Así fue el jueves: desborde del Arga, Arakil, Ega y Aragón, y críticas por el desembalse de Eugui
Hoy se espera un caudal ‘extraordinario’ de entre 2.300 y 2.700 m3/s en Castejón, superior al de la gran riada de 2015
Actualizado el 13/04/2018 a las 08:04
Tras una jornada de tensión en la Comarca de Pamplona y otras localidades del norte y centro por el desborde de los ríos Arga, Arakil, Ega y Aragón, toda la atención se centra hoy aguas abajo. El Ebro recibirá una crecida de entre 2.300 y 2.700 metros cúbicos por segundo en Castejón esta mañana. Tudela se preparaba con sacos de arena en las calles más cercanas al río y con la retirada de coches. El Gobierno foral trasladó a los responsables municipales del eje del Ebro la necesidad de coordinar las actuaciones ante la previsión de inundaciones.
En la red principal de carreteras se cerró ya ayer, pese a las obras en la mota, la N-113 (Madrid-Pamplona). Hubo otra docena de carreteras de la red secundaria en la zona de Irurtzun, Tafalla, Estella y Tudela que también se cortaron. Se recomendó transitar por la Autopista AP-15 en los trayectos entre Tafalla y Tudela.
En la Comarca de Pamplona, la crecida de los ríos Arga y Ultzama llegó sobre las nueve de la mañana y se sostuvo durante unas horas. El Arga llegó a medir un caudal de 388 m3/s a su paso por la capital, algo superior al de las inundaciones de febrero de 2015. Ayer volvieron a inundarse las zonas de parque y caminos cercanos al río, al igual que en Villava, Huarte y Burlada, aunque no hubo afecciones a comercios ni personas. Sí se tuvo que suspender la celebración de la carpa universitaria en Amaya, prevista para hoy, al quedar inutilizadas buena parte de las instalaciones del C.D. Amaya. El Arakil también se desbordó en Uharte.
EUGUI DESEMBALSÓ EN LA RIADA
Las maniobras del embalse de Eugui causaron críticas entre vecinos y hortelanos. Desde las tres de la mañana se soltó agua al Arga al haberse llenado el 97% de su capacidad. Llegó a soltar más de cien metros cúbicos por segundo, cantidad que fue reduciendo con el paso de las horas.
Ante la cuestión de por qué no se había generado un resguardo, desde la CHE se defendió que el embalse de Eugui ha estado en la gestión de los dos episodios de crecida, el primero del pasado fin de semana (días 7 y 8 de abril) y el presente. “El embalse permaneció en sus niveles altos para evitar que las maniobras pudieran generar una confluencia de su caudal de salida con lo que aportaban los afluentes aguas abajo (principalmente el Ulzama)”. “Es decir, que los caudales se han ajustado para no generar daños y se ha sacado menos caudal que el que ha recibido excepto esta madrugada (por ayer) que tras realizar una maniobra de entradas por salidas (mismo caudal de aportación aguas arriba que aguas abajo, siendo lo mismo que circularía por el río sin presencia del embalse) ha podido haber algún desajuste puntual de caudal, lo que no ha supuesto un incremento sustancial de los niveles del río, ni incremento de volumen de agua significativos”, se sostuvo desde la Confederación.
