Homenaje
Luz perenne para las víctimas
El homenaje a las víctimas navarras de ETA de cada 23 de diciembre se vivió este miércoles de forma más íntima pero igual de intensa en el lugar donde hace 35 años la banda asesinó a Juan Atarés


Actualizado el 24/12/2020 a las 06:00
Una docena de velas encendidas, una caja con otras 50, listas para prender la mecha, y tres paquetes de cerillas, junto a un pequeño Belén y la lista de víctimas de ETA navarras o asesinadas en Navarra. Un alto en el camino discreto, sencillo, pero a la vez un cariñoso homenaje a la vista de quien paseara por la Vuelta del Castillo, este miércoles, en su confluencia con la calle Fuente del Hierro, en Pamplona.
Un recuerdo ‘encendido’ a modo de símbolo en el lugar donde en 1985 fue asesinado por ETA el general jubilado Juan Atarés, en su paseo hasta la Comandancia de la Guardia Civil, donde iba a felicitar las Pascuas. Como otros años, el encuentro estuvo promovido por Vecinos de Paz, secundado por Anvite-Navarra y a él se sumaron una hija de Atarés, María Elena, una nieta, Luisa Menéndez y cuatro biznietos: Irene, Inés, Pablo y Javier. “En este año, que todo acto como estos se ha vuelto más difícil, resulta acogedor que hayan encontrado esta fórmula para seguir recordando a las víctimas. Gracias. Te sientes un poco más abrazado”, expresaba cariñosa María Elena Atarés.
Las primeras velas se encendieron minutos después de las diez de la mañana. La situación de pandemia obligaba a hacer íntimo el encuentro y los congregados, apenas una quincena de personas, colocaron la suya. “¿Os parece que recemos un padrenuestro?”, preguntó uno de los presentes, y con eso ‘concluyó’ la cita. Maribel Vals, de Vecinos de Paz, explicaba que no habían querido posponer el tradicional homenaje en recuerdo a Atarés, por lo que tocaba darle una vuelta. “Su asesinato fue en una fecha tan señalada, tan cruda, 23 de diciembre, que no queríamos dejarlo pasar. Con este gesto queremos mostrar todo nuestro cariño y recordar a las víctimas, que este 24 no estarán en la mesa con sus familias”. Desde Anvite, José Ignacio Toca calificó de “tradición preciosa” el recuerdo a las víctimas de ETA alimentado por Vecinos de Paz. “Estamos muy agradecidos. No pueden quedar solo los actos de homenaje a los asesinos o los recibimientos a la salida de las cárceles”.
Para evitar que se congregaran más personas de lo aconsejable, hubo quienes no acudieron a las 10, con intención de pasarse más tarde. “Hay gente que nos ha manifestado el agradecimiento por la iniciativa y nos ha comentado que a lo largo del día tienen previsto venir y colocar su vela. Esa es la idea, que el recuerdo no se apague”, sintetizó Vals.