Niños y más accidentes en casa


Actualizado el 07/04/2020 a las 08:07
Los niños están en casa, encerrados entre cuatro paredes y se desfogan como pueden. Subiéndose al respaldo del sofá y saltando, como si fuera una cama elástica, hacia la alfombra del salón o jugando al fútbol por el pasillo. Y, los más pequeños, trepando por las estanterías, abriendo el grifo del bidé o bebiéndose un trago de limpiacristales cuando su madre conecta el ordenador para teletrabajar. Es un hecho. El confinamiento está provocando más accidentes domésticos. Como es lógico. Y así lo corroboran los pediatras del servicio de urgencias del Complejo Hospitalario de Navarra. “Observamos que están cambiando los motivos de consulta. Ya no vienen tantos niños por bronquiolitis, como ocurría hace unos meses; y muy pocos por coronavirus. El principal motivo de atención son los accidentes domésticos. Aconsejamos a los padres que estén muy atentos, sobre todo, con menores de 2 años”, alerta la pediatra Miriam Palacios López.
A lo largo de estos días, han atendido a niños que se han tragado pilas de botón (que están en relojes, audífonos, calculadoras, cámaras de fotos...) “Lo que es muy peligroso porque pueden quemar el esófago”. Y también a menores que han ingerido productos tóxicos (lejía, suavizante...) o que han sufrido accidentes con la cortadora en el jardín.
NO PROVOCAR EL VÓMITO
Los pediatras aconsejan guardar los medicamentos y productos de limpieza fuera del alcance de los niños y tener mucho cuidado con aparatos eléctricos (batidoras...) Si el niño ingiere un medicamento, continúa Palacios, los padres deben llamar al teléfono de toxicología (91 562 04 20) y acudir a urgencias. “Nunca hay que provocar el vómito ni darle leche, aceite u otras bebidas”. La mayoría de productos de limpieza, tranquiliza, no son tóxicos para los niños. Otras sustancias (pintalabios, pegamento...), insiste, tampoco lo son y, si se ingieren, no hay que acudir a urgencias.
Se atraganta. El objetivo es desobstruir la vía aérea, no expulsar el cuerpo extraño. Si el niño está consciente, haga compresiones torácicas, abdominales o dé golpes en la espalda. Si está inconsciente, llame al 112. NUNCA le saque nada de la boca a ciegas.
Ingiere algún producto tóxico. Si es algo sólido, quíteselo (pero no a ciegas). Si ha bebido lejía, limpiacristales... llame a información toxicológica (91 562 04 20). Si le dicen que vaya al hospital, no tarde y lleve el envase del producto. NUNCA intente provocar el vómito ni dé al niño leche ni aceite.
Inhala gases o humos. Abra las ventanas y saque al niño al aire libre. Llame al 112. Si está inconsciente y respira, manténgalo tumbado hasta que llegue la ayuda. Si no respira, grítele y dele pequeños pellizcos. Si ha habido un escape de gas, NUNCA encienda el interruptor de la luz ni ningún aparato eléctrico.
Se cae o se da un golpe. Levante al niño de inmediato y compruebe que no hay fracturas. Aplique hielo envuelto en un trapo o gasa para disminuir dolor e hinchazón.
Si se ha hecho una herida. Lávese las manos con agua y jabón. Limpie la herida con jabón y aclare con agua. Séquela (no utilice alcohol, algodón, polvos o pomadas). No extraiga objetos clavados que pueden taponar la herida. Si sangra, presiónela con apósitos estériles. NUNCA intente curar heridas profundas. Procure parar la hemorragia, comprimiendo.
Si se quema. Apague las llamas y quite la ropa.. Aplique agua durante diez minutos.
Las infecciones comunes (anginas, otitis, bronquiolitis...), muy frecuentes en bebés de 6 meses y hasta 2 años, han descendido drásticamente desde que comenzó el confinamiento. Al estar cerradas la guarderías y permanecer los menores en sus casas, no se contagian de otros niños. Los pediatras observan cómo ha disminuido también el número de consultas diarias. “La gente es responsable y no viene con patologías nimias Además, tienen miedo a salir de casa y a venir al hospital”, reconoce Miriam Palacios, del servicio de urgencias de Pediatría del CHN. Respecto del coronavirus, recuerda que los menores son posibles transmisores pero se infectan muy poco y, si lo hacen, presentan síntomas leves y evolucionan de forma favorable. Y apenas hay ingresados.