Clamor multitudinario en Aoiz para revertir un cierre “injusto”

Más de un millar de personas, entre vecinos, trabajadores y familiares urgen “alternativas” y un futuro para la zona

Más de un millar de personas, entre vecinos, trabajadores y familiares participaron en la protesta y pidieron “alternativas” y un futuro para la zona.
AmpliarAmpliar
Más de un millar de personas, entre vecinos, trabajadores y familiares participaron en la protesta y pidieron “alternativas” y un futuro para la zona.Jesús Caso
Más de un millar de personas, entre vecinos, trabajadores y familiares participaron en la protesta y pidieron “alternativas” y un futuro para la zona.

CerrarCerrar
Más de un millar de personas, entre vecinos, trabajadores y familiares participaron en la protesta y pidieron “alternativas” y un futuro para la zona.
Más de un millar de personas, entre vecinos, trabajadores y familiares participaron en la protesta y pidieron “alternativas” y un futuro para la zona. / Jesús Caso

Diana de Miguel

Actualizado el 26/07/2020 a las 09:41

En la última semana han sido numerosas las movilizaciones que han realizado los trabajadores de la fábrica de palas de Gamesa en Aoiz contra el cierre de la planta: recogida de firmas, concentraciones, marchas... También se han producido un sinfín de declaraciones de apoyo en el ámbito político, el autonómico, pero también el nacional, con la visita el lunes a Navarra de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. Pero, sin duda, el momento más emotivo se vivió este sábado pasadas las siete de la tarde en Aoiz. A esa hora, con el mercurio rozando los 32 grados, todo un pueblo quiso hacer suyo el drama que viven los 239 trabajadores de la fábrica de palas y sus familias desde que el pasado 30 de junio la multinacional alemana hizo pública su intención de cerrar la planta.


Hasta las puertas de la fábrica, en el polígono de Aoiz, junto a las 239 cruces que han colocado los trabajadores en señal de protesta, fueron llegando minutos antes de la siete de la tarde decenas y decenas de personas. Se preguntara a quien se preguntara todos tenían algún allegado afectado por un cierre”injusto”, que “nos afecta a todos porque nos deja sin futuro”, sentenciaban lo cierto es que la marcha de Gamesa de Aoiz amenaza con dar la puntilla a una zona que tiene el paro y la despoblación como grandes caballos de batalla.


Fueron más de un millar las personas, entre vecinos, trabajadores y familiares, que participaron en la manifestación convocada por la plataforma ciudadana Irati Bizirik creada hace tan sólo una semana pero que ya ha logrado concitar el apoyo de la mayoría de los colectivos culturales y sociales del pueblo. “Veíamos que los trabajadores se estaban organizando y también los ayuntamientos de la zona y pensamos que el pueblo también tenía que empezar a moverse”, explicaba ayer su portavoz Iñaki Itoiz Aristu. Y a tenor de lo que se vivió ayer en el pueblo esa movilización social ya está en marcha. “No vamos tirar la toalla”, aseguraba una mujer mientras tomaba posiciones en las primeras filas de la marcha.


La organización pidió filas de cuatro personas y mantener el 1,5 metro de distancia que costó cumplir, sobre todo, en los tramos con sombra, los más cotizados durante el recorrido. Tras las mascarillas, rostros cargados de indignación tratando de vencer el desánimo tras tres semanas de lucha y sin apenas avances. ¿El objetivo? Evitar “entre todos” lo que esta misma semana el presidente del consejo de administración de Siemens Gamesa; Miguel Ángel López, aseguró que es ya “inevitable”: el cierre de una planta “joven y competitiva”, defiende el comité de empresa, y para la que la propia dirección había comprometido carga de trabajo hasta el final de ejercicio fiscal de 2021.


ZAMPANZARES Y PETARDOS

Once de los integrantes del grupo de zampanzares de Aoiz se encargaron de abrir la marcha con el inconfundible sonido de sus cencerros. “Si tienes calor acuérdate de ellos”, le espetó una madre a su hijo con semblante serio cuando el grupo inició su baile. Tras ellos, hasta tres pancartas contra el cierre de la planta y para reclamar “pueblos vivos”. En la última, los representantes del comité de empresa con su presidente Alfonso Poyo a la cabeza, que este sábado cedieron el protagonismo al pueblo de Aoiz.


La marcha recorrió entre petardos y consignas varias, de forma pacífica y en poco más de media hora los apenas 1.500 metros que separan la fábrica de la plaza Baja Navarra donde el portavoz de la plataforma Irati Bizirik y los trabajadores leyeron a los asistentes sendos manifiestos y agradecieron “el calor y cariño” recibidos. Prometen seguir peleando convencidos de que en esta lucha “vamos todos de la mano”.

 

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora