Urbanismo
El nuevo barrio de Tudela, con 3.300 viviendas, da su último paso antes de iniciar las obras en marzo de 2027
Los propietarios de los terrenos aprueban sacar a concurso las obras de urbanización de varias fases por 27,5 millones y la previsión es empezar a levantar las primeras viviendas en mayo de 2028


Publicado el 01/07/2026 a las 11:52
Tras más de una década de trámites y varias modificaciones del proyecto inicial, el nuevo barrio de Gardachales de Tudela, principal desarrollo urbanístico de la ciudad con más de 3.300 viviendas previstas y diseñado por el arquitecto tudelano Rafael Moneo, ha dado un paso clave para comenzar las obras.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento ya ha aprobado definitivamente la modificación del diseño presentada por la junta de compensación propietaria de los terrenos que, a su vez, ha dado inicio al expediente de contratación de los trabajos de urbanización de varias de sus fases, en las que se contemplan 1.775 viviendas entre colectivas libres, con algún tipo de protección (877, al menos 500 VPO) y unifamiliares. La licitación se hará por procedimiento abierto con un coste máximo de 27.573.556 euros, y se publicará en el Diario Oficial de la Unión Europea al superar esta cantidad el umbral comunitario. El plazo para presentar ofertas será de 70 días con la previsión de que el proceso concluya en septiembre de 2027 y, a partir de ahí, poder iniciar las obras en marzo de 2027 con un plazo de ejecución de 26 meses.
Sin embargo, la adjudicataria deberá contemplar que se pueda empezar a edificar las primeras viviendas en un plazo máximo de 14 meses, por lo que en mayo de 2028 podrían comenzar a levantarse las primeras.
En concreto, estas obras de urbanización abarcarán cuatro de las fases previstas: la común (1,4 millones); la inicial (18,9 millones); Bardenas (1,7); y Santa Ana (1,5 millones).
La inicial incluye el gran parque central en la salida de la ciudad y edificios en altura con unas 1.500 viviendas; mientras que la Santa Ana contará con tres manzanas de unifamiliares y parte de una zona verde; y Bardenas otras cuatro manzanas de unifamiliares y una de residencial en bloque, más zona verde.
Todavía restarían otras seis fases y se contempla la posibilidad de que se puedan incorporar algunas de ellas durante un plazo de seis meses desde que se firme el contrato de obras. El coste total estimado de la urbanización de todo el barrio es de 44,4 millones.
CAMBIOS EN EL PROYECTO
La modificación del proyecto que ahora ha sido aprobada de forma definitiva contempla varios cambios sobre todo buscando ajustar los costes de urbanización y actualizar los precios.
Una de ellas afecta al parque central, que inicialmente iba en una cota más baja que la calle y que ahora se hará a la misma altura, lo que reduce costes al evitar movimientos de tierras.
A lo anterior se suma otro cambio en la rotonda prevista al final del barrio, en la salida hacia Fontellas. Al principio se planteaba una glorieta con paso peatonal por la zona inferior, similar a la plaza de los Fueros de Pamplona, pero ahora se elimina quedando al mismo nivel que la carretera. También se reducen los tres carriles de circulación contemplados a dos.
Por otro lado, las calles secundarias del barrio pasarán a ser residenciales-peatonales, es decir, sólo podrán acceder con sus vehículos los vecinos. Además, en el bulevar que atraviesa el barrio se habilitará una zona peatonal de 19 metros y un carril bici de dos direcciones; y en la avenida de Zaragoza se crearán plazas de aparcamiento en línea, carril bici y una zona verde de 4,5 metros de anchura. Las modificaciones también afectan al diseño de las redes para aguas pluviales y fecales, y todo el sistema de alumbrado se adaptará al modelo actual del Ayuntamiento.
Otro de los cambios previstos es optimizar el firme de distintas calles, ya que no se necesita la misma inversión para los que son más transitados de los secundarios de uso residencial. En cuanto al vial que va paralelo a la Vía Verde del Tarazonica y que ‘cierra’ el barrio, el ayuntamiento requirió a los promotores que tuviera dos carriles por sentido de circulación, ya que sólo se contemplaba uno.