Brotes
Preocupación en los hosteleros por la posible reducción del horario nocturno
Su secretario general, Nacho Calvo, sostiene que reducir horarios fomentará el botellón entre los jóvenes


Actualizado el 20/07/2020 a las 06:00
Los dueños de establecimientos de hostelería y los trabajadores están preocupados por el aumento de contagios en los últimos once días. La posibilidad de que reduzcan horarios o limiten aforos es un runrún que sobrevuela estos días sus negocios, aunque de momento desde el Gobierno de Navarra no se les ha comunicado de manera oficial que estudie aprobar algunas medidas restrictivas al ocio nocturno esta semana, como dejó entrever ayer el Gobierno de Navarra en su comunicado diario a los medios de comunicación. “No sabemos absolutamente nada”, afirmaba ayer el secretario general de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Navarra , Nacho Calvo.
El directivo recuerda que, en la actualidad, el aforo de los establecimiento de hostelería está al 75%, aunque asegura que no se alcanza en aquellos que tienen mesas. “Salvo en locales de ocio nocturno, donde está todo el mundo de pie, en el resto se está al 50 o 60% porque las mesas deben estar separadas unas de otras metro y medio. Grandes proveedores de la hostelería me trasladan que se funciona al 50%, y eso es una barbaridad”, agrega.
Calvo afirma que, desde que el 11 de mayo levantaron la persiana solo con el servicio en terrazas, “en la hostelería pura y dura no se han producido brotes”. “Los rebrotes vienen de celebraciones familiares en domicilios y de reuniones de jóvenes, sobre todo de botellón. Si reducen el horario sería un mazazo y, en el fondo, lo que van a hacer es potenciar el botellón”, expone el portavoz de hosteleros.
A su juicio, los jóvenes están “más controlados” en un local, donde se les exige mascarillas y distancia social que en la calle. Calvo lamenta que el Parlamento de Navarra haya rechazado hasta en dos ocasiones prohibir el botellón en la Comunidad foral, como ocurre en otras comunidades. “La última vez fue hace dos o tres años. Pedimos una normativa antibotellón porque algunos jóvenes llegan a la hostelería ya en estado ebrio y no prosperó. En otras comunidades también se reduce la hora en la que los comercios pueden vender alcohol a los jóvenes".
De producirse una reducción de horarios o el cierre de locales de ocio en determinadas situaciones, Calvo augura una delicada situación económica y laboral para esas empresas y sus trabajadores.
