La Policía Foral siguió el rastro del veneno
No es fácil demostrar que alguien ha echado veneno en el campo para matar conejos u otros animales. La Policía Foral lo consiguió y el acusado fue condenado a un año de cárcel y 18 meses sin cazar


Actualizado el 04/09/2020 a las 06:00
El acusado declaró en el juicio que los pellets de raticida que llevaba en el todoterreno eran para los ratones, “porque se comían los cables” del vehículo. Una coartada que el magistrado consideró tan “inverosímil” que, atando otros indicios, como...