49 tendidos tejieron la red de cables de hierba en Araitz

Cuando el valle de Araitz estaba salpicado de huertas y cultivos de cereal, las malloas aseguraban el aporte nutritivo al ganado. La siega a guadaña a 1.200 y 1.400 metros de altitud anticipaba el traslado de la hierba sobre un sistema de cables. Los hubo de 1.900 metros.

La obtención de hierba tenía su precio en forma de un denodado esfuerzo por subir, segar y bajar desde las Malloas
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La obtención de hierba tenía su precio en forma de un denodado esfuerzo por subir, segar y bajar desde las MalloasGOÑI/CEDIDAS
La obtención de hierba tenía su precio en forma de un denodado esfuerzo por subir, segar y bajar desde las Malloas

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Natxo Gutiérrez

Actualizado el 11/02/2019 a las 07:47

Tan fuerte como sus robustos brazos, una férrea convicción anidó en el pensamiento de José Estanga sobre las bondades que procuraban las Malloas de Aralar a los pueblos de Araitz, como el suyo de Gaintza. “Le parecía -rememora a sus 72 años su hijo,...

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