Televisión

El homenaje a la huerta navarra con el que Mariló Montero conquistó MasterChef Celebrity

Cada plato escondía una historia personal que terminó conquistando al jurado

Mariló Montero durante la final de la décima edición de MasterChef Celebrity
AmpliarAmpliar
Mariló Montero durante la final de la décima edición de MasterChef Celebrity@MasterChef_es
Mariló Montero durante la final de la décima edición de MasterChef Celebrity

CerrarCerrar

Diario de Navarra

Actualizado el 18/11/2025 a las 11:44

La décima edición de MasterChef Celebrity ya tiene nombre propio: Mariló Montero. La navarra culminó su paso por el concurso con un triunfo que no solo celebra la excelencia culinaria, sino también una historia de superación personal y afectos convertidos en cocina. 

Su menú final, construido desde los recuerdos y ejecutado con una precisión sorprendente, conquistó a un jurado exigente y a una audiencia que fue testigo de su transformación semana tras semana.

Mariló llegó al programa sin presumir de técnica, pero con una actitud firme: aprender, escuchar y esforzarse. Desde el primer día tomó notas, practicó sin descanso y pidió consejo siempre que algo se le resistía. Esa constancia, casi obsesiva, la convirtió en una de las concursantes con mayor evolución de la edición. Lo que al principio era inseguridad, se transformó en autoconfianza y solvencia.

En la gala final, esa evolución se hizo evidente. Presentó un menú milimétricamente pensado, cargado de guiños íntimos y con un nivel técnico que sorprendió incluso a quienes la habían visto crecer paso a paso

Finalmente, el premio de 75.000 euros fue para Mariló, quien emocionó al anunciar que donaría la totalidad a Fundela, en apoyo a la investigación de la ELA. Un gesto que añadió profundidad y humanidad a un triunfo ya de por sí significativo. 

Un menú tejido con raíces y recuerdos

Lo que distinguió la propuesta de Mariló no fue solo la técnica, sino la intención. Su menú narraba su historia personal a través de sabores, paisajes y emociones.

Entrante: un viaje a la huerta y a la infancia

El primer plato fue un homenaje directo a su madre y a la cocina que marcó su niñez. Inspirado en la huerta navarra, supuso un regreso a los orígenes: platos sencillos y honestos, llenos de la memoria familiar que la formó. 

Plato principal: el Wellington convertido en "Besos"

El corazón técnico del menú fue un Wellington reinterpretado, rebautizado por la concursante como “Besos”, en dedicación a sus hijos. El punto del solomillo, el hojaldre impecable y la armonía de sabores elevaron el plato al nivel de alta cocina. El jurado no escatimó elogios: su ejecución era digna de un restaurante de prestigio.

Postre: "Estrellas", un cierre cargado de luz

El broche final fue “Estrellas”, un postre inspirado en las noches de Sanlúcar de Barrameda, un lugar que para Mariló es refugio y renacimiento. Con texturas delicadas y un simbolismo luminoso, el plato fue una despedida poética que cerró su historia culinaria en el concurso. 

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora