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Ramón García: "Después de 40 años de profesión, lo menos importante es el dinero"
Ramón García, que conduce un verano más el 'Grand Prix', confiesa que lo más me le gusta de su trabajo es "lo bien" que se lo pasa


Publicado el 11/08/2024 a las 05:00
Costó que regresara a TVE, pero 'El Grand Prix del verano' se ha vuelto a convertir en todo un éxito. El presentador Ramón García (Bilbao, 62 años) se pone al frente del clásico concurso cuya nueva entrega, que se emite este lunes 12 de agosto a las 22:00 horas en La 1, enfrenta a los pueblos de Binissalem (Mallorca), amadrinado por María Gómez, y Villanueva de la Torre (Guadalajara), con Manuel Díaz 'El Cordobés' como padrino. Entre tanto, Ramontxu revela que tiene la capa preparada por si le tocara presentar una vez más las campanadas en la televisión pública.
¿El éxito del año pasado da un poco más de presión?
Ya lo he dicho, este año las audiencias se van a moderar. No es lógico lo que pasó el año pasado. Era una espera de 18 años, era tanto tiempo que ese 26,1% de cuota del estreno nos descolocó a todos. Nadie pensábamos que íbamos a hacer eso.
¿Le han invitado de muchos pueblos a dar el pregón?
Todos los pueblos, cada vez que llega el alcalde me dice: 'Hola Ramontxu, ¿haces el pregón?' (risas). No tengo tiempo.
¿Qué es lo que más le gusta de 'El Grand Prix'?
Lo bien que me lo paso. El primero que disfruta aquí soy yo. En 'El Grand Prix' soy feliz. Acabo destrozado, acabo machacado, pero me voy feliz a casa.
¿Cuántas horas podéis estar grabando?
El primer día de grabación acabamos a la 1:30 de la mañana desde las 15:15 de la tarde, y ya los últimos programas estamos acabando entre las 22:00 y las 23:00, que es el horario lógico. Es una paliza física y mental. Los padrinos me preguntan si llevo pinganillo. Solo llevo uno pero pido que no me hablen, solo si hay algún problema de realización o lo que sea. Yo me estudio el 'Grand Prix'. El 'teleprompter' es un error.
¿Ni pinganillo ni 'teleprompter' entonces?
Soy un presentador que presento y realizo a la vez. Realizar conmigo no es complicado, porque todo lo que va a salir yo ya se lo estoy diciendo al realizador de alguna manera o de otra. Eso ahora veo que ya no lo hacen otros presentadores.
¿'El Grand Prix' es servicio público?
Claro que es un servicio público, porque reunir a toda una familia para ver la tele en verano... El servicio público de 'El Grand Prix' en Televisión Española es entretener a la gente, que ya es bastante.
¿Cómo es su relación con los niños?
Es divertidísimo. Los niños te ven como si fueses Dios. Yo era algo que ya había vivido.
Va a compartir cadena con David Broncano. ¿Qué le parece el fichaje por TVE?
Creo que el programa de Broncano va a tener un problema de encaje con el tipo y modelo de audiencia que tiene TVE. Pero también digo que el fichaje está pensado para eso. No para que no encaje, sino para que traiga a un público que ha perdido TVE. El año pasado, la dirección de RTVE se llevó la sorpresa por las toneladas de adolescentes y niños que conectaban con 'El Grand Prix'. Es decir, los niños y adolescentes ven la televisión cuando les das los productos que quieren. El reto de Broncano va a ser conseguir eso. Es una apuesta arriesgada, pero luego se quejan de que TVE no arriesga. Vamos a darle una oportunidad y que lo haga, y ya está.
¿Le han tentado desde la competencia?
Tras 'El Grand Prix' del año pasado me llamaron hasta desde América para presentar programas de entretenimiento. Hay mucha gente que me descubrió el verano pasado. Es curioso, pero pasa.
¿Por qué no ha cogido alguna de esas oportunidades?
Soy una persona muy responsable y seria con la gente con la que tengo mis compromisos. Es algo que he repetido en mi carrera. He tenido oportunidades para irme a otros sitios por muchísimo dinero y nunca lo he hecho. Ni al principio, porque yo vengo de una familia acomodada. Nunca he trabajado por dinero, he trabajado siempre por el instinto y por lo que me apetece hacer. Ahora que cumplo 40 años de profesión y que lo estoy disfrutando, lo menos importante es el dinero. Es el proyecto: si algo me gusta, yo voy a ir a hacerlo.
¿Ha habido posibilidad de recuperar también '¿Qué apostamos?'
Sí, pero es difícil. No tiene nada que ver con 'El Grand Prix'. Se hacía en directo, con una inversión en decorados, vestuarios... Solo el sofá de invitados son 200.000 pavos. En aquella época venían Sofía Loren, Catherine Deneuve... Y también el tiempo que teníamos para ensayar. Hoy en día los programas de televisión no se ensayan.
¿Lo presentaría?
El '¿Qué apostamos?' es uno de mis hijos. Fue como mi lanzamiento grande en TVE. A mí me encantaría, pero tiene que reunir las condiciones necesarias y tener dinero para esa inversión.
¿Sigue hablando con Ana Obregón?
Muy a menudo. Está muy bien con la niña, pero no me gusta mucho hablar de ella. Somos mucho más que compañeros profesionales. Está bien, es lo que a mí me interesa.
¿Va a presentar las campanadas?
No tengo ni idea. Unos años me lo han dicho con mucho tiempo y otros a los 15 días del 31 de diciembre. La capa siempre está para las campanadas.