NAVARRA CON FUTURO

Equipo y actitud para soñar el futuro

16 hombres y mujeres de diferentes generaciones y disciplinas en una batalla dialéctica por dúos. ¿El objetivo? Ayudar a los más jóvenes a afrontar los desafíos del mercado laboral. Fue en la jornada Navarra con Futuro celebrada ayer en Baluarte

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16 hombres y mujeres de diferentes generaciones y disciplinas compartieron experiencias en Navarra con Futuro
16 hombres y mujeres de diferentes generaciones y disciplinas compartieron experiencias en Navarra con Futuro / Cedidas

Diana de Miguel

Actualizado el 13/11/2019 a las 11:31

Navarra podría ganar muchos premios por el mundo. Uno de ellos por haber logrado transformar el modelo energético. Lo recordó en Baluarte Esteban Morrás Sesma, impulsor de una de las apuestas más exitosas de la economía navarra de las últimas décadas de la mano de la compañía EHN. La potencia eólica instalada en el mundo en 1995 eran 4.000 megavatios y la comunidad aprobó un plan para promover en su territorio 1.000. Morrás fue uno de los ponentes que participaron en la batalla dialéctica de senior y junior que se celebró en el marco de la jornada Navarra con Futuro, organizada por Diario de Navarra, Brandok y la Cámara de Comercio e Industria.


Junto a Morrás, otros 16 hombres y mujeres de diferentes generaciones y disciplinas compartieron experiencias salpicando de anécdotas sus singladuras. Se entrevistaron mutuamente con el ánimo de despejar incógnitas a las nuevas generaciones y ayudarles a afrontar los desafíos del mercado laboral. Coincidieron en la importancia de conformar equipos, pero, sobre todo, en que la actitud es lo más valorado por las empresas que buscan más que nunca el compromiso de los empleados y su disposición al cambio. Estos fueron algunos de los mensajes que dejó su conversación.


Taig Mac Carthy y María Buenza El vino azul de los millennials


“Taig Mac Carthy ha sabido convertir su pasión en su trabajo. Es su gran virtud”. María Beúnza puso en marcha en 2013 Happennin desde la que trabaja para que la innovación sea posible en las empresas y ayer introducía con estas palabras a su rival dialéctico, uno de los cinco veinteañeros que inventaron el vino azul de los millennials que hoy factura un millón de euros cada año. Taig reconoce que el “equipo” fue clave: “Éramos cinco socios y si hubiera habido uno menos no hubiera salido adelante”. Lo que crearon, después de que llegara a sus manos el libroBlue ocean strategy, de W.Chan Kim y Renée Mauborgne, y el concepto de océano azul frente a océano rojo, fue un producto para una generación que no se había criado en la cultura del vino sino en la de los refrescos y los combinados. Para ellos Gik Blue no fue un vino sino una revolución. Dice que era bastante hippie comunista y que todo empezó como un juego, como una provocación, como una necesidad de romper moldes y de diversión. “No podría trabajar con gente que va a trabajar porque tiene que ir”.


-¿Qué les diría a los profesores que tienen que fomentar las competencias en los más jóvenes?-, planteó María.

-Ser profe es duro. Les diría que no pierdan la fe y que den más a los que conectan. A los estudiantes, que estén vivos y vayan a clase a aprender o molestar (cuestionar), respondió Mac Carthy.

 



Iñigo Unanue e Itziar Urbiola Innovación y compromiso


Itziar Urbiola, directora de Recursos Humanos de Ingeteam, se sentó ayer frente a un joven, Íñigo Unanue, directivo de desarrollo de negocio en Ternua y antes en Barrabés, “al que contrataría sin pensárselo dos veces”. Y lo haría porque ostenta dos competencias que considera claves: “su capacidad de innovación y su compromiso, hacia lo que hace y hacia su propio desarrollo”. Competencias “ligadas a la persona y que ningún algoritmo puede sustituir”, que han terminado llevando a Íñigo a terminar haciendo en su trabajo lo que haría en su tiempo libre: ver ropa deportiva. Cuando le llamaron para trabajar en Ternua estaba en Nepal. Se había pedido una excedencia en Barrabés. No se lo pensó. Valoró desde la sostenibilidad, muy presente en la empresa, hasta el producto final. Su futuro todavía no lo ha soñado aunque intentará “buscar empresas con la que esté conectado”. “El gran reto es conseguir organizaciones que rompan con las estructuras más tradicionales”, reflexiona.


Jon Navarlaz y Ana Larrayoz Un viaje en realidad aumentada


Jon Navarlaz, director general en iAR, empresa que sitúa a Navarra a la altura de Silicon Valley en realidad aumentada, según Innovaspain, conectó ayer con la joven Ana Larráyoz, desarrolladora de software en la empresa para un proyecto europeo dirigido a favorecer la visualización de las estructuras anatómicas del cuerpo humano. Ana, que se decantaba más por la arquitectura, terminó estudiando ingeniería informática aunque “hasta tercero no me empezó a gustar”. Cuarto lo pasó de Erasmus en Finlandia. Aprendió desde “a poner una lavadora, hasta que la realidad aumentada existía”. Fue un viaje de no retorno hacia la innovación y los proyectos complejos que inició como becaria. “No tengáis miedo, ser proactivos, no esperan mucho de vosotros, pero darle la vuelta y tratarlo como una oportunidad”, concluyó.


Iñigo Adín y Javier Olloqui Un empleo de sueño


Tras un periplo laboral en varias consultoras de primer nivel (QUARIZMI, IDEO, Lola-MullenLowe), Iñigo Adín se encuentra entre los 12 participantes internacionales que desarrollan en Milán (IED) el programa First level in Design, Innovation & Strategy. “Es valiente, tiene energía y muchas ganas de construir su mundo”, dijo ayer de él Javier Olloqui, de Geolcali y con una larga trayectoria en la selección de personas. Íñigo, que trabaja como “diseñador de experiencias”, sigue buscando “el trabajo de sus sueños”. Defiende el networking y la confianza en unos mismo porque, asevera, “si lo puedes soñar lo puedes conseguir”.


Esteban Morrás y Eduardo Azanza Mucho más que tecnología


Esteban Morrás y Eduardo Azanza se propusieron crear una empresa “en la que vienieran a trabajar los mejores”. Cofundaron Das-Nano - VeriDas para repicar en el mundo de la tecnología lo logrado con las renovables. “Las tres tes: tecnología, talento y trabajo”, resumía ayer Azanza. Saben mucho de inteligencia artificial, de biga data y de desplegar tecnología en la nube, pero aseguran que lo que buscan en su empresa son “actitudes” de querer aprender. “Las tecnologías se aprenden”, concluye Azanza.


Javier Asensio y Jon Ander Bordonaba Uniendo mundos con un fin social


A Jon Bordonaba, directivo en IECISA Informática El Corte Inglés, departamento de Banca y Seguros, le tocó entrevistar y ser entrevistado por Javier Asensio, Médico residente de Cirugía Maxilofacial en el Hospital 12 Octubre de Madrid. En su conversación se incidió en el aprendizaje continuo y las “multietapas con transiciones” en las que se divide ahora la vida laboral. De ahí, remarcó Javier, la importancia de “revisar las decisiones”, no “encasillarte” y “desarrollar competencias digitales y un pensamiento creativo”: “Exponeros y probar. No tengáis miedo a descubrir cosas que os pueden terminar interesando”, defendió.


Cristian Chueca, Guillermo Rodríguez y David Salvatierra Sintiendo la FP


El suyo fue el único trío dialéctico de la mañana. Demostró que la Formación Profesional hay que sentirla. “El día que perdamos la ilusión por aprender será el momento de dejarlo”, coincidieron Guillermo Rodríguez y David Salvatierra, de MRC Soluciones que comenzaron su andadura profesional de electricistas. Les acompañó Cristian Chueca, estudiante del grado superior instalaciones en telecomunicaciones en el CIP ETI y reciente Premio Futuros Profesionales 2019 de los empresarios de la Ribera. Ha desarrollado un prototipo durante sus prácticas en la empresa y aspira a seguir abriéndose puertas.


Maite Los Arcos e Iñaki Ordóñez Con los pies en Marte


Iñaki Ordóñez, investigador de la UPV y que ha desarrollado proyectos para la NASA, habló con Maite Los Arcos, miembro del equipo Navarra_BG (Planeta STEM). Comparten proyectos marcianos, él como investigador y ella como estudiante de Medicina. A Maite le tocó presentar en Boston un proyecto de modificación genética para que las plantas puedan estar en el planeta rojo. Durante todo el verano lo exploró junto a estudiantes de secundaria y bachiller a través de la biología sintética mentorizada por investigadores del CSIC. “Una sociedad científica será una sociedad más libre”, recordó en homenaje a Margarita Salas, recientemente fallecida.

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