Muere otra de las intoxicadas por monóxido de carbono en Pamplona
Amelia Corera Salinas, de 91 años y propietaria del piso de la calle San Agustín, falleció ayer en el hospital


Actualizado el 07/12/2018 a las 12:07
La mujer de 91 años que se encontraba muy grave tras inhalar el miércoles monóxido de carbono en su vivienda del número 38 de la calle San Agustín, de Pamplona, falleció el jueves en el Complejo Hospitalario de Navarra. Amelia Corera Salinas, dueña del piso donde se registró el suceso, originado según las primeras investigaciones en una caldera de gas, resultó herida junto a un hombre de 86 que vive en el domicilio. Una amiga de ambos, Victorina Lizasoáin García, de 86 años, falleció el mismo miércoles después de que no pudiera ser reanimada por los servicios de emergencia desplazados al lugar.
La alerta la dieron los vecinos, extrañados de que la bolsa con las barras de pan siguieran a última hora de la mañana colgadas del pomo de la puerta. Dos vecinas llamaron insistentemente a la puerta, y al no recibir respuesta, intuyeron que algo estaba pasando. Contactaron con el hijo de la propietaria y cuando accedieron al interior del domicilio se encontraron a las dos mujeres y el hombre desvanecidos.
Una vecina fue quien dio el aviso a las 14.30 horas al 112 y la sala de gestión de emergencias movilizó al equipo médico de guardia del centro de salud del Casco Antiguo, a los bomberos de Trinitarios, que desplazaron una ambulancia medicalizada, y a la Policía Municipal.
Una de las mujeres se encontraba inconsciente y falleció tras no responder a las maniobras de reanimación. Su cuerpo fue trasladado al Instituto Navarro de Medicina Legal para que le fuera practicada la autopsia. La mujer de 91 años y el hombre de 88 estaban desvanecidos y en estado de semiinconsciencia. Fueron trasladados en ambulancia al Complejo Hospitalario de Navarra. Ayer por la mañana, la mujer falleció.
Te puede interesar

Amelia Corera Salinas tenía un hijo y dos nietos. Quedó viuda hace veinte años de Jesús Munárriz Pernaute, de Larraga, y vivía en la calle San Agustín de Pamplona. Era muy conocida en el barrio y se implicaba por mejorarlo. En la sección El teléfono del ciudadano de este periódico se han publicado en la última década varios mensaje suyos identificando desperfectos y reclamando mayor limpieza, entre otros.
INVESTIGAN LA CALDERA
Según las primeras investigaciones, el monóxico de carbono (CO) causante de la intoxicación podría proceder de la deficiente combustión de una caldera de gas natural. A su llegada, los bomberos encontraron las ventanas abiertas y la vivienda ventilada, por lo que el explosímetro solo llegó a medir inicialmente una baja concentración de CO y en posteriores mediciones arrojaba unos valores ya normales. En el domicilio no se encontró otra posible fuente de emanaciones que hubiera podido causar las intoxicaciones. Los bomberos cortaron el suministro de gas hasta finalizar el operativo.