Navarra en fiestas
Trapatan de despedida en Santesteban
Un año más, la plaza de la iglesia de Santesteban se volvió a llenar en una mañana en la que danzas, gigantes y cabezudos inundaron de ambiente festivo las calles de la localidad navarra, en una jornada marcada por la emoción

Publicado el 29/06/2026 a las 20:28
Antes de finalizar la misa, en las inmediaciones de la iglesia de Santesteban, los niños huían de los cabezudos, que, con sus vergas, corrían detrás de los más pequeños por las calles del pueblo este lunes 29 de junio por San Pedro, el día grande de las fiestas de la localidad. Pello y Lucía, los dos gigantes de la Comparsa de Santesteban, que este año celebran su 70 aniversario y que llegaron a la localidad en 1956, descansaban en la puerta de la iglesia que, bajo el resguardo del porche, observaban a los vecinos y vecinas disfrutar de los días festivos, de las conversaciones de vermú y del ambiente de la plaza.
A pesar del cielo encapotado y de la previsión de tormentas de verano, como cada año desde hace 30, pasadas las 12:10 horas del mediodía, en la pequeña plaza de la iglesia bailaron el Trapatan y el baile de la bandera.
Cuando finalizó la misa por San Pedro y los asistentes y la corporación abandonaron la eucaristía, que dio comienzo a las 11:00 horas, los vecinos del pueblo esperaban el inicio de la actuación en un gran círculo. Tras pedir permiso a la alcaldesa Arantxa Arregi Alberro con una pequeña reverencia, Eduardo Almandoz ondeó una gran bandera en el centro de la silenciosa multitud. Entre aplausos, cuando los dantzaris ocupaban el centro del círculo y la bandera la retiraron a un lado, la música de los txistus y la percusión retumbaba en la plaza.
La danza tradicional del Trapatan, un baile de cortejo propio de Santesteban, dio comienzo cuando, al ritmo de la música, los varones dieron una vuelta al círculo, simbolizando el cortejo. Las mujeres, por su parte, esperaban en una esquina antes de incorporarse al baile. Tras varias danzas y una vez finalizada la actuación, uno de los bailarines fue aclamado por toda la plaza. Con la boina en alto y saludando a los vecinos de la localidad, Juan Ramón Ostiz, de 65 años, se despedía del baile con “mucha emoción” mientras contribuía a recuperar y mantener viva esta tradición.
Los gigantes Pello y Lucía cogieron el relevo en la abarrotada plaza. Al son de la música interpretaron dos valses que pusieron la guinda a una mañana llena de emoción. Tras finalizar la actuación, todos los participantes desfilaron juntos por las calles del pueblo al ritmo de la música hasta llegar al Ayuntamiento, donde los vecinos y vecinas disfrutaron de un picoteo popular amenizado por un grupo de mariachis.
UNA "TRISTE" DESPEDIDA
Juan Ramón Ostiz, miembro de la Comparsa de Gigantes de Santesteban y del grupo de danzas, decía este 29 de junio adiós a 30 años dedicados a esta tradición. Fue él, junto con otros vecinos del pueblo, los que devolvieron este baile típico a la localidad. “Yo soy el único que quedo de los que recuperamos esto en 1996”, explicaba. “Me da mucha pena dejar de bailar. Ahora que se mantenga, después de lo que nos costó recuperarlo, pues es importante”, añadía el dantzari de “casi” sesenta y cinco años. Sin embargo, el pueblo cuenta con un relevo generacional.
