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ENTREVISTA
Serie

La navarra Itsaso Arana, una mujer entre los 'Reyes de la noche' y su testosterona

La actriz navarra es una de las protagonistas de la serie que Movistar+ estrena el viernes basada en la rivalidad histórica entre José María García y José Ramón de la Morena en la radio

Itsaso Arana, una mujer entre los “Reyes de la noche” y su testosterona
Itsaso Arana, una mujer entre los “Reyes de la noche” y su testosterona
La navarra Itsaso Arana, en la serie 'Reyes de la noche' de Movistar+
La navarra Itsaso Arana, en la serie 'Reyes de la noche' de Movistar+DN Admin
Publicado el 11/05/2021 a las 17:51
Aquellas noches en las que miles de matrimonios españoles se acostaban con un libro en una mesilla y un transistor en la otra vuelven a partir del viernes en 'Los reyes de la noche', en Movistar+.
La serie creada por Cristóbal Garrido ('Fariña') y Adolfo Valor ('Lo dejo cuando quiera') está inspirada en la rivalidad histórica entre José María García y José Ramón de la Morena en la radio deportiva, aunque aquí se llaman Paco el Cóndor (Javier Gutiérrez) y Jota (Miki Esparb é). La actriz navarra Itsaso Arana (Tafalla, 1985) es la protagonistafemenina, interpreta el papel de una inteligente periodista que ve cómo su programa es desplazado a la madrugada para dar prioridad a los programas deportivos. Arana se encuentra actualmente en Grecia, donde está rodando una película en un campo de refugiados junto a Carmen Machi.
Le toca ser la mujer en ese mundo de machos alfa que son los 'Reyes de la noche', ¿qué ha aportado a ese personaje de Marga?
Yo soy el intento de reina, no me acaban de dejar entrar pero yo quisiera estar ahí [risas]. Hombre, yo creo que Marga viene a contar en la serie toda la incursión de lo femenino en el mundo laboral, y la problemática de tratar de abrirse paso en un mundo de hombres, en este caso en el mundo de la radio deportiva o de la radio en general.
Es que la propia publicidad que se escucha en esos programas, como lo de "Los hombres usan Abanderado, porque las mujeres compran Abanderado", ahora da vergüenza, ¡pero entonces se vivía como normal!
Totalmente. Uno de los tesoros que tiene la serie son esos momentos donde aparece la publicidad de la época, ¿en serio se vendían las cosas así? Ahora sería imposible. Hay un momento divertido cuando a mi personaje le hacen vender la lencería blanco satén y que parece que tiene que estar haciendo publicidad muy sexista para vender, cuando está teniendo un montón de radio oyentes salidos todas las noches... Es verdad que se hacía con una impunidad impresionante, no digo que ahora no esté, pero la impunidad era mucho más fuerte.
Es que parece otro país, el de los últimosaños 80 y 90, la gente venga a fumar dentro del estudio, esa sociedad analógica... que en su caso la viviría en Tafalla, claro.
Sí. Hasta los 15 años o así yo crecí de manera analógica. En realidad yo siempre me he resistido un poco y trato de seguir siendo todo lo analógica que puedo. Pero sí, llama la atención, esos estudios llenos de humo, esos comportamientos sexistas pero también con respecto al uso del poder muy exacerbados, sin límites, esa España vieja que aún se mantenía y se estaba alejando.
¿Cómo se ve en la comedia? ¿Está de acuerdo con quienes dicen que es lo más difícil?
Pues no ha sido nada fácil, ha sido uno de estos trabajos enlos que he aprendido mucho. No había hecho comedia antes y tampoco había hecho personajes tan fuertes. Para mí ha sido todo un reto. Y además estar con gente que maneja tanto los tiempos de la comedia, toda esta cosa de la comedia que está muy al texto, muy a lo formal, casi se trabaja más de fuera adentro, yo estoy más acostumbrada a trabajar de dentro afuera, más intimista, personajes más bondadosos, apocados, dubitativos... ¡aquí o sacas a la navarra que llevas dentro o estás muerta! Fue super gustoso, en realidad, pero debo decir que fue un reto, y es una técnica que he aprendido a lo largo del rodaje. No era mi zona de confort para nada.
Encima con esos monstruos de la comedia como son Javier Gutiérrez y Miki Esparbé.
Claro, totalmente, ellos están como peces en el agua y son unos brutos y unos garrulos y se atreven a payasear. A mí me decían los directores: "Tienes que payasear más, no tengas miedo, eres super payasa pero te cuesta mostrarlo". ¡Y es verdad! En la comedia estás muy expuesta.
Ahora está en Grecia, cambio total de tercio, rodando 'El nieto' en un campo de refugiados, ¿cómo está siendo la experiencia?
Está siendo muy intensa por muchas razones. Al final estar rodando en un campo de refugiados real te da una dimensión de la vida y del problema que no es igual que verlo en una pantalla. Y por otra parte la película, en la que Carmen Machi es la prota, el tono de Nely [Reguera] es muy ligero, es un contraste muy fuerte entre lo que cuenta la película y dónde está ubicada, que creo que le va a dar una originalidad brutal. Yo hago de jefa de voluntarios en el campo de refugiados y estoy ahí con un equipo estupendo.
¿Han tenido contacto con los refugiados?
Sí, la verdad es que sí. Tenemos todo el contacto que el covid nos permite. Es curioso, estamos en un campo real y a la vez tenemos que tener un cuidado aún mayor por el tema del covid. Hay muchísimos actores que han sido refugiados y ahora están en Atenas y, claro, rascas un poco y hay unas historias humanas impresionantes que a veces no hace falta ni que te las cuenten, están en sus miradas. Eso hace que la película sea super potente.
En marzo fue protagonista de una historia épica, con 'La virgen de agosto', una película pequeñita, sobre los veranos en Madrid, que protagonizó y escribió junto con Jonás Trueba, ¡fueron nominados a la mejor película extranjera en los César franceses!
Fue totalmente sorprendente, una de estas cosas que te lo dicen y dices "¡venga ya!", que crees que no te va a pasar en la vida. Es una película que no tenía ningún tipo de coartada, que se abrió paso ella sola, no tenía producción francesa... la propia distribuidora francesa estaba flipando, nos decían que llevaban treinta años distribuyendo cine extranjero en Francia y eso no les había pasado en la vida. Es una película muy pequeñita comparada con todos los dinosaurios del cine y los grandes maestros que estábamos ahí. Fue un regalo de la vida que, no sé, por lo que sea la película ha caído en el momento adecuado y se comprendió super bien en Francia.
En Hendaya, por ejemplo, había carteles de la película este verano por las calles. ¿Los franceses aprencian mejor este cine?
Tienen otra relación con la cultura de base. Ya, a partir de eso, el cine está muchísimo más financiado y la cultura se ve desde otro lugar. Ahí tenemos mucho que aprender. De otras cosas no, pero de ahí mucho que aprender. Por lo que sea se recibió muy bien, tuvimos unas entrevistas profundas, de éstas que te devuelven la fe en lo que estás haciendo, y te recuerdan por qué haces las cosas que haces.
La película, por cierto, hace una radiografía sociológica del verano en Madrid. ¿Le ha sorprendido esto que ha ocurrido con las elecciones?
Era de esperar y a la vez yo creo que Madrid resiste a todo. Le tengo mucha fe a la ciudad, porque está llena de gente talentosa que ni siquiera es de Madrid, somos un montón de provincianos que hemos ido allí a dar lo mejor que podemos y es una ciudad super hospitalaria. Le tengo mucha fe más allá de quién nos gobierne.
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