Remonte
Urriza ya es historia del Labrit
El delantero pamplonés ha sido recibido con más de dos minutos de ovación ininterrumpida por el público que ha llenado La Bombonera

Actualizado el 11/04/2025 a las 22:44
El electrónico del Labrit marcaba las 20:25 cuando Javier Urriza ganó el segundo set ante Aldabe-Barrenetxea, y con él su partido de despedida de la Bombonera. Urriza cerraba así un poquito más un círculo que comenzó a trazarse hace 30 años, y que se cerrará de forma definitiva el próximo 28 de junio en Galarreta. Urriza se llevará para siempre la ovación de más de dos minutos que le dedicó el público pamplonés coreando su nombre, y un homenaje tejido a base de sentimiento.
Javier Urriza saltó por última vez de blanco al Labrit a las 19:08, con música épica de fondo, con todos sus compañeros de Oriamendi haciéndole un arco con sus cestas. Desde antes de la pandemia no había jugado en la Bombonera. Y a partir de ahí, con el frontón coreando Urriza-Urriza entre un juego de luces, el pamplonés se subió a una montaña rusa de emociones.
El primer impacto para Urriza fue toparse con un Labrit lleno (se vendió el aforo y 100 paseos de cancha). Luego vino el primer toque al corazón. Sus amigos Toni, Andoni, Mónica y Toin salieron a la cancha y le cantaron una jota especialmente escrita para él. “Ni en mis mejores sueños pensaba en un final así”, dijo a las 1.000 personas que llenaron el recinto donde comenzó todo.
A cara de perro
Si alguien pensaba que Urriza se iba a encontrar con una despedida algodonosa en la cancha estaba equivocado. Con Azpíroz, el último zaguero con el que ganó el Parejas, de compañero, tuvieron que trabajar para derrotar 2-0 a unos peleones Aldabe-Barrenetxea.
Le costó al Urriza entrar en juego. Porque había pasado toda la semana trabajando en Dinamarca, porque era un frontón corto, por la emoción del momento... y porque los rivales no iban a regalarle nada, ni el último día. Remachó él el primer set con un dos paredes 15-8. Y le sostuvo un gran Azpíroz para terminar imponiéndose 15-13 en el set final. Tuvo que trabajar Urriza, como toda su carrera, como toda su vida, para conseguir imponerse en el partido 1.199 de su carrera deportiva como remontista.
El cariño de la gente
Tras el partido, Urriza recibió el cariño verdadero, sentido, auténtico de toda la pelota, de toda la gente que le quiere.
Hubo regalos de todo tipo. El oficial, la fachada del Ayuntamiento de Pamplona. El moral, la makila que le regaló Andrea Lusarreta, presidenta de la FNP, en nombre de toda la pelota. La placa de Oberena, su club de origen, de manos de Mikel Erro. Y los hechos con más sentimiento.
Para el recuerdo, los bertsos en castellano de sus compañeros Aldabe y Eskudero. “Muchas gracias por ser un gran ser humano”, concluyó uno. “Te vamos a echar de menos señor Javier Urriza”. Para después cantar a capela con todo el cuadro “El Rey” de José Alfredo Jiménez.
El cuadro que le entregaron sus hermanas, sus sobrinos, y la aparición a última hora de su madre , Resu. “Eres un ejemplo para todos nosotros de trabajo y de entrega”, dijo una de sus hermanas.
Y sin olvidar tampoco los orígenes. Por eso sus ex compañeros de la herramienta se unieron a la fiesta, y su cuadrilla de amigos.
La fiesta fue más allá de la propia cancha y del Labrit. El pelotari se reunió a cenar con más de un centenar de familiares y amigos en la Asociación Iruña Cultural en Jarauta, porque una despedida bien merece una buena celebración.
El último torneo, el futuro
A Javier Urriza le quedan cinco partidos como profesional, todos en Galarreta. De momento cuatro dentro del torneo Remontari. “Quiero dar lo mejor de mí y quiero intentar ser competitivo y si puedo pelear por la victoria”, comentó este viernes. El último será el próximo 28 de junio en el recinto de Hernani en el que será la gran despedida del pamplonés.
¿Y su futuro? La empresa Oriamendi quiere que Urriza siga vinculado de alguna manera a sus filas. “Podría ser como detector de nuevos talentos, pero todo eso hay que hablarlo con calma”, comentaba este viernes José Mari Barrenetxea , máximo responsable de la promotora guipuzcoana.
Oriamendi sabe de las obligaciones profesionales de Urriza, y de los equilibrios que ha tenido que hacer en los últimos años para compatibilizar su carrera civil y deportiva. Todo se hablará.
Por lo pronto el remontista pamplonés cerró este viernes 11 de abril un poquito más el circulo de una trayectoria irrepetible.