Fondos de cobertura
¿Qué relación tienen Pamplona, Ucrania, los supermercados Dia y los oligarcas rusos?
La empresa Pamplona Capital Management, que invierte 12.000 millones de dólares, intenta distanciarse de Mijail Fridman


Actualizado el 14/04/2022 a las 12:02
El nombre de algunos oligarcas rusos, los supermercados Dia, las sanciones contra Rusia por la guerra de Ucrania y el nombre de Pamplona se mezclan en la historia de Pamplona Capital Management, una empresa de inversión inglesa que ha puesto el nombre de la capital navarra, más allá de los Sanfermines, en la city londinense.
El recorrido de Pamplona Capital Management empieza en 2004 y su historia, como la de muchas empresas de inversión, y más si tiene como protagonistas a oligarcas rusos, es compleja. Empieza con un nombre, el de Alexander Knaster. Este moscovita que acaba de cumplir 63 años, ingeniero, máster por la Escuela de Negocios de Harvard y doctor en económicas por la Academia de Ciencias de Rusia, se convirtió en 1998 en el consejero delegado de Alfa Bank, el mayor banco privado ruso.
Mijail Fridman (un nombre que volverá a aparecer), lo había creado en 1990, antes incluso de que cayera el régimen comunista de la Unión Soviética, y en 1998, cuando una crisis financiera sacudió Rusia, llamó a Knaster. Alfa Bank fue el único gran banco privado que sobrevivió a esa crisis y prosperó en los años siguientes, hasta firmar una alianza estratégica con Gazprom.
Adelantemos hasta 2004. Ese año, Alexander Knaster deja el Alfa Bank, se muda a Londres (hoy tiene la nacionalidad británica) y crea Pamplona Capital Management. ¿La razón del nombre? Knaster se quedó fascinado por los Sanfermines durante un viaje que hizo tras acabar sus estudios en Harvard. Con parte de los beneficios de Alfa Bank, este fondo comenzó una exitosa carrera de inversiones que hacía y deshacía con el paso del tiempo.
La relación de la empresa con Pamplona no se limita al nombre y, en realidad, es casi una declaración de amor de Knaster a la ciudad. En la portada de la web aparece una fotografía de gente vestida de pamplonica sentada en la plaza del Castillo, con el monumento a los Fueros y los fuegos artificiales al fondo. En otra página, puede verse la marea de pañuelos del chupinazo. Y en otra, un momento de una corrida de toros. Y no es una novedad. Cuando surgió la empresa, su presencia en internet ya estaba marcada por fotos del encierro o el pobre de mí. Y siempre de Jim Hollander, el fotógrafo norteamericano de Reuters que ha fotografiado los Sanfermines durante medio siglo.


Tras esas imágenes se encuentra un importante fondo de inversión. Según la información que aparece en su página web, Pamplona tiene 12.000 millones de dólares (11.100 millones de euros) comprometidos en sus inversiones. De ellos, 11.000 están a disposición de sus inversiones generales y 1.000 en un fondo específico dedicado a tecnología y medios. Por buscar elementos de comparación, el presupuesto de todo el Gobierno de Navarra para 2022 es de 5.273 millones de euros, y la facturación de Volkswagen Navarra es ligeramente superior a los 3.000 millones de euros.
Pamplona Capital Management ha comprado o vendido empresas como EET (componentes electrónicos, Dinamarca), Pelsis (control de plagas, Estados Unidos), Coinmach (servicios de lavandería, Estados Unidos), AIR-Serv (aspiradores e inflado de ruedas, EE UU), Infiana (química, Alemania), OGF (servicios funerarios, Francia)…
¿Cómo hace dinero Pamplona Capital Management? Tomemos como ejemplo la empresa de investigación farmacéutica Parexel, comprada por Pamplona en 2017 por unos 5.000 millones de dólares. El 2 de julio del año pasado, la vendía a la inversora EQT y Goldman Sachs por 8.500 millones de dólares.
AMISTADES PELIGROSAS
Es un éxito que quiere mantener deshaciendo algunas amistades peligrosas. Estas semanas, Pamplona ha empezado a tener que afrontar no tanto las sanciones directas a los oligarcas rusos, como los problemas de reputación que le acarrean. Y aquí vuelve a aparecer el nombre de Mijaíl Fridman. Fridman, nacido en Leópolis (hoy Ucrania) en 1965, es considerablemente rico. En 2012 vendió su participación en la petrolera TNK-BP por 12.000 millones de dólares. Y es también el accionista mayoritario de LetterOne, un fondo de inversión con sede en Luxemburgo que compró hace tres años los supermercados Dia. Y, a también a través de LetterOne, es el principal inversor en Pamplona Capital, con unos 3.000 millones de dólares.
En el Reino Unido, la relación de las empresas con los oligarcas rusos empieza a ser tóxica, y se intenta cortar cuanto antes. El consejo de administración de Pamplona decidió recientemente liquidar todos los fondos relacionados con LetterOne (que, por cierto, no está sometida a sanciones ni en Luxemburgo ni en el Reino Unido). Fridman, que sí es objeto de sanciones ha abandonado su cargo en LetterOne, y hace unos días se quejaba en una entrevista con El País de que vive “prácticamente en arresto domiciliario” y de que no tiene dinero para sus gastos. “Ni siquiera puedo llevar a alguien a un restaurante”, aseguraba.
