El nutricionista pamplonés detrás de la alimentación de Dani Olmo y Eric García en el Mundial: "Hemos tenido que trabajar mucho el jet lag a través de la suplementación"
Javier Fernández Ligero, conocido como @Nutriligero, nos desvela los secretos de la nutrición de dos internacionales españoles en el Mundial


Publicado el 18/07/2026 a las 20:15
Preparar 52 días de concentración para el Mundial de Fútbol a nivel nutricional, teniendo en cuenta el jet lag, los partidos a las 12 de la mañana y las nuevas pausas de hidratación, ha supuesto, una vez más, un reto para el nutricionista pamplonés Javier Fernández Ligero (@Nutriligero). Conocido en redes sociales por asesorar a decenas de deportistas, Fernández ha vivido con especial interés este Mundial, ya que dos de sus pacientes, Dani Olmo y Eric García, se encuentran entre los convocados por Luis de la Fuente. "Claro está que la alimentación de cada uno es muy diferente. Dani Olmo no empezó jugando el primero de los partidos, pero luego se ha convertido en un pilar fundamental para la selección". "Por su parte, Eric García llega en un momento muy bueno de forma, pero entró en la convocatoria en una de las últimas listas. Eso hace que las estrategias sean muy diferentes", explica.
Trabaja con Eric García desde hace cuatro años, y con Dani Olmo desde hace dos. "Tuvimos muy poquitos días desde el final de temporada hasta la primera concentración del Mundial, de tal forma que los usamos para descansar", dice. "A partir de ahí empezó nuestro periplo de 52 días. Antes de que se concentraran tuve una reunión con la nutricionista de la selección, Toscana Viar, donde me facilitó todos los menús que tienen para elegir día a día: tres primeros platos, tres segundos y tres postres. Además, coordiné con ella la suplementación", describe.
COMBATIR EL JET LAG A NIVEL NUTRICIONAL
"Una de las peculiaridades de este Mundial es que los traslados son bastante largos, con lo cual hemos tenido que trabajar mucho el jet lag a través de la suplementación y de la alimentación natural. Sobre todo al principio, porque había muchas horas de diferencia y era algo que al final teníamos que tratar de regular", explica Javier Fernández.
Además, otra de las rarezas de este Mundial es que, aunque nosotros veamos los partidos a las 21 horas, ellos los juegan a las 12 de la mañana, un horario que no es habitual en España. "Eso lo trabajamos con unas recargas de energía que van desde la merienda previa, donde siempre hacemos una ingesta basada en hidratos de carbono, como algún pan de trigo sarraceno o pan sin gluten, con una fuente proteica, como huevo o pavo", detalla.
La coordinación entre nutricionistas es clave, según reconoce el pamplonés. "Hago la selección de los menús dependiendo de si van a entrenar por la mañana o lo van a hacer por la tarde. Claro está que, conforme van pasando las eliminatorias, la exigencia es mayor", cuenta. "Por la noche siempre preferimos cargar con patata cocida o boniato. Le suelo dar las instrucciones a la nutricionista que tienen allí. A modo de curiosidad, la patata y el boniato se guardan en la nevera durante 24 horas. Con ello eliminamos el almidón resistente de ese hidrato de carbono y favorecemos su digestión", desvela.
Acompaña el menú con salmón o pescado azul, "porque su energía se va asimilando poco a poco a lo largo de la noche". Además, desvela, "hacen un arroz con leche saludable y casero bastante bueno que nos permite terminar esa carga de la noche rellenando los depósitos de glucógeno", cuenta.
Una vez realizada la carga de energía de la noche, el día de partido, sobre todo teniendo en cuenta que es a las 12 de la mañana, se opta por un desayuno tipo brunch. "Apostamos por el huevo, pan de trigo sarraceno y también utilizamos el café para generar una pequeñita adaptación".
CÓMO SE PREPARA LA FINAL
Por si este Mundial no tuviera ya peculiaridades que este nutricionista ha tenido que estudiar a conciencia, en el partido de la final se va a incluir un descanso al estilo Super Bowl de unos 17 minutos. "Incluiremos suplementación de hidratos de carbono que se asimilen muy rápido, pero también de una forma más intermedia porque, claro, si le damos un hidrato de carbono como, por ejemplo, la ciclodextrina, que se asimila muy rápido, corremos el riesgo de que, en la segunda parte, con un descanso tan largo, se le acabe la energía", termina.