Lydia Bosch: "Siempre me quedó el gusanillo de volver a presentar en la tele"
Después de una dilatada carrera en la pequeña y gran pantalla, regresa a sus orígenes como conductora de ‘El gran premio de la cocina’


Publicado el 07/09/2024 a las 10:20
Después de posar ante los medios, toma asiento y charla tranquilamente como si la conversación fuese entre amigos. La cercanía que muestra es tal que incluso acaricia en varias ocasiones. Hablar de Lydia Bosch (Barcelona, 1963) es hacerlo de una de las actrices más queridas y admiradas del panorama nacional. Esos hogares en los que entró sobre todo con 'Médico de familia'. Y en las que vuelve a colarse ahora con 'El gran premio de la cocina' (TVE, a partir del 16 de septiembre).
Vuelve a presentar tres décadas después. ¿Por qué reabre esta puerta?
¿No son cuatro? Empecé con 20 años... Ah, bueno, sí. Siempre me quedó el gusanillo de volver a presentar en la tele, donde empezó todo. Yo he disfrutado mucho como presentadora con concursos como El gran juego de la oca. Pero bueno, en la profesión de actriz también se juega. Quizá la faceta de la interpretación fue en un momento de mi carrera más relevante y opté por ese camino. En este momento donde los papeles para mujeres de nuestra edad son menores, quería volver. Y a los diez días, sin siquiera plantearlo, vino la propuesta. Todo salió rodado.
Javier Cámara destacó que “estamos ante la mejor generación de actores”, pero censuró la fecha de caducidad que impone la industria cinematográfica.
A ciertas edades ya no interesas, te cierran puertas... En el aspecto de las mujeres se da a partir de los 50-60 años. Pero tengo un lema. Todo lo que sucede conviene: a lo largo de mi vida he visto que es así. Pero si no hubiese terminado esa serie no hubiese estado ahora aquí, no apoyando a mi madre.
La experiencia es un grado.
Sí. Mira, yo ahora mismo me encuentro más sabía. Mi mirada en un personaje va a ser más potente, tendrá más poso, que cuando tenía 30. Los silencios también son importantes, los ojos hablan, tus vivencias te hacen tener un poso que puedes dar al personaje para que sea más potente. Para un papel de una abogada ponen a gente más joven. ¿Por qué no alguien de 50 años?
Ha trabajado como presentadora y como actriz. ¿En cuál se siente más cómoda?
En las dos. Estoy en un momento en qué quiero divertirme y no sufrir. Mi profesión es absolutamente vocacional y disfruto en ambas. Lo importante es tener un proyecto en el que confíes y que puedes crecer, y este es el caso porque tengo unos compañeros maravillosos. Lo que destacaría es que en ambos aprendes a empatizar; como actriz estas constantemente viviendo otras vidas y como presentadora a conocer a la persona que se oculta detrás del concursante.
Presentará un programa culinario. ¿Es cocinillas?
No, no soy muy cocinillas, pero cuando me pongo lo hago bien. No es uno de mis talentos, es a desarrollar. Pero en el programa estoy aprendiendo mucho. Y ese es también el objetivo: puede ayudar mucho a los que no sabemos cocinar tanto. Se enseña a preparar platos desde una manera sencilla y divertida. Y tiene ese aliciente de que es un concurso, de que ves a varias personas ponerle mucho esfuerzo y estresarse por conseguir el plato.
¿No es como MasterChef?
No. Empezando por el tiempo, porque el nuestro son 45 minutos y es en tiempo real, sin ediciones. Y en MasterChef quizá sean platos más elaborados con especificaciones, el objetivo de este es ser más cocina fácil. Por ejemplo, cómo conseguir hacer a partir de dos pechugas un plato para cuatro personas.
Se cumplen 25 años desde el final de 'Médico de familia'. ¿Le gustaría un reencuentro?
Me encantaría, pero creo que su tiempo terminó. La magia que se condensó está bien que se quede ahí y que la gente lo recuerde.
Subió junto a su hija un vídeo a Instagram, ¿Influencer?
(Ríe). Lo del día a día soy muy mala, muy reservada. He de confesar que también un poco zote. Pero gracias a las redes sociales he formado otra familia. Para mí Instagram es como una agenda fotográfica de momentos buenos.
