables Se elimina del límite conjunto del 25% de la cuota líquida, las deducciones por las inversiones en instalaciones de energías renovables, manteniéndose para las deducciones por inversión en vehículos eléctricos o híbridos enchufables y por inversión en sistemas de recarga. Lo que no se pueda deducir en el ejercicio por superar ese límite o por insuficiencia de cuota se puede aplicar en los cuatro ejercicios siguientes.

¿Cómo se aplica la deducción por hijos en la declaración?
Hasta 2015, las cantidades que Hacienda permitía desgravarse por tener hijos se restaban del conjunto de los ingresos a declarar, pero desde 2016 se aplican como una deducción en la cuota a pagar del impuesto.

¿Quiénes tienen derecho a la deducción por hijo?
Puede practicarse esta deducción en la cuota por cada descendiente soltero (hijo, nieto, bisnieto), menor de treinta años (salvo en el caso de discapacitados en que no hay límite de edad), siempre que conviva con el contribuyente y el descendiente no tenga rentas superiores al IPREM, excluidas las rentas que están exentas en el IRPF. La deducción sube si rentas, excluidas las exentas, no superan los 30.000 euros anuales.Hay una deducción incrementada en 578 euros por menores de 3 años o adoptados (en el año de adopción y los dos siguientes). Si se trata de adopción internacional la cuantía por descendientes, según el orden, se incrementa en 1.050 euros. Para rentas no superiores a 30.000 euros, excluidas las exentas, estos importes serán 678 y 1.150 euros respectivamente.

¿Me puedo seguir desgravando por la vivienda?
Sí. El Gobierno de Navarra la eliminó en 2018 aunque desde 2013 ya sólo podía practicársela quien tuviera rentas inferiores a 24.000 euros brutos anuales (48.000 para declaración conjunta) con carácter general. En 2015 se añadió el requisito de que la compra fuera de una vivienda que tuviera la calificación de protegida con precio limitado. Hasta 2013 la deducción regía para todo tipo de viviendas y sin limitación de rentas por lo que era una deducción que utilizaban y utilizan miles de personas puesto que para ellos se mantienen las condiciones de desgravación que existían en el momento de la compra. Los contribuyentes se podían desgravar el 15% de las cantidad pagada por la compra sobre un máximo de 7.000 euros de base anuales (15.000 en declaración conjunta).

¿Cuántos navarros se siguen desgravando por la vivienda?
En 2019, lo hicieron 56.923, 7.058 menos que un año antes. El importe deducido bajó de 61 a 54 millones.

¿Se ha mejorado la deducción por alquiler para jóvenes?
Sí. Se amplió hasta 31 años (antes era de 30 años) el límite de edad para tener derecho a la deducción por arrendamiento para emancipación. Además, en 2020 pudieron optar a la misma, las personas físicas empadronadas en Navarra que, cumpliendo el resto de los requisitos exigidos para ser beneficiario de la misma, excepto el relativo a la edad, se encontraran en determinadas situaciones (desempleo, ERTE, ayudas). Existe una deducción por alquiler de vivienda por la que se deduce el 15% de lo pagado con un máximo de 1.200 euros y siempre que el contribuyente tenga rentas de menos de 30.000 euros (60.000 en conjunta). Esta deducción sube al 20% del alquiler con un máximo de 1.500 euros para menores de 30 años, también con los mismos topes de rentas. Además, para favorecer el alquiler a jóvenes y familias con bajos ingresos, en 2019 se pusieron en marcha dos nuevas deducciones en la cuota diferencial por alquiler de vivienda que se abonan de forma anticipada. Se trata de la deducción por arrendamiento para emancipación (máximo 250 euros mensuales) y de la deducción por arrendamiento para acceso a vivienda.
3. Resultado
El tercero de los pasos para hacer la declaración por internet es lo que Hacienda denomina “resultado de la declaración” y en ella van apareciendo los datos fiscales ya ordenados. Es como el esquema general o resumen de su declaración una vez que ya tiene los datos introducidos. Estos son los conceptos que le mostrará la pantalla y su explicación más detallada para que pueda entender con qué corresponden:

Rendimientos. Es el conjunto de los ingresos brutos a efectos del IRPF. Sea su nómina, su pensión, el rendimiento de sus acciones, lo que cobra por alquilar una vivienda de su propiedad. ..

Base liquidable. Es el conjunto de los ingresos netos de cada contribuyente una vez descontadas las reducciones a las que tenga derecho. Por ejemplo, si tiene un plan de pensiones.

Cuota íntegra. Es la cantidad que sale que tiene que pagarse a Hacienda una vez que a sus ingresos se les aplica la tarifa del impuesto. Mejor dicho las tarifas. Hay dos: una general y otra especial para productos del ahorro. La tarifa es la que marca que proporción de los ingresos corresponde pagar .

Deducciones. Se trata de gastos o inversiones que hace el contribuyente y que las leyes le permiten deducir en parte de sus impuestos. En concreto se deducen de la cuota íntegra a pagar en el IRPF. Es dinero que el contribuyente se ahorra y no paga. Las deducciones pueden ser por hijos, por circunstancias familiares, por una hipoteca...

Cuota líquida. Es la cantidad que tiene usted que pagar realmente al fisco cuando a la cuota íntegra se le restan las deducciones a las que el contribuyente tiene derecho.

Retenciones. Es la cantidad que el contribuyente ha ido pagando a Hacienda a lo largo del año ya por adelantado. Por ejemplo, en el caso de un trabajador, lo que Hacienda le retiene en la nómina mes a mes. Por eso se denominan “retenciones”.

Total Deuda Tributaria: la cifra clave. Este es el último paso de la declaración. Es la cantidad que sale de restar las retenciones a la cuota líquida. Es decir, de ver si lo que ha ido pagando a lo largo del año es más o menos que lo que tiene que pagar realmente al hacer el balance completo. Por eso, la declaración le puede salir a pagar o a devolver. Es aquí donde figura la cifra final, la clave de la declaración.

Declaración conjunta o separada. El programa le permite ver como le dan los números en caso de que quiera hacer declaración separada o conjunta en caso de las parejas. Así puede compararlos y ver qué le resulta mejor.
4. Entrega: La asignación del 0,7%
 
En la última zona de la declaración de la Renta aún le toca a usted tomar una decisión importante. Se trata de resolver a quién destina la denominada “asignación tributaria”. El 0,7% de los impuestos que pagamos. No significa que con ello tengamos que pagar más ni tampoco que nos vayan a devolver menos, pero sí es la única posibilidad que se nos ofrece para decidir dónde va una pequeña parte de los impuestos que pagamos. Vea aquí cómo funciona:

¿Cuántas opciones existen?
Al realizar la declaración del IRPF, los contribuyentes tienen la opción de destinar ese 0,7% de su cuota íntegra a la Iglesia católica o a ‘otros fines sociales’. Existen cuatro alternativas. Usted puede marcar sólo la casilla de la Iglesia, sólo la de los fines sociales, señalar las dos (destinando así a cada una la mitad, el 0,35%) o no marcar ninguna casilla.

¿Qué pasa con la asignación si el contribuyente no marca ninguna de las casillas?
En ese caso ese 0,7% se integra en los presupuestos de Navarra con destino a los fines generales de la Comunidad foral. En la campaña de la renta que se realizó el año pasado, fueron un total de 109.190 las personas que no marcaron ninguna de las dos casillas, 8.043 más que en la anterior.

¿Qué pasa si Hacienda ya me ha hecho la declaración?
En ese caso podría modificar la asignación a través de la página web de Hacienda sin necesidad de tener que devolver la declaración ya realizada

¿Cuántos contribuyentes marcan la casilla de la Iglesia y cuántos los otros fines sociales?
El año pasado, en 115.428 declaraciones, los contribuyentes marcaron la casilla de la Iglesia, un cifra que supone una merma de casi 6.000 (5.841) con respecto a la campaña de 2018. La casilla de otros fines sociales la marcaron 236.622 personas, prácticamente los mismos (en 2018 fueron 108 más). Otros 42.624 contribuyentes marcaron las dos casillas.

¿Cómo se distribuye este dinero del 0,7%?
La iglesia destina el dinero a cubrir parte de sus necesidades básicas: celebración del culto, retribuir a las personas que trabajan en la Iglesia, proyectos pastorales y sociales en campos como educación, salud, atención a los mayores... El 35% de los fondos de “otros fines sociales” es para actividades solidarias y otro 30% a cooperación internacional. Hay además un 15% para atención de desempleados sin prestación y otro 15% para apoyo al desarrollo de la Ley de Autonomía Personal. El 5% restante es para programas de medio natural y biodiversidad.
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