Pamplona
Condena a un expolicía municipal de Pamplona por revelación de secretos y coacciones
El acusado aceptó una pena de 2 años por entrar a bases de datos, seguir durante meses y causar daños a una pareja


Actualizado el 24/11/2020 a las 06:00
Hasta 86 consultas en bases de datos sobre una mujer, su familia y su pareja que nada tenían que ver con su trabajo de Policía Municipal de Pamplona reconoció este lunes un hombre de 45 años en la AudienciaProvincial. Por estas búsquedas y otros hechos aceptó dos años y un mes de cárcel como autor de tres delitos: descubrimiento y revelación de secretos (un año y 9 meses), coacciones (dos meses de prisión por cada uno de los delitos, sustituida la pena por una multa de 480 euros) y daños (multa de 360 euros). La sentencia señala que todo lo hizo con el ánimo de interferir en una relación de pareja y valiéndose del acceso que tenía como policía a determinadas bases de datos. La pena quedó fijada por acuerdo entre las partes y en pacto se estima la atenuante de reparación del daño por el dinero con el que el condenado ha indemnizado a las víctimas, 15.000 euros.
Según recoge el escrito de conformidad, el acusado reconoció que estuvo destinado en las áreas de Atestados y en Policía Administrativa de la Policía Municipal de Pamplona, entre 2017 y 2019. Para el desempeño de su trabajo tenía acceso a diferentes bases de datos en las que constan información de los ciudadanos (referentes a sus domicilios, señalamientos y cualquier clase de incidencia que tienen con las diferentes administraciones, así como a los vehículos y sus propietarios en las bases de la DGT). Entre 2017 y 2019 consultó en numerosas ocasiones esas bases de datos, si bien solo en el caso de dos personas concretas, lo hizo para perjudicarles. Son una mujer a la que conocía de un club de aficionados a las motos y su pareja.
El acusado conoció a la mujer en el año 2016. Ambos pertenecían al mismo club de motos, y mantuvieron una relación cordial y de confianza durante un tiempo, hasta junio de 2018, cuando ella se emparejó con un hombre. Desde ese momento, el acusado comenzó a hacerles numerosas llamadas desde teléfonos sin identificar, se presentaba constantemente en los lugares que frecuentaba la pareja e incluso conduciendo la furgoneta de la Policía Municipal, en su horario de trabajo, acudía con asiduidad a los alrededores del domicilio de ella en Pamplona.
Para que se sintieran vigilados y controlados, cada vez que la pareja hacía un viaje con la moto a diferentes lugares y subían las fotografías a Instagram, el acusado subía casi inmediatamente una fotografía con su coche o moto en el mismo lugar que se la habían sacado ellos. Lo hizo en lugares como el castillo de Javier o en el Alcázar de Segovia, así como en la Gran Vía madrileña, con motivo de una foto de la mujer el día del encendido de las luces de Navidad. El acusado se sacó la misma imagen muy poco después y siguió a la mujer a su vuelta del viaje a Madrid sin que ella se diera cuenta hasta que llegó a Burgos. En las ocasiones que su pareja se encontraba en Madrid, donde tiene su residencia, el acusado escribía a la mujer desde cuentas de Instagram para decirle que el hombre le era infiel.
DAÑOS EN MOTOCICLETAS
Además, en enero de 2019 accedió al garaje comunitario del edificio donde reside la mujer en Pamplona y golpeó causando daños en las motocicletas de ella y de su pareja por importe de 5916,61 euros y en 5706,62 euros, respectivamente. Dichos daños superaban el valor de las motocicletas por lo que no fueron reparadas.
Las dos víctimas aseguraron en el proceso que los hechos les habían producido intranquilidad e hipervigilancia por temor a que el acusado pudiera atacar de nuevo sus bienes. La mujer señaló que ha cambiado muchos de sus hábitos de vida por miedo a la reacción del acusado, con vivencias de estrés, sentimientos de humillación, ansiedad, ira, impotencia y fatiga.
En concepto de compensación el acusado les ha indemnizado con 15.000 euros. Ha causado baja como empleado municipal.