Las estafas de Internet más llamativas en Navarra
Simplemente poniendo la lupa en lo económico, el abanico de estafas en las que pueden atrapar al ciudadano es muy variopinto.


Actualizado el 03/11/2017 a las 06:00
Simplemente poniendo la lupa en lo económico, el abanico de estafas en las que pueden atrapar al ciudadano es muy variopinto. Un pequeño cargo que pasa desapercibido, una falsa tienda de ropa on-line o, entre los más graves, la suplantación de la identidad informática en una empresa para ordenar una falsa transferencia que en realidad es un robo en toda regla. Ocurrió recientemente, en la Zona Media. Para que sirvan como advertencia, algunos ejemplos y consejos para evitarlas:
Macroestafas con 3.000 cargos de 20 euros
Hay organizaciones de ladrones informáticos que para camuflar sus ‘golpes’ difuminan su acción. “En lugar de realizar un único cargo de 60.000 euros en una cuenta, que desde luego no va a pasar inadvertido, lanzan un expolio a gran escala de, por ejemplo, 3.000 cargos de 20 euros en otras tantas cuentas diferentes. Para ello necesitan obtener los datos de muchos más particulares, pero se aseguran que al ser movimientos bancarios pequeños, muchos titulares no le den importancia y nunca se denuncien”, explican en la Guardia Civil. Estas bandas suelen operar desde el extranjero y en España los cuerpos policiales se coordinan con Europol para su desmantelamiento.
Comprar camisetas por 46 € y abonar 11 cargos más por 3.128
Un vecino de Cintruénigo denunció este pasado septiembre que había comprado tres camisetas en una web, que costaban 46,34 euros. Nunca las llegó a recibir y tampoco pudo contactar con la página, ya que no existía. Tiempo después, al revisar sus movimientos bancarios descubrió que le habían realizado 11 cargos no autorizados por valor de 3.128 euros y, ante la sospecha de que le hubieran robado sus datos bancarios, lo denunció en la Guardia Civil. Para minimizar la posibilidad de ser objeto de este tipo de estafas se recomienda utilizar tarjetas virtuales para adquirir productos en Internet o cerciorarse previamente de la existencia de números de teléfono, lugar físico, condiciones de venta y devolución, etc. La denuncia ante un cuerpo policial será generalmente un requisito imprescindible para plantear una reclamación al banco por el dinero. Asimismo, de cara a la investigación policial, se recomienda no borrar nada de lo relacionado con la transacción, que puede resultar útil a los agentes.
Timo del CEO: una orden de pago falsa por valor de 58.432 euros
Agentes de la Guardia Civil de Tafalla investigan una denuncia de una empresa de la Zona Media. El administrador de la firma, dedicada a la venta de maquinaria industrial relató que habían recibido un correo electrónico de un presunto directivo de la firma en el que pedían a un empleado que le realizasen una transferencia por importe de 70.411,50 dólares (58.432, 78 euros). Una vez ingresada la cantidad por medio de banca electrónica de La Caixa se dieron cuenta de que el verdadero suministrador no la había solicitado. Es el denominado fraude o timo del CEO, en el que los delincuentes usurpan la identidad de un directivo de una empresa y, desde su cuenta de correo electrónico, envían un mail solicitando una transferencia a una cuenta. El empleado que recibe la orden, creyendo que parte de su jefe, no la pone en duda. Una vez ejecutada, no se puede recuperar el dinero. Suponen un gran perjuicio sobre todo para pequeñas y medianas empresas y se han organizado charlas y jornadas formativas para advertir a las industrias sobre este riesgo. “Las medidas de seguridad de los bancos también se han incrementado, pero nunca hay que bajar la guardia. Merece la pena una comprobación de más”.
Ese chollazo de alquiler que luego resulta que no existe o es el edificio de la Seguridad Social
Las web de alquiler de apartamentos o intercambio de viviendas han experimentado un crecimiento brutal. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Sus competitivos precios a veces esconden timos como el del apartamento de la calle Paulino Caballero, en Pamplona, cuyo alquiler mensual, en esa ubicación y con 3 habitaciones, era de 562 euros mensuales y en el que picaron varios interesados, perdiendo una suma media de 1.600 euros (el piso no existía y el interlocutor, una vez cobrado el adelanto, desaparecía). O el del apartamento cuya dirección era la del edificio sede de la Seguridad Social. Para evitarlo, verificar que existen tanto alojamiento como dueño.