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Documental

Coque Malla "Me sentía injustamente tratado en España"

"Los Ronaldos éramos de los grupos menos profesionales", dice el artista que estrena un documental sobre su vida

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Coque Malla, durante el rodaje del documental sobre su vidaR.C.
Publicado el 21/01/2023 a las 09:11
Coque Malla (Madrid, 53 años) tenía 12 años cuando actuó por primera vez en un escenario. Cuenta su hermano Miguel que estuvo alrededor de doce meses practicando los movimientos de Michael Jackson en 'Thriller', hasta el punto de que la cosa en casa se volvió insoportable. Pero cuando se subió a las tablas del instituto Santamarca y rehizo el histórico videoclip del rey del pop, todos convinieron en que el chico, hijo de los actores Amparo Valle y Gerardo Malla, iba para artista. Él también lo tenía claro. "Me criaron los teatros y desde que tengo consciencia, me ha embrujado el mundo del espectáculo. Igual me hubiera ido mejor si hubiera acabado como arquitecto", suelta entre risas. 
Un documental titulado 'Jorge, una travesía de Coque Malla' recoge el intenso periplo de este artista que alcanzó el éxito a lomos de un cohete con su primera banda, Los Ronaldos, y que tuvo que partir de cero, deconstruirse y reconstruirse para lograr que público y crítica volvieran a abrazarlo en su carrera en solitario. Cuenta Malla que precisamente esa historia, "como de remontada épica", es lo que le impulsó a poner en marcha el proyecto. 
No ha sido fácil. El músico se considera "nada nostálgico" y prueba de ello es la "absoluta falta de documentación que tengo en casa", así Cristina y María José Martín, directoras del documental, se las han visto y deseado para incluir vídeos, discos y fotos. "Creo que eso indica que soy poco nostálgico, aparte de bastante desastre y despistado", reconoce. 
Fue el batería Ricardo Moreno quien en 1985 llamó a Malla, que ya había hecho sus pinitos en algún grupo. El germen de Los Ronaldos ya estaba en aquellos primeros encuentros, pero la llegada de Luis Martín (guitarra) y Luis García (bajo) acabaron por sentar las bases de la banda. El músico tan solo tenía 16 años y apenas se conocían. "Éramos de los grupos menos profesionales de la historia del rock", se sincera el cantante. "Trabajábamos y hacíamos lo que había que hacer para ser profesionales, pero no entendíamos el negocio y además éramos muy desastre", reflexiona. 
Por otro lado, la industria musical española "era muy precaria". En el documental llega a decir que bandas como la suya no dejaban de ser algo muy parecido a las orquestas de las verbenas de los pueblos, solo que "con unos pocos lujos más". "En España -dice ahora- es complicado hacer una verdadera industria". Cuentan sus compañeros de banda que a pesar de su corta edad, jamás lo protegieron. "Quizá no lo hicieron de forma consciente, pero joder que si me protegían. Lo noté cuando el grupo se disolvió en 1998", rememora. 
Después vinieron los años más difíciles. Sin sello discográfico, sin agencia de 'management', el músico trataba de salir adelante. Vendió su casa para grabar un álbum en solitario, 'Soy un astronauta más' (1999) que pasó sin pena ni gloria. Después llegaría 'Sueños' (2004), un álbum conceptual que Malla compuso a las órdenes de la tristeza. No acababa de encontrar su voz ni su sitio en la industria. ¿Pensó en algún momento en tirar la toalla? "No, hice el numerito de pues me voy, me enfado, porque me sentía injustamente tratado en un país que es complejo con sus artistas, que no los mima y los cuida como hacen los anglosajones, pero era un poco paripé, porque yo no se hacer otra cosa", responde. 
Una reunión por el 25 aniversario de Los Ronaldos volvió a llenarle de vida. A diferencia de lo que ocurrió en la primera etapa del grupo, donde la mayor parte de los conciertos de la banda fueron gratuitos para el respetable, esta vez la gente pagaba por ver a la formación. Pero Malla esquivó la posibilidad de alargar una gira que podría haber dado muchos más frutos para volver a centrarse en su carrera en solitario. Y llegó el brillante 'La hora de los gigantes' (2009) y luego una perla que el artista tendrá que interpretar, sí o sí, en todos los conciertos de su carrera: 'No puedo vivir sin ti'. Con discos como 'Termonuclear' (2011), 'Mujeres' (2013) o 'El último hombre en la Tierra' (2016) volvió a poner al público y a la crítica de su parte.
INSEGURO EN EL ESTUDIO
Currante y obsesivo, asegura Malla que la inseguridad no solo "no desaparece con el paso de los años, sino que en algunos casos se recrudece". A él le ocurre cuando entra a grabar al estudio y tiene que "concretar las canciones que están en el aire". Sin embargo, en el escenario disfruta como un enano. Nada es casual o fortuito y por ensayar ensaya hasta la forma y el compás exacto en el que los músicos deben entrar en escena. Siempre fue así. "Desde el principio diseñaba cada milímetro de los shows de Los Ronaldos", explica quien con los años asegura haber encontrado el equilibrio entre "el perfeccionismo y dejar trabajar a los demás para no frustrarles". 
Cabe preguntarle si ha descubierto algo de sí mismo durante la realización del documental. "No paro de descubrir cosas de mí porque no me analizo nada. A menudo hago las cosas por pura intuición, de manera muy visceral", concluye.
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