“Cientos de chavales cruzan por aquí cada día, el límite no debe ser 90km/h”


Actualizado el 18/01/2020 a las 10:27
Por detrás del joven de 16 años herido de gravedad el jueves por la noche en Sarriguren cuando cruzaba un paso de peatones frente al colegio Salesianos, caminaba un compañero de equipo de la misma edad. Él iba unos pasos más atrás, entretenido con un móvil. Al otro lado del paso de peatones, junto a la Ciudad Deportiva, a unos 20 metros, se encontraban sus padres Jose Ignacio Nicolay y su mujer.
“Mi hijo salía por detrás. Un coche paró para dejarles pasar, pero el que venía detrás cambió de carril. Escuché un frenazo y vi un golpe seco y cómo el chico volaba 25 metros. El BMW se quedó frenado más adelante”, recordaba Nicolay ayer por la noche. “Soy sanitario y fui a atenderle. Pedí que avisaran a la Policía Foral y a una ambulancia medicalizada. No tardaron en llegar. El chico estaba consciente pero sufría lesiones muy graves en el brazo y en la pierna izquierda. El impacto fue brutal”.
“Se veía venir algo así”
Todos los que ayer se acercaron por la tarde a entrenar al colegio Salesianos aseguraban que llevan tiempo avisando de que algo así iba a suceder, asentía Fermín Urrizola, encargado de las instalaciones. “Un paso de cebra en medio de una carretera convencional con límite a 90 km/h, junto a un colegio y un centro deportivo. Cientos de chavales cruzan por aquí, el límite no debiera ser 90 km/h”, lamentaba José Ignacio Nicolay. “Es una zona semiurbana donde cada día transitan cientos de chavales jóvenes y estudiantes. Es una barbaridad la velocidad que se alcanza en esta recta”, apuntaba.
Unai Rubio, entrenador de Infantil y Cadete, tampoco disimulaba su preocupación: “Es un lugar en el que no existe buena iluminación y salimos siempre preocupados con los niños por si los coches no frenan”.

