León
La felicidad en la aldea hippie de Matavenero
Más de tres décadas han convertido la pedanía leonesa en un icono alternativo de vida que ya tiene la mayor natalidad de la provincia


Publicado el 20/03/2021 a las 11:00
Un puñado de hombres y mujeres de diferentes nacionalidades se unen en Matavenero (León) para crear una ecoaldea hippie promovida a través del movimiento Rainbow Family. Treinta años más tarde la pedanía cuenta con casi un centenar de almas y todos los servicios necesarios para llevar una vida cómoda y en contacto con la naturaleza.
Matavenero se sitúa en medio de la montaña leonesa y pertenece al municipio de Torre del Bierzo. Cada vez más conocida en España, es un icono hippie internacional y cuenta con habitantes de siete nacionalidades. La aldea acoge a todo aquel nuevo vecino que quiera cambiar de vida, pero también a quienes busquen disfrutar de la naturaleza ya que cuenta con un albergue en el que hospedarse "a cambio de lo que cada uno pueda buenamente entregar".
INVIERNOS FRÍOS Y DIFÍCILES
La aldea quedó despoblada en los años 60 a consecuencia de los continuos problemas con el abastecimiento de agua y los complicados y fríos inviernos de la provincia leonesa. Unos problemas que han quedado solventados gracias al trabajo de sus nuevos residentes. Desde 1989 la aldea se ha ido acomodando a su entorno y a través de arroyos de montaña consiguen agua potable. El suministro eléctrico llega por placas solares situadas en las viviendas. Y su acceso sólo permitido a pie es el mayor de sus encantos.
Casi una veintena de niños le dan una vida especial a esta ecoaldea que ya ostenta la mayor natalidad de León. Las maneras de llegar son varias. La más bonita, a través de una senda desde San Facundo. La más sencilla, desde una pista por Foncebadón. Sea cual sea la elección, se trata de un camino de gran belleza natural. Desde lo alto ya impresiona. Pero cuando uno se adentra y recorre la localidad comprende que hay modos de vida alternativos a la ciudad en los que reina la paz.
No hay dos viviendas iguales, pero todas comparten unas vistas impresionantes a la montaña leonesa. Y el trabajo y la organización de los vecinos en los ecohuertos hace que el sabor de sus comidas con ingredientes naturales y ecológicos deleite a los paladares más exigentes. Por una de sus 'calles' -por las que sólo cabe una bicicleta- se llega a las escuelas. Y es que en Matavenero son completamente autosuficientes. Desde hace años tienen todos los servicios cubiertos y la educación y la sanidad no son menos.
Aún recientes, los restos de una hoguera invitan a sentarse en tres bancos alrededor de las brasas. Un momento para descansar y desde el que se ve a lo lejos la cantina, el siguiente rincón que visitar. Son muchos los senderistas que disfrutan del camino hasta la aldea y de sus habitantes, gente amable que transmite felicidad y sosiego. Y antes de abandonar el pueblo y volver a subir las montañas para emprender el regreso al ruido de la urbe, una pareja de hippies nos pregunta: "¿Queréis huevos ecológicos?".