

Irati a ciegas: ¿Es posible disfrutar de un bosque sin verlo?
Una enfermedad degenerativa de sus retinas apagó hace tres años la visión del pamplonés Pablo Segura Torres. Olfato, oído y tacto orientan su periplo por la selva de Irati. No puede reprimir su entusiasmo: “el sonido de las hojas y el silencio es maravilloso”
Actualizado el 03/11/2019 a las 10:34
Un día Pablo Segura Torres cerró la puerta de su despacho sin intuir que nunca más la abriría. Una claridad inmensa cegaba el último resquicio de visión, aquél que, al menos, le ayudaba a reconocer fachadas y a evitar sobresaltos en su caminar....