Verano 2020
Activado el plan contra las altas temperaturas en Navarra
La campaña distribuirá 19.000 folletos con información y recomendaciones, especialmente a los grupos de más riesgo


Publicado el 25/06/2020 a las 18:42
Navarra mantiene activo desde este mes de junio y hasta el 15 de septiembre el Plan de Prevención de los efectos en salud del exceso de temperaturas 2020, para tratar de reducir los riesgos asociados a las temperaturas excesivas, que en el verano de 2019 causaron 49 casos de patologías asociadas al calor, con dos personas fallecidas.
Para ello, se ha vuelto a activar el sistema de alertas ante la previsión de altas temperaturas y se distribuirán 19.000 folletos y 1.200 carteles con consejos prácticos para la ciudadanía entre centros sanitarios, sociosanitarios y otras entidades, como el Instituto Navarro de la Juventud, de cara a la celebración de campamentos; el de Deporte, ante las pruebas deportivas; y albergues de peregrinos y peregrinas.
Según ha explicado el Gobierno foral en una nota, la llegada, durante la pandemia de Covid-19, a la Nueva Normalidad prácticamente ha coincidido con el verano y el buen tiempo anima a disfrutar de actividades deportivas y de ocio.
Sin embargo, además de las medidas de prevención frente al coronavirus, es necesario incorporar al día a día diversas medidas de prevención ante las previsiones de temperaturas más altas.
La exposición a temperaturas elevadas, combinada con el desarrollo de actividad física o las características individuales de algunas personas, pueden dan lugar a la aparición de síntomas que pueden desembocar en lo que se conoce como golpe de calor.
En general, para Navarra, los umbrales de temperatura que se utilizan de referencia para el sistema de alertas son máximas de 36 grados y mínimas de 18, excepto para la Ribera del Ebro, donde la mínima son 20 grados.
Cuando la previsión de estas temperaturas se supera, se activan unos niveles de alerta: 0 (ausencia de riesgo) si no se prevén días en los que las temperaturas máximas y mínimas previstas superen los umbrales de referencia utilizados para Navarra; 1 (bajo riesgo) si se prevé que se superen esos umbrales en uno o dos días; 2 (riesgo medio) si son tres o cuatro días; y 3 (alto riesgo), a partir de los 5 días.
En función de estas alertas, se potenciará la información a la ciudadanía, servicios sociales y sanitarios, entidades locales, empresas y población trabajadora.
Durante el verano de 2019, se lanzaron ocho alertas y se atendieron en los servicios sanitarios (y se declararon al ISPLN) 49 casos de patologías asociadas al calor, mientras que en 2018 fueron 25 casos.
Las personas afectadas el año pasado (65 % hombres, 35 % mujeres) tenían una edad media de 59 años y, en un 49 % de los casos, no padecían ninguna patología previa. La mayoría de los casos estuvieron relacionados con la actividad laboral y la realización de ejercicio físico intenso. Dos personas fallecieron por golpe de calor.
El Plan de Prevención frente a altas temperaturas se dirige a la población en general pero, especialmente, a personas con más factores de riesgo para presentar problemas de salud relacionados con el calor, como mayores de 65 años, menores de 4 años, mujeres embarazadas o en situación de lactancia natural, trabajadores, personas con patologías cardiorrespiratorias, renales y otras, como diabetes, o quienes sigan determinados tratamientos médicos.
Para evitar estos efectos, el ISPLN recomienda beber más agua y líquidos frescos aunque no se tenga sed; realizar las actividades de mayor esfuerzo físico por trabajo, deporte u ocio en las horas de menos calor; no permanecer al sol en las horas centrales del día; protegerse del mismo con prendas adecuadas, gafas y cremas con factor de protección; y vestir con ropa clara, amplia y ligera.
En los domicilios, se aconsejan las duchas o baños fríos, mojarse, abrir las ventanas cuando refresca y cerrarlas de día, usar ventilador o aire acondicionado y, si esto no es posible o resulta insuficiente, acudir durante unas horas a un lugar climatizado.
Por otro lado, en el ámbito de la prevención de riesgos laborales, se denomina estrés térmico al riesgo asociado a la exposición a temperaturas y humedades relativas extremas, que pueden provocar diferentes efectos negativos para la salud de trabajadores y trabajadoras.
En este sentido, y tras la superación de las fases del Plan de Desescalada por la pandemia del COVID-19, se aconseja limitar el tiempo de uso de la mascarilla al mínimo imprescindible, y adoptar otras medidas para mantener la distancia de seguridad con personas.