Pedagogía
Gregorio Luri, experto en educación: "Los niños crecen como seres narcisistas con pánico al fracaso porque nunca se han enfrentado a correr riesgos"
"A todos, desde el primer momento, nos daban buenos consejos. Pero nosotros lo que queríamos eran malos ejemplos, ejemplos emocionantes, ejemplos intensos", explica el pedagogo, filósofo y escritor navarro


Publicado el 08/09/2025 a las 05:00
¿Los niños actuales disfrutan de la infancia que necesitan? ¿Somos los padres demasiado sobreprotectores? ¿Qué hacer para recuperar la capacidad de los niños de descubrir los riesgos y evitar el pánico al fracaso? El pedagogo, filósofo y escritor navarro Gregorio Luri (Azagra, 1955), reflexiona en el canal de YouTube Aprendemos Juntos 2030 de BBVA sobre una realidad que afecta a varias generaciones ya: cómo ha cambiado el sentido de la infancia y qué perdemos cuando los niños no pueden experimentar.
El experto navarro en educación, lo tiene claro: “¿Y cómo crecen los niños? Pues crecen como seres narcisistas con pánico al fracaso. Porque estamos continuamente diciéndoles que son maravillosos, que son geniales, etcétera, y esos niños tienen pánico al fracaso porque no se han enfrentado con riesgos”.
Este pedagogo tiene ideas muy arraigadas al respecto: “A todos, desde el primer momento, nos daban buenos consejos. Pero nosotros lo que queríamos eran malos ejemplos, ejemplos emocionantes, ejemplos intensos. Es precisamente ante la experiencia real de gestionar tu ilusión en un mundo real cuando tú vas viendo la importancia de la prudencia, la importancia de que si me tengo que subir a un árbol vamos a ver primero si las ramas me resisten o no, si tengo que hacer esto vamos a ver…. Pero ese aprendizaje de la prudencia no se adquiere por los consejos que has oído, sino por tu contacto real con la realidad, con las rebabas, si quieren, de la realidad. Insisto cada vez más: hay que devolver la infancia a los niños”.
El experto reconoce que esto “no está de moda decirlo, no lo dice nadie, yo estoy convencido de que los niños necesitan hoy, más que nunca, espacios en los que poder vivir libres sus aventuras. Esto es dificilísimo en la ciudad. En los pueblos aún se mantienen vivos, vamos a ver lo que pasa. Cuando hablas de esto con los padres modernos, que el niño tiene que vivir juegos libres y arriesgados, ves, por una parte, que ellos tuvieron infancia y la añoran; y, por otra parte, ese sentido sobreprotector de sus hijos. Pues estos son todos los momentos críticos de nuestro presente”
Luri se decide además a trazar un paralelismo además con la literatura clásica juvenil. “Pero cuando ves, ¿qué les diría yo? La literatura infantil, la mayor parte de ella tan buenista, tan moralista… Huckleberry Finn, que ya no aparece en la literatura infantil… Los protagonistas que les damos a los niños son todos casi vidas de santos, vidas de santos morales. Esos niños traviesos que se enfrentaban a todo, que tenían su punto de maldad, esos cuentos infantiles que eran capaces de enfrentarse con el peligro, con la muerte, con el fracaso, con la vuelta a casa… En realidad, ¿qué son los cuentos infantiles? Es una historia, un día un niño sale de casa, va al bosque, tiene aventuras y vuelve a casa más sabio de lo que había salido”.