Desactivado el nivel de alerta por inundaciones en Pamplona
El martes se desbordó en La Magdalena de la capital navarra; además, el Arakil hizo lo propio en Huarte y el Ultzama en el polígono de Alcoz


Actualizado el 21/02/2018 a las 15:35
Este martes por la noche se ha desactivado en Pamplona el nivel de alerta por inundaciones que durante la jornada del martes permaneció activo y este miércoles 21 de febrero por la mañana el nivel de las aguas del río Arga se encuentra "dentro de la normalidad", con todo el entramado urbano abierto al tráfico y sin restricciones por este asunto.
Así lo ha señalado la Policía Municipal de Pamplona, que indica no obstante que se mantiene colocada la señalización de "zona inundable" en las inmediaciones de la calle Magdalena, Camino de Caparroso y también en la zona peatonal más próxima al parque de la Runa.
El dispositivo de vigilancia permanece "muy atento" ante cualquier cambio en la situación, pero todo parece indicar que la normalidad será la nota dominante.
Con ello, la Policía Municipal reitera los consejos de precaución a todas las personas que transiten por la orilla del río, a cuyo cauce recomienda no acercarse demasiado para evitar resbalones y posibles caídas.
También recuerda la necesidad de respetar las zonas valladas o perimetradas que Policía Municipal determine.
LA JORNADA DEL MARTES
Los ríos del norte de Navarra comenzaron a bajar sus caudales en la tarde del martes 20 de febrero tras una jornada de vigilancia por parte de Protección Civil y en la que se registraron algunos leves desbordamientos, como el del Arga a su paso por La Magdalena de Pamplona. Los avisos de retirada de vehículos de zonas inundables se extendieron por la capital así como en Villava, Burlada y Huarte. El Arakil se desbordó en Huarte y se produjo el corte de la antigua carretera NA-2410. Por otra causa, la caída de un árbol, estuvo cortada la NA-170 (A-15 Doneztebe/Santesteban) y hubo que extremar la precaución por balsas de agua en la NA-1300 (Irurtzun-Límite con Guipúzcoa). También el río Ultzama se desbocó a la altura del polígono de Alcoz y hubo de establecerse el seguimiento de otros ríos del norte, como Baztan-Bidasoa, Irati, Salazar y Esca. En estos últimos los caudales se vieron incrementados por el rápido deshielo en cotas altas.
Los 220 litros por metro cuadrado de lluvia acumulados en el observatorio de Artikutza, en el noroeste, a lo largo de los tres últimos días dan una idea de lo que han tenido que absorber los cauces navarros. Las precipitaciones en otros observatorios no han sido tan notables pero igualmente contribuyeron a las crecidas de los caudales.
Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro se indicó que Arga, Irati y Esca presentaron caudales “próximos a los correspondientes a la máxima crecida ordinaria”. Así, el Arga en Burlada se aproximó a los 195 metros cúbicos por segundo y alcanzó un altura de 2,84 metros. A partir de las tres de la tarde el caudal fue disminuyendo. No así el Irati, que con una altura de 2,45 metros y un caudal de 195 metros cúbicos, a media tarde todavía seguía en ascenso.
Este miércoles, la crecida irá recorriendo el eje del Ebro, alcanzando al final del día un caudal máximo en Castejón cercano a los 1.200 metros cubicos por segundo. Por el volumen actual del agua en los ríos y por la laminación de los embalses no se esperan afecciones en la Zona Media y Ribera. Así mismo, en la Cuenca del Ega no se esperan problemas.