Prostitución
Comienza el juicio al rapero Sean 'Diddy' Combs por tráfico sexual
Las presuntas víctimas detallaron episodios de "violencia extrema" en las primeras jornadas del mediático juicio


Publicado el 14/05/2025 a las 10:22
Sean 'Diddy' Combs se sienta desde este martes en el banquillo de los acusados como presunto autor de los delitos de tráfico sexual, asociación ilícita y transporte con fines de prostitución. La Fiscalía pide para él hasta 50 años de prisión por estos cargos.
Después de una semana dedicada a la selección del jurado, el pasado lunes, los representantes de la acusación pública presentaron al acusado como el líder de una "empresa criminal" que, durante dos décadas, utilizó su poder para someter y explotar sexualmente a mujeres.
La primera jornada de vistas se centró en el caso de Casandra Ventura, conocida como Cassie, a quien Combs conoció cuando ella tenía 19 años y él, 36. La mujer describió episodios de violencia extrema y de chantaje por parte del acusado, quien le habría sometido a control físico, emocional y económico mientras le prometía una carrera musical. También prestaron declaración otras dos víctimas, que hablaron de abusos similares, amenazas y consumo forzado de drogas.
Un exguardia de seguridad del hotel donde 'Diddy' Combs agredió a Cassie en 2016 también compareció ante el tribunal para revelar que el productor musical intentó comprar su silencio tras el episodio. A este testimonio le siguió el de un hombre que dijo haber sido contratado como prostituto y quien habló de encuentros con Cassie organizados por Combs, con instrucciones específicas y grabaciones incluidas. El rapero contó con la compañía en la sala de su madre, Janice Combs, y de sus tres hijas, Chace, D'Lila y Jessie Combs. Las jóvenes tuvieron que salir de la corte varias veces por la dureza de los testimonios sobre las agresiones sexuales.
La defensa, por su parte, rechazó de plano las acusaciones. "Esto no trata sobre si es un buen o mal novio", expresó la abogada Teny Geargos, que se ha parapetado en la realidad de las relaciones tóxicas, aunque la existencia de una grabación en la que se ve la brutal agresión del rapero a Cassie no le ha dejado más remedio que admitir episodios de violencia machista. Defendió que el caso "es sobre la vida sexual privada y personal de Sean Combs, que nada tiene que ver con sus negocios legales". "Se puede pensar de él que es un capullo, que es malo. Pero sus acusaciones no son por ser un capullo o malvado. Se le acusa de crimen organizado", apuntó, mientras acusaba a los denunciantes de estar movidos por el dinero.