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Lola Flores, faraona 'queer' e icono pop

Indomable y libérrima, la jerezana fue un mito involuntario para gais y lesbianas, que desentrañan en un ensayo su duende mediático

Ampliar Lola Flores junto a sus hijos Antonio y Rosario, en Madrid a principio de los años 70
Lola Flores junto a sus hijos Antonio y Rosario, en Madrid a principio de los años 70EUROPA PRESS
Publicado el 21/01/2023 a las 09:04
Pocos símbolos tan potentes, populares y poliédricos hay en nuestra cultura como el de Lola Flores (1923-1995). Reina flamenca y matriarca folclórica, fue también una involuntaria faraona para el colectivo LGTBI y un poderoso icono del pop que, a un siglo de su nacimiento, no pierde brillo ni poderío. Así lo destacan los autores de 'Flores para Lola', curioso y pertinente ensayo que analiza el mito de la jerezana desde una mirada 'queer' y feminista y que coeditan los sellos Egales y Dosbigotes.
"En pleno franquismo, cuando nadie se atrevía a mencionar a homosexuales y lesbianas, cuando los transexuales eran monstruos, Lola Flores era capaz de hablar con naturalidad de sus amigos mariquitas", destaca Mili Hernández, fundadora de Egales y al frente de Berkana, editorial y librería pioneras en su dedicación al colectivo LGTBI. 
"No es un libro biográfico. Indagamos en cómo Lola se convirtió en un icono pop, un mito para gais y lesbianas, y cómo influyó e influye en la vida de generaciones muy posteriores, dice Carlos Barea, coordinador de un ensayo con una decena de autores en torno a los 40 años y que tenían entre ocho y diez cuando murió La Faraona. 
Quieren desentrañar "un gran misterio de nuestra cultura popular: el de la jovencita de Jerez decidida a comerse el mundo que sin cantar ni bailar, grabó su nombre a fuego en el imaginario colectivo de un pueblo que se niega a olvidarla". Explicar, por ejemplo, cómo su baile telúrico y tremendista "fue un referente para el colectivo transexual", según Fernando López, bailaor e investigador. 
"Y todo sin ser abiertamente feminista ni 'queer'", dice Barea. "Lola Flores representa una feminidad fuerte, poderosa, transgresora en un universo homófobo. Se puso el mundo por montera e hizo de su marginalidad su fuerza. Demostró que con la pasión y la emoción se pueden romper formas y convenciones", resume Barea, máster en estudios LGTBIQ+ y en escritura creativa , publicista y escritor.
La defensa de los homosexuales de la Flores resulta, con todo, contradictoria en alguien que se identificó con el régimen franquista. "Como buen acuario, Lola quería caer bien a todo el mundo, y lo logró", apunta Barea. "Era una trabajadora. Fue en efecto la cara del franquismo porque quería agradar a todos, pero tenía que comer y actuó ante Franco como Marisol, Julio Iglesias o Víctor Manuel".
"Lola hizo del duende algo mediático. Es un icono del pop radicalmente moderno, más que muchos modernos, de ahí que la veamos hoy en anuncios", resume Barea el libérrimo e indomable talante de La Faraona, que reconoció haber cambiado sexo por dinero de joven para esquivar el hambre, fue amante de un hombre casado quince años mayor que ella y que abortó de forma clandestina en dos ocasiones. "Buscó su libertad y la de los demás: fue una gran defensora del colectivo LGTBI cuando no era nada fácil serlo y se convirtió en una abandera involuntaria del feminismo cuando este movimiento era solo el germen de lo que conocemos hoy", resume Barea.
Ni Lolita ni Rosario, hijas de Lola y El Pescaílla, ni Alba, la nieta de La Faraona, participan en el libro que aborda el lado más disidente de la artista con textos de Lidia García, Nerea Pérez de las Heras, Pepa Blanes, Noelia Cortés, Daniel María, Carlos Carvento y Álex Ander, además de los de Barea y Fernández.
Creen los autores que en un año pleno de aniversarios como los de Picasso y Sorolla, las administraciones "se han olvidado de Lola, que es una llama que no se apaga y no se apagará jamás". 
"Se nos ha muerto Lola y ya no saldremos en los periódicos" pensó Mili Hernández, quien en mayo de 1995 luchaba por el reconocimiento de las parejas homosexuales. "Perdimos a una las artistas más importantes de la historia de nuestro país que con su talento natural consiguió teñir de color la España que agonizaba bajo el yugo franquista y supo reconvertirse tras la dictadura y desarrollar una sólida carrera en la música, el cine y la televisión hasta el día de su muerte", lamenta la veterana militante por los derechos del colectivo 'queer', ese vocablo inglés que describe una identidad de género y sexual diferente a la heterosexual y cisgénero.
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