Varapalo jurídico al decreto del Gobierno sobre el euskera en la Administración
El Consejo de Navarra cuestiona la regulación del euskera como mérito


Actualizado el 05/10/2017 a las 11:13
El Consejo de Navarra cuestiona la legalidad de varios artículos del decreto que ha elaborado el Gobierno de Uxue Barkos para regular el uso del euskera en las administraciones públicas. El decreto es todavía un proyecto, ya que sin este informe preceptivo “pero no vinculante”, como recordó el Gobierno, la norma no se puede aprobar.
El Consejo de Navarra cuestiona los criterios para establecer las plazas bilingües en la Administración foral, por un lado, y por otro, que se imponga el euskera como mérito en el concurso oposición o en la movilidad interna de los funcionarios en la zona mixta y en la no vascófona.
Sobre las plazas bilingües
En la regulación de las plazas bilingües, el Consejo destaca que debe incorporar “dos elementos esenciales” para su validez jurídica: “la referencia a la realidad sociolingüística y la zona en la que radique el puesto de trabajo de referencia”. Y es que en el decreto “no existe ninguna diferencia” a la hora de regular los puestos de trabajo “que prioritariamente deberán tener perfil obligatorio de conocimiento de euskera” en la zona vascófona (donde el vascuence es oficial junto al castellano), la zona mixta y la no vascófona, apunta el órgano consultivo.
Acceso y “discriminación”
Otra cuestión “básica y fundamental” para el Consejo es la regulación de la valoración del euskera como mérito en los concurso-oposición de acceso a la función pública y en la movilidad interna de los funcionarios, tanto en la zona mixta como en la no vascófona. Hay que recordar que el euskera se valora como mérito y no como requisito en plazas que no son bilingües.
Subraya, por un lado, que la propuesta varía “de forma sustancial” las reglas existentes, y aumenta la ponderación que debe otorgarse al euskera en los baremos respecto a la puntuación total “sin que se haya ofrecido justificación alguna”. Eso ya “puede conllevar” la vulneración de la ley del Gobierno, señala.
El Consejo no ve impedimento legal para que puntúe el euskera como mérito en cualquier puesto de la zona vascófona. Pero la “aplicación imperativa” de la valoración del euskera como mérito en cualquier puesto de trabajo sin perfil lingüístico obligatorio en la zona mixta, en la no vascófona y en los servicios centrales de la Administración “puede conllevar la aplicación de criterios discriminatorios en el acceso a la función pública”.
Defiende que no sea obligatorio, sino potestativo, como lo será en las entidades locales.
En la no vascófona, donde no había una regulación “en virtud de su realidad sociolingüística”, el euskera puntuará como mérito en un 7% en los concurso oposición y en los de méritos un 6%. “Supone extender aquí también el régimen previsto para la zona mixta”, indica el informe.
El Consejo recuerda que de todas estas objeciones “se han hecho eco buena parte de las organizaciones sindicales, que estiman que dichos cambios pueden comprometer el principio de igualdad y no discriminación en el acceso a la función pública y concursos de traslado”.
Hay que recordar que el decreto sobre el uso del euskera en la Administración foral, que de momento es sólo un proyecto, en la mesa general de negociación pública sólo contó con el voto a favor del sindicato ELA.