Las profesiones que demanda el mercado laboral navarro mes a mes
- Septiembre es el mes estrella con casi 11.000 contratos firmados más que en febrero
- En el primero se contratan, sobre todo, profesores; en el segundo, profesionales sanitarios


Actualizado el 26/01/2018 a las 11:06
Al nuevo año se le suele asociar nuevos propósitos. Y este 2018 encontrar un empleo o cambiar el actual volverá a ser a buen seguro una de las opciones más recurrentes. Pero lo que quizá todavía no sepan los miles de navarros que buscan dar un giro a su situación laboral es que no todos los meses del año ofrecen las mismas probabilidades para que los demandantes de empleo consigan un puesto de trabajo.
Cada actividad económica u ocupación también tiene su época óptima. Lo demuestra el hecho de que en 2016 (último ejercicio completo con datos disponibles) se firmaron en el mes de septiembre 36.057 contratos, casi 11.000 más que en febrero. El inicio del curso escolar y político favorece la colocación de profesores y en febrero son las actividades sanitarias las que lideran la contratación. El informe que ha elaborado el Servicio Público de Empleo Estatal con datos de 2016 correspondientes a Navarra ofrece algunas claves para entender cómo contrata el mercado laboral navarro y medir las posibilidades de encontrar un empleo.
El sector servicios sigue siendo hoy por hoy el que goza de un mayor peso en la contratación (el 71% en 2016), seguido de la industria, la agricultura y la construcción. Por ocupaciones, los peones de las industrias manufactureras y el personal de limpieza de oficinas, hoteles y otros establecimientos similares volvieron a copar en 2016 el grueso de los contratos que se realizaron con más de 106.000 (106.830), casi un 30% del total de los firmados.
Con el paso de las hojas del calendario, cambian las necesidades del mercado laboral y, por ende, las pautas a la hora de contratar. Por norma general, los cuatro primeros meses del año y los dos últimos son los que concentran el menor volumen de contratación de todo el año en las diez actividades que más movimiento generan en la economía navarra. Éstas son algunas de las claves a tener en cuenta.
El sector de los alojamientos hoteleros es uno de los que presenta en Navarra una estacionalidad más destacada que le lleva a registrar durante el primer mes del año la cifra de contratos más baja. En 2016 consiguió cerrar ese mes apenas 424, un tercera parte de los contratos que rubricó en julio cuando alcanzó los 1.213. También febrero suele ser un mes desfavorable para los que buscan trabajo en el sector de los alojamientos hoteleros que no empieza a animarse hasta marzo, cuando el inicio de la primavera reactiva la temporada turística. En 2016, esta actividad consiguió mantener hasta octubre una cifra de contratación mensual superior a los 1.000 contratos. El conjunto del sector hostelero firmó el año pasado 43.309 contratos, un 12,11% del total, y registró un índice de rotación (mide el flujo de entradas y salidas de empleados en una determinada actividad) cercano al tres. Las mujeres, con más de 28.900 contratos firmados, coparon el grueso de los nuevos contratos.
Febrero es el mes en el que se realizan menos contratos de todo el año. En 2016 se firmaron 25.228 contratos, 3.200 más que en el ejercicio anterior, pero el incremento fue insuficiente para evitar que, al menos un año, ese mes abandonara el farolillo rojo. El segundo mes del año es, laboralmente hablando, malo para las diez actividades económicas que más se contratan en la Comunidad foral sin excepción, pero hay una que destaca sobre las demás. Es la que en el SEPE figura bajo la denominación de agricultura, ganadería, caza y servicios relacionados con las mismas. El año pasado firmó ese mes 529 contratos, apenas una cuarta parte de los que rubricó en agosto. Si se analizan las ocupaciones más demandadas, febrero es un mal mes para los que buscan trabajo de vendedor en tiendas y almacenes que deberán esperar hasta junio para incrementar sus posibilidades de ser contratados.
Las actividades sanitarias, con más de 43.000 contratos firmados a lo largo del año, viven un boom de contratación en el mes de marzo. En 2016 se llegaron a firmar ese mes 4.270, frente a los 2.200 contratos que se rubricaron en agosto. Esta actividad es la que registra un mayor número de mujeres contratadas y una mayor rotación. Por ocupaciones, son los enfermeros no especializados los que en marzo tienen más posibilidades de conseguir un contrato laboral. Si se toma como referencia el dato de los contratos firmados en 2016 a dichos profesionales, sus posibilidades de encontrar trabajo se duplican con respecto a las que tienen en agosto.
Si busca trabajo en establecimientos residenciales, debe saber que abril no es un buen mes para firmar un contrato. Es, junto a febrero, el que concentra el menor volumen de contrataciones de todo el año para esta actividad que ocupa el puesto número nueve en el ranking de las que registran en Navarra un mayor volumen de contratación. Un dato que guarda relación con el hecho de que los profesionales que se dedican a cuidar a las personas en servicios de salud no clasificados bajo otros epígrafes tampoco tengan este mes muchas posibilidades de encontrar un empleo. Por el contrario, octubre es su mes. En 2016, se firmaron 1.068 contratos para la asistencia en establecimientos residenciales y 928 para los cuidados mencionados más arriba.
Los administrativos que desempeñan tareas de atención al público tienen más posibilidades de encontrar trabajo en el segundo semestre del año. Los datos mensuales de contratación recogidos por el SEPE revelan que es en esos meses donde estos profesionales firman más contratos, con una cifra que se va incrementando de forma paulatina hasta el último día del año. De hecho, es diciembre el mes en el que más administrativos se contrataron en 2016: 917, frente a los 586 que se contrataron en mayo, el mes con menos opciones de empleo para estos profesionales. Esta ocupación es la sexta más demandada por los parados que buscan un empleo. Una demanda que se concentra durante los doce meses del año siendo enero el mes que recibe un mayor volumen de solicitudes. En 2016, los servicios de empleo recibieron un total de 5.314 demandas de trabajo para esta ocupación. Hay que tener en cuenta que cada demandante puede solicitar hasta un máximo de seis ocupaciones.
Junio es el mes óptimo para conseguir un contrato de peón en alguna de las industrias manufactureras radicadas en la Comunidad foral. Y es así porque es ese mes cuando las empresas realizan los contratos para suplir las vacaciones de verano de sus plantillas sin eliminar la producción de las plantas. En 2016, se realizaron en junio 7.489 contratos para esa ocupación que concentra el 23% del total de los contratos que se firman en Navarra y donde la rotación es de casi un 4,5. El peor mes del año para que estos profesionales encuentren un empleo es diciembre debido en buena medida a los puentes y vacaciones navideñas de los que disfrutan las plantillas de las grandes empresas. También junio es un buen mes para los vendedores de tiendas y almacenes una ocupación a la que, no obstante, la estacionalidad no afecta en exceso. El año pasado se firmaron 1.444 contratos en junio, frente a los 920 de febrero, el mes con menor volumen de contratación de todo el año.
Con la llegada de las vacaciones de verano y el tirón de los Sanfermines como pretexto, julio se convierte en la Comunidad foral en el mes clave para firmar un contrato de camarero. En 2016, fueron un total de 3.345 las personas que lograron uno. Un volumen de contratación que contrasta y mucho con el que esta ocupación consigue en los meses de enero y febrero cuando ni siquiera se alcanzan los 1.300 contratos. La de camarero asalariado es la segunda ocupación más contratada en Navarra por detrás de la de peón para la industria manufacturera. En 2016, se firmaron más de 25.000 contratos, casi un 7% del total con un índice de rotación cercano al tres. Se contrató sobre todo a mujeres quienes acapararon el 61% del total de los contratos. Julio es también el mes en el que más contratos se realizan en el conjunto del sector de comidas y bebidas con cerca de 4.000, según los datos relativos a 2016.
Aunque en Navarra se demanda a lo largo de todo el año personal para la limpieza de oficinas y hoteles es en agosto cuando se firman más contratos de este tipo. En 2016, fueron un total de 2.358, frente a los 1.617 del mes de febrero. También agosto puede resultar un buen mes si se busca trabajo en la industria agroalimentaria cuando, por ejemplo, se inicia en la Comunidad foral la campaña del tomate que se prolonga hasta septiembre. Esta actividad económica registra sólo ese mes más de 4.000 contratos (de acuerdo con las cifras del SEPE relativas a 2016), frente a los 2.700 que se firman en meses menos favorables para el empleo como febrero.
La educación es una de las actividades económicas que manifiesta en Navarra una estacionalidad más destacada. Firma cada año más de 13.000 contratos, casi el 4% del total, pero el pico de la contratación se realiza en el mes de septiembre, coincidiendo con el inicio del curso escolar y eso es, también, lo que dicen los datos. En 2016 se firmaron ese mes 4.873 contratos en el sector educativo, frente a los 428 que se registraron en julio. El segundo mes con más contratos es octubre y se debe a que es en ese mes cuando se cierran las últimas incorporaciones en los centros educativos. En los meses restantes, no se llega en ninguno de los casos a los mil contratos. Septiembre es en la Comunidad foral el mes en el que se firman más contratos de todo el año, por encima de 36.000. Suponen 11.000 contratos más que los que se firman en febrero.
Octubre es un mes óptimo para la contratación de auxiliares de enfermería hospitalaria. En 2016, se registraron ese mes 1.123 contrataciones. Es una ocupación que pese a no tener un marcado carácter estacional sólo supera los 1.000 contratos mensuales durante dos meses al año. El mencionado mes octubre y también enero. Anualmente se firman en Navarra más de 10.000 contratos de esa especialidad sanitaria, el 3% del total, lo que la sitúa en el puesto número seis en el ranking de las ocupaciones más contratadas de la Comunidad foral. Las actividades sanitarias emplean sobre todo a las mujeres y presentan, con un 5,71, los mayores niveles de rotación de las profesiones navarras seguidas por la que tienen los trabajadores del sector transporte y almacenamiento y los de la industria manufacturera.
A pesar de que noviembre no es uno de los mejores meses del año para buscar trabajo, si lo que busca es un empleo como asistente para establecimientos residenciales puede tener suerte. Noviembre es uno de los meses del año en el que se realizan más contratos. En 2016 fueron cerca de mil. El resto del año, la cifra de contratos oscila entre los 700 y los 900. Esta actividad es una de la que, según los expertos, tiene mejores perspectivas a corto y medio plazo. ¿El motivo? El envejecimiento de la población.
En el último mes del año la contratación cayó en 2016 casi a niveles de febrero donde se formaliza el volumen más bajo de contratos de todo el año. Aunque diciembre no es un mes positivo para ninguna actividad ni ocupación en particular, una de las menos proclives es la de fabricación de vehículos de motor, remolques y semirremolques, que promovió la firma de más de 14.000 contratos en Navarra el año pasado, casi un 4% del total. En diciembre, no obstante, se firman poco más de 800.