Lo que la Clínica Universidad de Navarra revela sobre migrañas y cefaleas: causas, síntomas y tratamientos
Aunque muchas personas conviven a diario con estos dolores de cabeza, pocos conocen realmente su origen, evolución y tratamiento


Publicado el 12/05/2025 a las 14:54
Las cefaleas -comúnmente conocidas como dolores de cabeza- son una de las dolencias más frecuentes en la población. Existen más de 300 tipos distintos, pero el 95% son cefaleas primarias, es decir, no están provocadas por una lesión estructural grave. Entre las más comunes están la migraña, la cefalea tensional y la cefalea en racimos.
Las migrañas afectan con especial intensidad a las mujeres entre 20 y 50 años. Se trata de episodios de dolor pulsátil, muchas veces localizados en un solo lado de la cabeza, que pueden ir acompañados de náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido, e incluso alteraciones visuales previas al ataque (conocidas como aura).
El proceso de la migraña se divide en varias fases:
- Síntomas premonitorios: fatiga, bostezos, cambios de humor.
- Aura: destellos visuales o sensación de hormigueo.
- Dolor: intenso y pulsátil, que puede durar de 4 horas a 3 días.
- Poscefalea: sensación de agotamiento tras el episodio.
TIPOS DE CEFALEAS
La cefalea tensional, que afecta al 70% de la población, se manifiesta como una presión leve o moderada en ambos lados de la cabeza, a menudo relacionada con el estrés o las malas posturas. El dolor suele comenzar de forma gradual y es más persistente que la migraña, aunque menos incapacitante.
Menos frecuente, pero muy intensa, la cefalea en racimos aparece en brotes de dolor severo, generalmente alrededor de un ojo, y puede durar de 15 minutos a 3 horas. Es más común en hombres y puede repetirse varias veces al día durante semanas.
DIAGNÓSTICO PRECISO, CLAVE PARA UN TRATAMIENTO EFICAZ
Desde la Clínica Universidad de Navarra insisten en la importancia de describir con detalle los síntomas para realizar un diagnóstico correcto. Las herramientas como la resonancia magnética permiten descartar causas secundarias, como tumores o aneurismas, y observar la actividad del cerebro y nervios implicados en la percepción del dolor.
El tratamiento se divide en dos enfoques:
- Alivio del dolor durante las crisis, mediante analgésicos, antiinflamatorios o fármacos específicos como los triptanes.
- Prevención, con medicamentos que reducen la frecuencia e intensidad de los episodios, como betabloqueantes o antiepilépticos.
Además, se recomienda evitar desencadenantes conocidos como ciertos alimentos, la falta de sueño o el estrés.
Tener más de 15 días al mes con dolor de cabeza se considera una cefalea crónica, una condición que puede afectar gravemente la calidad de vida. Por eso, la educación en salud, el diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado son esenciales para controlar este problema.

