Necrológica
Fallece Juan Ángel Martínez de Irujo, padre de Juan Martínez de Irujo, ex pelotari y gran pelotazale
Fue plata en el Mundial de Biarritz de 1978 e hizo de botillero en los primeros compases de su hijo en profesionales


Publicado el 08/06/2025 a las 17:05
La pelota está de luto tras el fallecimiento el sábado de Juan Ángel Martínez de Irujo, padre de Juan Martínez de Irujo, ex pelotari y persona muy querida en los ambientes pelotazales. Irujo tenía 79 años, estaba casado, tenía dos hijos y formaba parte de una saga legendaria de pelotaris que comenzó el abuelo Canuto y en la que estaban Juan Ángel (padre de Juan) y sus hermanos Javier y Jesús.
Juan Ángel Martínez de Irujo fue siempre una persona vinculada a la pelota. "En Ibero había dos alternativas: escuela y frontón. Salías de una cosa para divertirte únicamente existía la correría por el campo o la pelota", comentaba el propio Juan Ángel Martínez de Irujo en una entrevista publicada en Diario de Navarra en junio de 2004. A él y a su hermano Jesús el Club de Tenis Pamplona les planteó jugar a trinquete, porque no tenían manistas. Llegó a participar en el Campeonato del Mundo de Biarritz de 1978, en el que consiguió la medalla de plata sin jugar. Su hermano Javier, dos veces campeón de España, llegó a ser profesional con Eskulari a los 32 años, estuvo cuatro temporadas en el cuadro.


Juan Ángel Martínez de Irujo, cuya casa familiar tenía justo delante el frontón de Ibero, siempre acompañó a Juan en su carrera pelotística, y en sus primeros años como pelotari profesional ejerció de botillero (con él en la silla ganó su primera txapela) y consejero. Labor que luego abandonó porque confesí que se ponía "muy nervioso" en la silla de contracancha. La labor de asesor la ocuparon después los Ángel Urzainki, Patxi Eugui y Jokin Etxaniz. Pero Juan Ángel siempre fue un pelotazale empedernido, era un habitual del Labrit los sábados por la tarde con su mujer, Maria Victoria, y torneos pelotazales en los alrededores de Pamplona. Buen conocedor de la pelota, tipo afable, rocero, era una persona muy querida en el mundillo de la pelota.
El funeral por su eterno descanso se celebrará el lunes a las seis en la parroquia de La Asunción de Ibero.