Sociedad
Alba Díaz, hija de Vicky Martín Berrocal, tras engordar 6 kilos: "Me da vértigo ir al gimnasio"
Alba ha querido cambiar la mirada con la que afronta esta vuelta


Actualizado el 11/09/2026 a las 09:43
Alba Díaz ha decidido hablar abiertamente de una de las situaciones que más inseguridad le genera tras el verano: volver al gimnasio. La hija de Vicky Martín Berrocal reconoce que ha ganado seis kilos durante estos meses y confiesa el pensamiento que le asalta al enfrentarse de nuevo a su rutina: "Van a ver que he engordado 6 kilos".
"ME DA MUCHO VÉRTIGO"
La joven recuerda que antes del verano se propuso caminar más «por salud» y asegura que consiguió mantener ese hábito. Después llegaron las vacaciones, el tiempo con su familia y sus amigos y una etapa en la que, aunque ha sido feliz, también ha tenido que lidiar con la ansiedad.
Ahora, septiembre marca para ella un nuevo comienzo. Sin embargo, regresar al gimnasio no le resulta sencillo. "Van a estar como observándome", reconoce, antes de dejar claro que no quiere volver para recibir la aprobación de nadie.
"Yo no vengo al gimnasio ni para que me aplaudan ni para que me digan qué bien estoy ni mal estoy", afirma.
"VOY A VOLVER AL GIMNASIO POR MÍ"
Alba ha querido cambiar la mirada con la que afronta esta vuelta. "La única persona a la que le tienes que dar explicaciones es a ti", asegura.
Por eso, su objetivo no es recuperar una determinada imagen, sino demostrarse que puede volver a priorizarse y cumplir aquello que se propone. "Yo voy a volver al gimnasio por mí", explica.
SU REFLEXIÓN SOBRE LA CONSTANCIA
En su mensaje, Alba también cuestiona la idea de que ser constante significa no fallar nunca. "Tenemos la manía de confundir el ser constante como con no fallar nunca", señala.
Para ella, la constancia también consiste en regresar después de una pausa: "Ser constante quizás también es volver y retomar algo que has pensado que no era importante durante un tiempo".
Consciente de que sus inseguridades pueden ser compartidas por muchas personas, termina lanzando un mensaje de ánimo: "Sé lo que se siente y que no estáis solos". Y deja una última reflexión: "No hace falta hacerlo perfecto. Solo hace falta empezar o volver".