La resaca de la final

Así sostuvo Mariezkurrena a Laso en la final del Cuatro y Medio: "Sal, haz un tanto, mira a la grada y grita"

Si Unai Laso ganó el Cuatro y Medio fue, en gran medida, porque Jon Mariezkurrena le sostuvo desde la silla durante el patido, a pesar de su bloqueo en el primer tramo del encuentro. Sucedió de esta manera

Mariezkurrena levanta en volandas a Laso en la celebración
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Mariezkurrena levanta en volandas a Laso en la celebración
Mariezkurrena levanta en volandas a Laso en la celebración

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Luis Guinea

Publicado el 26/11/2024 a las 05:00

Detrás de cualquier hito deportivo siempre hay un actor secundario que adquiere un papel relevante, aunque sea en un segundo plano. En la txapela del Cuatro y Medio de Unai Laso, esa pieza clave se llama Jon, se apellida Mariezkurrena. Es amigo, compañero de entrenamiento de Laso, y su hombre de confianza en la silla en las peleas individuales.

La final del Cuatro y Medio se le puso a Unai Laso muy cuesta arriba en apenas dos minutos de juego y 49 pelotazos. Los que tardó Peio Etxeberria en hacerle un 0-5 letal al de Bizkarreta. Mariezkurrena le llamó a la silla.

“Los primeros tantos del partido fueron muy duros, largos, muy peloteados, y yo creo que Unai se llenó un poco”, analizaba ayer el zaguero de Berriozar. “Yo vi que las cosas empezaban a no ir bien cuando vi que después del tanto Unai era como que hablaba demasiado y transmitiendo cosas negativas”.

El peligro era inminente. A Laso le había desbordado el arranque fulgurante de Peio Etxeberria. Pero también un come-come interior, una especie de nudo en el estómago en el que se unía el miedo, las dudas, la tensión, la presión real... elementos que contraen al pelotari, que lo hacen cada vez más pequeño. Mariezkurrena llamó a la silla a Laso en el 8-11, no paró de decirle que cabeza-cabeza en el 10-13.

“Al final lo que tienes que conseguir es que esa negatividad no se traslade al juego”, analiza Mariezkurrena. “Yo le comentaba a Unai, siempre en positivo, que si estando mal estábamos tan cerca en el marcador... Yo le veía a Unai incómodo, tenso. Él se concentra en el partido, pero toda la tensión va para adentro. Yo le dije: sal, haz un buen tanto y grita mirando a la grada para quitar toda la tensión”.

Y lo hizo después de que Peio Etxeberria no llevara un derechazo a la pared en el 13-14. Laso apretó los puños y gritó con fuerza. Se soltó, se quitó el miedo. Y De ahí fue todo hacia adelante.

“La final no ha sido ninguno de los dos mejores partidos de Unai ni de Peio en el Cuatro y Medio. Hubo mucha tensión”, decía Mariezkurrena. “Yo creo que Peio tenía que haber matado al principio. Se vendió en unas cuantas voleas que ante rivales como Unai o Altuna se pagan”. Y así fue.

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