Campeonato de Parejas
La incógnita Mariezkurrena, cuándo y cómo se le cerrará el callo
La herida es muy profunda y, según parece, no llegará a tiempo para cicatrizarse en lo que resta del Campeonato de Parejas, le suplirá el también navarro Josu Eskiroz


Actualizado el 10/02/2026 a las 08:02
Dicen que el viernes Jon Mariezkurrena notó como un calambrazo en la mano durante el partido del Parejas en Amorebieta. El callo de su mano se había abierto y comenzó a manar sangre. En teoría una buena señal. El zaguero de Berriozar terminó el encuentro como pudo, pensando que quizá podían aguantar el resultado. No fue así. Menos de 72 horas después, el panorama en la mano derecha del mejor zaguero de Baiko es el de una herida muy profunda más o menos en el centro de su diestra, que va a requerir de tiempo para curarse. No hay plazos, ni metas. Depende de la propia genética de Jon.
Porque primero hay que limpiar, curar y evitar infecciones. Luego hay que reconstruir el callo de la derecha. La piel tiene que endurecerse de nuevo para poder volver a las canchas con garantías.
Jon Mariezkurrena se ha llevado un disgusto grande con lo sucedido el viernes en Amorebieta. Y no solo porque tenían el partido encarrilado. Su momento de juego y de físico eran excepcionales, y Larrazabal ya iba entrando en órbita. Pero llegó el suceso de Amorebieta, y la apertura del callo, una lesión que hasta el momento nunca había tenido el cañonero de Berriozar. El pelotari acabó el partido con la derecha en mal estado. “Es como si le hubieran dado un hachazo”, resumió José Ángel Balanza, Gorostiza.
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Pero desde el día siguiente ya empezó la tarea de reconstrucción. La buena señal es que el callo sangró, y no se quedó líquido dentro. Ese suele ser uno de los peligros de este tipo de lesiones. Y a partir de ahí comienza una meticulosa y cuidadosa labor de limpieza y desinfección de la herida durante unos cuantos días. El siguiente paso es que toda esa piel y tejido se vaya regenerando de dentro hacia afuera. Cuando la herida se cierre, Mariezkurrena tendrá que ir haciendo poco a poco la mano. Cuando vaya a regresar a las canchas, en los primeros momentos, deberá proteger y aislar bien esa zona hasta que pueda golpear con normalidad.
¿Y Si HAY UNA OPORTUNIDAD?
Es evidente que para Jon Mariezkurrena el contratiempo es serio, de los que duelen. Porque el momento de forma y juego eran muy buenos, y porque la historia se repite en forma de problemas en las manos y los Parejas van pasando. Pero en medio de tanto contratiempo hay una ventana de oportunidad. Si mantiene la forma física, si la mano se recupera en un plazo razonable, ¿será el año de probar mano a mano? Quizá.