DEBATE DEL ESTADO DE NAVARRA
Barkos defiende su gobierno “plural”; la oposición contesta que está sometida a Bildu
La presidenta se atribuye la “recuperación de las bases del estado de bienestar”


Actualizado el 27/10/2017 a las 08:36
Con buena parte de la atención puesta en Cataluña, el Parlamento navarro celebró ayer la primera jornada del debate sobre el estado de Navarra. Uxue Barkos, presidenta nacionalista de una comunidad que no lo es, como ella misma destacó en el inicio de su mandato, defendió ayer que la “convivencia, en diversidad y en pluralidad, ha sido y es enseña de este Gobierno desde su propia creación”. “Quiero recordar que en el acuerdo del cuatripartito caben todas las sensibilidades identitarias que conforman Navarra”, apuntó.
“Estabilidad” del “cambio”
La presidenta abrió la sesión plenaria en el Parlamento con un discurso que se prolongó durante dos horas. Defendió que ha llegado al ecuador de la legislatura con la “estabilidad” que le da el acuerdo del “cambio” suscrito por el cuatripartito.
Frente a quienes le achacan una política de “imposición” del euskera en todos los frentes, aseguró que están trabajando por “prestigiar” esta lengua, con un plan para “garantizar los derechos lingüísticos” en todos los ámbitos que tendrá “los recursos precisos” y “siempre teniendo en cuenta la realidad sociolingüística”. En cuanto al aumento de ayudas al euskera, señaló que se han recuperado las que no existían o estaban “infradotadas”. Además, ultiman el decreto para el uso del euskera en las administraciones (un decreto del que el Consejo de Navarra cuestionó la legalidad de varios artículos).
Pese a dejar caer, tal vez para evitar acusaciones de autocomplacencia, que no pretende atribuir los éxitos “a la mera acción de Gobierno”, describió de modo catastrofista el panorama que se encontró y lo logrado en estos dos años. “Hemos tenido que ocupar todo el recurso público posible a recuperar las bases de un estado del bienestar que se había visto en serio riesgo de desaparecer. Hoy podemos asegurar que es la infraestructura más sólida que tiene la sociedad navarra”.
Afirmó que han debido “tapar vías de escape de agua” en sanidad, educación o en las prestaciones sociales”. O actuar ante la “pobreza”, en algunos casos “severa”, subrayó, para acto seguido decir también que la Comunidad foral cuenta “con la tasa de pobreza más baja del Estado”.
La oposición le achacó la ausencia de un plan de empleo, el hecho de que Navarra no sea atractiva para nuevas inversiones y que haya empresas que están cambiando de domicilio. La presidenta recalcó que no hay una fuga de empresas y que las sociedades mercantiles a 1 de enero de 2015 eran 36.738, y dos años después, 38.444.
Aviso sobre los presupuestos
La presidenta advirtió que el Gobierno está preparando los presupuestos de Navarra del año que viene barajando que se produzca una “seria ralentización de la economía”. Entre las amenazas citó la política internacional y en casa, “la crisis que en Cataluña vive el Estado español”. “El Gobierno navarro está evaluando el impacto que a corto y medio plazo puede suponer que dicha situación se alargue en el tiempo”.
Al término de su discurso, Uxue Barkos recibió los aplausos de Geroa Bai y EH Bildu, también, más tímidos, de I-E, y casi inexistentes de Podemos. En las filas del partido de Pablo Iglesias sólo aplaudió el portavoz de este grupo, Mikel Buil.
La presidenta Uxue Barkos acusó al Gobierno central de ser “incapaz” de llegar a acuerdos, lo que ha dificultado pactar asuntos “de enorme envergadura” para Navarra. Citó el Convenio Económico, “el cumplimiento del Amejoramiento” y el convenio del TAV.
“Navarra ha ofrecido a Madrid en todo este tiempo estabilidad y capacidad de negociación, y Madrid le ha devuelto a Navarra inestabilidad e incapacidad para el acuerdo”, dijo. Pero se mostró “optimista” ante la posibilidad de resolver todos estos asuntos.
Sobre el Convenio Económico, la presidenta lamentó que todavía no hayan conseguido cerrar la negociación de la aportación de Navarra al Estado en el actual quinquenio (2015-2019). Aunque subrayó que se ha afinado ya “una cifra de consenso”. Hay que recordar que el Ejecutivo foral avanzó que la aportación estaría dentro de la horquilla que han defendido, por lo que Navarra pagará como mínimo 100 millones menos al año de lo que está abonando de modo provisional.
Qué dijo o no Montoro
La presidenta insistió ayer en que el acuerdo sólo necesita el impulso político del Gobierno. Barkos aseguró, como hizo también hace unos días el vicepresidente de Desarrollo Económico, Manu Ayerdi, que el 18 de octubre, en el pleno del Congreso, el ministro Cristóbal Montoro se comprometió a cerrarlo este año.
El ministro en esa sesión dijo: “No sólo vamos a cumplir lo que ya hemos firmado y acordado” con el Gobierno vasco, “sino que también vamos a extender a Navarra buena parte de las nuevas definiciones en términos de lo que es el Convenio navarro con el Reino de España, en términos fiscales, que también es muy importante hacerlo y hacerlo en fecha”. Dijo que este año firmarán la ley que actualiza el Concierto vasco y habló de la reforma de la financiación autonómica. Y ese 18 de octubre, tras la comparecencia de Montoro, Geroa Bai pidió al PP que acuerde el Convenio antes de fin de año. “Confiamos en que el compromiso manifestado por el señor Montoro para el Concierto vasco se traduzca igualmente en el Convenio navarro”, afirmó en una nota.
La controversia con el TAV
La presidenta hizo también referencia en su discurso al TAV. Señaló que había habido una “ruptura unilateral” por parte del Ministerio de Fomento del convenio firmado con la Comunidad foral en 2010 y subrayó que su Gobierno va a trabajar “para recuperar un convenio que permita a Navarra estar en la toma de decisiones de esta importante infraestructura”. Sostuvo que “en el Gobierno de Mariano Rajoy han pesado más sus intereses, es decir, dar satisfacción con esta ruptura a sus socios de UPN, que mirar y velar por los intereses generales de Navarra”.
Por otro lado, resaltó que quieren negociar con el Estado transferencias pendientes, y que pondrán “especial acento” en instituciones penitenciarias o tráfico. Sobre el Canal de Navarra, reiteró que quieren que llegue a la Ribera “todo el agua disponible”. “No es voluntad de este Gobierno entrar en ninguna guerra de hectáreas”.
