Manomanista

Darío: "Venía convencido, muy preparado y me he encontrado bien"

El campeón valora los "momentos" vividos tras un triunfo que ni soñaba

Final Manomanista Darío-Artola
AmpliarAmpliar
Un aficionado abraza a Darío tras llegar al cartón 22Eduardo Buxens
Final Manomanista Darío-Artola

CerrarCerrar

Gorka Fiuza

Actualizado el 31/05/2026 a las 22:47

La primera txapela no restó ni un ápice de espontaneidad a Darío Gómez. “Soy capaz de perderla...”, bromeó el nuevo campeón de Ezcaray, que se ha perdido las fiestas de Santa Bárbara pero prometió una larga fiesta para celebrarlo. “Esta noche vamos a dar vueltas al quiosco, alguno sin ropa para cumplir su promesa. Ya le dejaré la txapela para que se tape”, bromeó el poderoso delantero riojano, tan contundente en la sala de prensa como en la cancha.

Ha ido mucho mejor de lo que me esperaba, lo he notado desde el calentamiento. Nunca me había tocado el saque en todo el campeonato. He podido hacer la idea que he tenido. Le han entrado prisas y le he hecho dudar al entrar al remate. Me ha ayudado ser constante después de que sus tantos iniciales fueran por fallos míos. No he querido dejar de pisar el acelerador”, describió.

UNA LARGA ESPERA

Y llegó la txapela a sus 30 años después de haber picado mucha piedra. “Bua, no sé ni qué decir. Sabe muy bien. Es un sueño cumplido, o ni eso. Cuando empiezas en la pelota quieres hacerlo bien, cuando estás en profesionales las pasas más putas que en vendimias. Estás alicaído muchas veces. Pero el ambiente que hay en Aspe, el que crea Jokin, el de la gente de alrededor, todo te hace seguir luchando. He tenido la suerte de vivir algo de este calado”, compartió en la sala de prensa del Navarra Arena. “No sé ni dónde pondré la txapela, soy capaz de perderla, las de otras ocasiones las tengo cogiendo polvo pero ésta la guardaré con mucho mimo. Quiero abrazarme a mi gente, son los que lo pelean. Seguro que han tenido nervios, yo me he visto tranquilo. Tenía ese gusanillo pero solo pensaba en llegar a 22, comentó. “No soy de cuidar mucho lo material, me quedo más con los abrazos, los momentos y los que he vivido. Cuando vea esta txapela igual no pienso en la victoria sino en los momentos”, insistió al anteponer el componente emocional.

Darío habló de “disfrute” por haber estado con su entorno más cercano y su hermano en la silla. Ha entrado de lleno en la historia de la pelota riojana. “No pienso en eso, solo en hacer mi trabajo, no en si entras en la historia. Quiero salir bien al frontón, ya sea aquí o en la pared de la iglesia. Si tienes gen competitivo piensas en ser mejor que el contrario”, respondió con naturalidad.

Dentro de ese proceso no quiso hacer ver que lo ha luchado más que nadie. Al contrario: “Todos lo pelean a tope. Yo lo he pasado mal, tengo mis vivencias y me ha ayudado salir aquí”.

En cuanto al partido admitió que el 6-22 fue más abultado de lo que esperaba. "Venía convencido de mis opciones, el frontis sale y podía hacer daño con la derecha. Venía muy preparado y me he encontrado bien. Si uno baja medio peldaño en el mano a mano y tú te mantienes se abren muchas más distancias en el marcador. Han salido las cosas mucho mejor de lo esperado”, dijo.

¿OTRO ESTATUS?

La victoria en el Manomanista supone llevar la camiseta roja, que le pusieron nada más ganar. ¿Se le abrirán más puertas? Por ejemplo, para jugar el Parejas. “No me lo tienes que preguntar a mí. Yo trabajo para abrirlas y si no tirarlos a cabezazos. Igual salgo con más presión. El día que llevas la camiseta roja van a por ti, estoy preparado para las oportunidades que me quieran dar”, respondió sobre el nuevo horizonte que se le abre.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora