Salud incide en que hay una 'bolsa' de personas VIH sin diagnosticar en Navarra
Este martes, en el Día Mundial contra el Sida, se recuerda que la detección precoz es esencial


Actualizado el 01/12/2020 a las 14:27
El diagnóstico tardío de la infección por VIH y, por lo tanto, la existencia de una ‘bolsa’ de personas infectadas que desconocen que tienen VIH y no reciben tratamiento adecuado son dos de los problemas que siguen sin solucionarse después de cuatro décadas. Salud Pública pone de manifiesto estas carencias en el informe que incluye los últimos datos sobre Navarra relacionados con esta infección.
Este martes, 1 de diciembre, se celebra el Día Mundial de la lucha contra el Sida. La jornada persigue sensibilizar a la sociedad sobre esta infección y recordar la importancia de un la detección precoz para poder tratarla.
Según Salud Pública, en el último año se detectaron 42 nuevos casos de personas infectadas por VIH en Navarra. Se trata de una cifra similar a la de años anteriores (39 en 2018 y 41 en 2017) que supone una incidencia de 6,42 casos por cien mil habitantes. Casi cuatro de cada cinco casos se detectó en varones y el rango de edad osciló entre los 18 y 76 años.
Además, según los expertos, en cinco casos el diagnóstico de VIH se realizó al mismo tiempo que el de sida, cuando el virus ha debilitado bastante el sistema inmunitario y aparecen un conjunto de enfermedades. Esta coincidencia, indica Salud Pública, pone en evidencia que en determinados casos el diagnóstico de la infección sigue siendo tardío. Según los últimos datos disponibles (2014-2018) el 42% de los diagnósticos que se realizaron se consideraron tardíos, sobre todo cuando la transmisión fue por vía heterosexual, aunque en los últimos años se observa una mejora en el diagnóstico temprano.
En cualquier caso, esta circunstancia supone que existe una ‘bolsa’ de personas afectadas que están sin diagnosticar.
Actualmente, cerca de un millar de afectados reciben tratamiento antirretroviral en el Complejo Hospitalario de Navarra para controlar la infección. Los tratamientos han evolucionado hasta tal punto que consiguen controlar la carga viral del afectado y convertir la infección en un problema crónico.
¿La pandemia está influyendo en el VIH?
La sensación es que no ha cambiado en cuanto a políticas de prevención. Sí ha repercutido en el seguimiento del paciente en la consulta.
¿En que sentido?
Desde marzo se suspendieron una parte importante de las consultas presenciales. Actualmente, un 50% de las revisiones, que se suelen hacer cada seis meses, se realizan de forma no presencial.
¿Cómo se llevan a cabo?
Se realiza el control analítico y se localiza por teléfono al paciente. Así estamos funcionando y no sé hasta cuándo.
¿Y en diagnósticos nuevos?
Los pacientes nuevos sí se han seguido viendo presencialmente, al menos en su primera visita. La impresión que tenemos es que la situación no es muy distinta a la de años anteriores en cuanto a conductas de riesgo, distribución por sexo, etc. No ha cambiado mucho.
¿Los diagnósticos están siendo menos precoces?
No creo. Igual en otro procesos la pandemia ha afectado más. Pero en VIH normalmente la mayoría de los pacientes nuevos se han hecho la analítica en Primaria y muchas veces es el propio paciente el que la pide porque piensa que ha tenido alguna conducta de riesgo. No he notado que este año hayamos visto menos. Son pacientes que consultan y hay algunos que tienen el hábito de pedir una serología cada cierto tiempo.
¿Cuál es su perfil?
Los pacientes que hacen eso suelen ser relativamente jóvenes, con conductas de riesgo mantenidas en el tiempo. Es un grupo grande de los nuevos casos. Otro grupo se diagnostica en el curso de otros estudios, sin que lo solicite el paciente.
¿Cuántos pacientes hay en tratamiento en el CHN?
Cerca de un millar. Todos los años hay pacientes nuevos pero hay un flujo que cambian de residencia o se pierde el seguimiento.
¿Cuándo se realiza la visita presencial?
Se revisa uno por uno cada paciente y se ve cuáles se tienen que ver presencialmente. Y si en el momento de llamar a un paciente se considera que hay que verlo de forma presencial por alguna incidencia se le atiende en persona.
¿Cuál es el pronóstico en pacientes VIH afectados por covid?
Generalizar es difícil. No es lo mismo un paciente VIH que tenga las defensas bajas por algún motivo o que no esté bien controlado virológicamente. En ese caso es probable que tenga más riesgo y peor pronóstico. Pero hemos tenido pacientes VIH infectados por SARS CoV-2 que no han evolucionado peor que el resto de la población. Los factores de mal pronóstico han sido los mismos: obesidad, mayores de 60 años... pero el hecho de estar infectados por VIH no hemos visto que sea una variable que condicione un mal pronóstico.
¿Entonces tener covid no tiene por qué empeorar el cuadro en pacientes VIH?
No tiene por qué. Ellos lo preguntan mucho. Si están bien controlados y con buenas cifras de CD4 la evolución no es distinta que la población general.
La Comisión Ciudadana Antisida de Navarra y la asociación Sare, junto a Cesida (Coordinadora Estatal del VIH-SIDA) han puesto en marcha la campaña ‘Hoy + que nunca, nos enlazamos por el VIH’ con motivo del Día Mundial frente al Sida. La campaña persigue pedir la colaboración ciudadana para recordar que, además de la covid-19, existen otras pandemias en el mundo que requieren atención. “No podemos retroceder en la atención de personas que precisamente pueden ser más vulnerables a la hora de enfrentarse a la crisis que el covid-19 ha llevado a toda la población”, afirman.
La campaña insta a la población a que durante el mes de diciembre se coloquen lazos rojos en el Puente de Curtidores, “como muestra de apoyo y unión para frenar la epidemia del VIH”. Además, anima a subir una foto con la mascarilla de las entidades (tiene un lazo rojo) a las redes sociales o en el puente. Se puede etiquetar a Sare, a la Comisión Antisida y CESIDA y usar el hashtag #Hoy+queNunca.
Según las entidades, la covid-19 está teniendo un fuerte impacto en todos los ámbitos y sectores sociales. “Afecta con más severidad a gran parte de las poblaciones vulnerables a quienes atendemos desde las entidades de respuesta frente al VIH”. Además, el estrés del sistema sanitario “tiene consecuencias en la calidad de la atención sanitaria de pacientes crónicos, entre ellos las personas con el VIH”. Y añaden que la pandemia ha puesto sobre la mesa desigualdades y vulnerabilidades.