COMUNICACIONES
Un tercer 'bypass' complica en la A-15 las comunicaciones con Guipúzcoa
La reparación del desprendimiento de este martes en el túnel de Belabieta durará “unas semanas”


Actualizado el 19/09/2018 a las 07:51
El tortuoso viaje a la costa guipuzcoana de este verano, con dos bypass programados en las proximidades de Dos Hermanas y en el túnel guipuzcoano de San Lorenzo, añadió este martes un tercer obstáculo para desesperación de automovilistas y transportistas. El desprendimiento del túnel de Belabieta, situado en el tramo guipuzcoano, incorporó un nuevo desvío -el tercero- en la principal ruta de comunicación entre Pamplona y San Sebastián. La duración de este tercer bypass dependerá de la prontitud en que se restablezca el paso por la galería cerrada al tráfico desde las 1.23 horas de este martes.
La Diputación de Guipúzcoa apuntó a la “acumulación de aguas” el problema de infraestructura registrado, que obligó a desviar el tráfico por la autovía de Sakana y Etxegarate hasta las 10.30 horas. A partir de este momento se habilitó el bypass. Su permanencia está sujeta al plazo de reparación de los daños que, según la Diputación de Guipúzcoa, “no revisten especial gravedad” y podrían solucionarse “en unas semanas”. La Asociación Navarra de Empresarios de Transporte (Anet) cuestionó esta previsión. “No creemos que vaya a ser corto”, precisaron fuentes de la entidad.
Así las cosas, los algo más de 60 kilómetros de recorrido entre las capitales navarra y guipuzcoana se han convertido desde mayo en un calvario para los conductores. El refuerzo de un viaducto próximo a Dos Hermanas obligó a establecer un desvío provisional en un sentido de la circulación que varió al cabo de unas semanas.
La misma medida se adoptó en junio en una de las bocas del túnel de San Lorenzo, con la habilitación de la segunda galería para el tránsito circulatorio de ambos sentidos. Las previsiones manejadas en la provincia vecina se dirigen a restablecer el paso a su aspecto original en el plazo de cuatro meses.
La coincidencia en el tiempo de la alteración de ambos tramos se produce en un período de aumento circulatorio con el aporte de 2.000 camiones a diario procedentes de la N-121-A. La densidad de tráfico pesado se mantendrá inalterada hasta la reapaertura de los túneles de Belate en noviembre. Hasta entonces perdurará el sistema de alternancia semanal para los transportes de paso, en función de su número de matrícula par o impar.
El Gobierno de Navarra estableció una medida de ahorro para los camioneros con la gratuidad del peaje de Zuasti como incentivo para despejar la N-121-A y promocionar la A-15 como ruta alternativa para el transporte internacional. La exención de la cuota de paso tendrá, no obstante, un carácter provisional. Una vez reabiertos los túneles de Belate, quedará derogada. El ajuste de su interior a la normativa de seguridad de la Unión Europa establece como primera alternativa de tránsito el puerto de Belate, sujeto al modelo de alternancia para camiones.
RETENCIONES EN DÍAS DE PLAYA
Con la reordenación del tráfico como trasfondo en las conexiones con Guipúzcoa, una de las afecciones recurrente este verano en la A-15 han sido las retenciones de varios kilómetros que se han producido los fines de semana y festivos en el regreso a Pamplona desde la costa guipuzcoana. Patrullas de la Policía Foral alertaban de la acumulación de vehículos en las inmediaciones de Dos Hermanas por la reducción a un solo carril del alto registro circulatorio.
A la vista de las circunstancias, después del episodio de ayer, la Asociación Navarra de Empresarios del Transportes denunció “la falta de inversión durante muchos años en el mantenimiento de las carreteras. Supone un perjuicio para el transporte de mercancías, que entendemos como un servicio público. Encontrar trabas en la carretera no ayuda a la gestión del transporte”, significó un portavoz. Según dijo, la sucesión de obras en la autovía confirma la percepción “de inseguridad” del sector por “el estado de las carreteras”.