Maneras de vivir
¿Cuánto dinero hay que dar en una boda? Más en el norte que en el sur
Varía mucho según la comunidad donde se celebre. En el norte de España, 250 euros por persona mínimo; en el sur, 150


Publicado el 17/05/2025 a las 09:35
Si te han invitado a una boda -o a varias- este año y no sabes cuánto tienes que dar de regalo a los novios para no quedar de agarrado ni pasarte de espléndido, prepara la cartera porque la subida generalizada de precios también afecta al dinero que debes meter en el sobre. Vaya por delante que cada uno puede regalar a la pareja que se casa lo que considere oportuno, faltaría más, pero lo que se suele hacer en la mayoría de los casos desde hace muchos años es darles dinero, ya sea en efectivo o mediante una transferencia bancaria. Es más, algunas invitaciones ponen directamente el número de cuenta.
La respuesta a la cantidad que se tiene que dar de regalo depende de muchas variables: desde el grado de parentesco con la pareja que se casa -no es lo mismo la boda tu hermana que la de un compromiso del trabajo-; del lugar donde se celebra el banquete -de más o menos categoría-; e incluso del tipo de enlace y celebración: más informal, de postín, con fiesta de preboda, con necesidad de desplazamiento y alojamiento...
Ahora bien, existe una especie de norma no escrita, que es la que normalmente siguen todos los invitados que dan dinero a los novios -y que son siete de cada diez, según un estudio realizado por Bodas.net- que dice que la cantidad que metes en el sobre debe cubrir al menos el precio del cubierto. “Para poder calcular el dinero que debemos regalar, es conveniente tener una idea aproximada de lo que cuesta el banquete. Una forma muy sencilla es entrar en la página web del lugar donde se celebra y consultar directamente el precio de los menús, que ha aumentado un 30% de media en los últimos dos años”, confirman en Bodas.net, portal especializado en la organización de este tipo de eventos líder del sector nupcial. Por ejemplo, si el plato cuesta 120 euros, se puede meter en el sobre 150; y si el precio del cubierto sube hasta los 170, una cantidad adecuada en ese caso serían 200 euros por invitado o, al menos, 350 por pareja.
Lo que ocurre es que las bodas de ahora se han convertido en todo un acontecimiento social, que va más allá del clásico enlace de ceremonia y banquete: con fiesta de preboda, música en directo durante el cóctel, recena, photocall, barra libre, actuaciones en directo, hora loca... Y todos estos extras engordan mucho la factura final. De manera que si la idea es cubrir con el regalo lo que se gastan los novios por invitado, el importe ingresado también debería subir.
116 INVITADOS DE MEDIA
Según los datos del Informe del Sector Nupcial 2025, el coste medio de una boda en nuestro país es de 24.592 euros, unos 3.500 más que hace un par de años. Si tenemos en cuenta que el número de invitados se sitúa en torno a las 116 personas, la cuenta es muy sencilla: el gasto medio por invitado es de 212 euros. Es decir, la cantidad que se debería regalar a los novios que se casan este año es de 200 euros por persona como mínimo, 400 por pareja y 500 si se lleva un niño.
Pero aquí entra en juego otra variable muy importante: la comunidad autónoma en la que se celebra la boda. Desde un punto de vista puramente económico, no tiene nada que ver que el enlace se celebre en una finca de Andalucía (con un gasto medio por invitado de 173 euros) que en un restaurante valenciano (203 euros), uno madrileño (229 euros) o en un caserío vasco (271 euros). “Las bodas celebradas en la mitad sur suelen tener más invitados (145 de media frente a los 90 del norte), pero lo compensan con el precio del cubierto, mucho más económico que en comunidades como Euskadi, Cantabria, Asturias o Galicia”, precisan en el portal Bodas.net.
En términos generales, se podría decir que si la boda se celebra en el norte, el sobre debe incluir 250 euros por persona, 500 por pareja y 600 si va un niño, mientras que si es en Andalucía, Murcia o Castilla-La Mancha, puede ser suficiente con 150 euros por invitado. En la zona del Levante y Madrid, el regalo subiría hasta los 200 euros. Evidentemente, estamos hablando de medias. No hay una norma rígida: puede que haya bodas en el sur donde se gaste el triple por invitado que en otras del norte y viceversa.
¿Y SI NO VOY?
La relación con los novios es otro de los factores que más afecta a la hora de aflojar el bolsillo: cuanto más estrecha, mayor será el importe que se ingresa en la cuenta. “El protocolo establece que el regalo de tíos, primos, padrinos o mejores amigos debería superar la cantidad que los novios desembolsan por invitado. Estamos hablando de un mínimo de unos 300, 350 euros por persona, el doble por pareja”, coinciden las wedding planner consultadas.
¿Y qué pasa si no se puede acudir al enlace? ¿Hay que hacer un regalo? La respuesta también va a depender del grado de parentesco con la pareja.
Si la relación es cercana, el protocolo aconseja cubrir el precio del cubierto, como mínimo, mientras que si se trata de una boda de compromiso o de un familiar con el que no se tiene mucha relación, bastaría con un detalle como agradecimiento.
TENDENCIAS NUPCIALES QUE SE VAN...
Detalles de boda poco (o nada) prácticos. Que levante la mano el que se dejó olvidado por ‘error’ ese detalle tan... digamos poco práctico, que le regalaron en la boda de su primo o su amiga. Pues bien, según las organizadoras de bodas, este tipo de obsequios desaparecen por completo del escenario nupcial 2025 en favor de detalles «con una segunda vida más allá del enlace» como, por ejemplo, las alpargatas o los abanicos.
Tartas de boda XXL. Las tartas gigantescas de varios pisos «ya no se llevan». En su lugar, los novios prefieren pasteles más sencillos y pequeños. De hecho, en la mayoría de las bodas ya no se sirve la tarta nupcial como postre para los invitados sino que se utiliza básicamente para hacer la foto a ese momento tan simbólico como es el corte del pastel por parte de los novios.
Las fotos posadas. La tendencia es hacer fotos lo más espontáneas posible y huir de los posados en pareja, con la familia o los amigos. Los novios quieren que los fotógrafos capturen los momentos más especiales y emotivos de su gran día, «pero de una forma muy natural y con especial atención a los detalles».
El formato festival. Cuentan las ‘wedding planner’ que este año ya no se llevan las celebraciones inspiradas en los festivales de música. «Lo que está más en tendencia ahora son las bodas tipo verbena. Son dos conceptos que tienen cosas en común, pero también muchas diferencias. Tanto la música como los fuegos artificiales están presentes en ambas, pero las ‘verbeneras’ son más desenfadadas con atracciones como el toro mecánico y puestos de algodón de azúcar. La música en directo tipo orquesta sustituye a los Dj’s».
...Y LAS QUE LLEGAN EN 2025
Bodas en un destino especial. En el argot nupcial se conocen como ‘destination weddings’ y no es otra cosa que organizar la boda en un destino especial y que el viaje y estancia de todos los invitados forme parte de la celebración. Por ejemplo, casarse en un pueblito de Menorca en primavera, en una isla griega o incluso cruzar el charco y montar la fiesta en un resort del Caribe. Este formato es muy popular fuera de nuestras fronteras y España es uno de los destinos preferidos de los novios extranjeros para casarse. En general, son bodas más íntimas y los invitados se reducen a la familia más directa y amigos muy cercanos.
Cuidadores de mascotas. Cada vez son más las parejas que quieren que su mascota tenga un papel protagonista en el día de su boda (llevar la alianza hasta el altar, posar con los recién casados en la sesión de fotos...), por lo que «necesitan de una persona que se encargue de cuidar al perro durante toda la jornada, darle de comer, pasearlo...»
Todo al verde. Es el color de la temporada. Este año, los eventos nupciales se teñirán «de verde y todo tipo de elementos inspirados en la naturaleza: flores, plantas, madera, troncos de árbol..., que se completará con una cuidada iluminación, en la que no faltarán los neones, bombillas, velas, lámparas en suspensión a diferentes alturas y guirnaldas».
'Food trucks’. Los rincones gastronómicos y los puestos de comida tendrán más presencia que nunca, sobre todo a la hora del aperitivo de bienvenida, en los banquetes tipo cóctel y en las cada vez más habituales recenas de comida rápida. Los servicios más demandados por los novios de este tipo de instalaciones son «el rincón para el cortador de jamón, los ‘showcooking’ de arroces, los carritos de perritos calientes, los puestos de churros, las mesas dulces (’candy bar’), las barras libres de cócteles, los puestos de cervezas...».
Creador de contenido nupcial. Es una nueva figura que, según los organizadores de bodas profesionales, ha venido para quedarse. En un mundo donde las redes sociales tienen cada vez más protagonismo, los creadores de contenido nupcial (’wedding content creator’) se encargan precisamente de alimentarlas con retransmisiones en tiempo real de todo lo que ocurre ese día. Se encargan de publicar en los perfiles sociales de la pareja fotografías, vídeos y ‘reels’ del evento, «no solo para que los invitados tengan un recuerdo y puedan compartirlo sino también para que las personas que no puedan asistir a la boda, la sigan como si estuviesen allí».
"Tengo nueve bodas, no puedo ir a todas"
El desembolso que supone una boda hace que muchos invitados pidan la ‘baja voluntaria’ al no poder hacer frente a tanto gasto. Hace unos días, una chica lamentaba en sus redes sociales que había tenido que decir que no a varios enlaces a los que hubiese asistido gustosamente en otro momento porque le resulta económicamente inviable. 2Este año tengo nueve bodas. ¡Nueve! No puedo afrontar semejante gasto. He dicho que no a cinco y aún así me voy a gastar una pasta”, comentaba. Cada vez son más los invitados que renuncian.