Aitor Elordi: "Todo lo que te afecta se refleja en la cancha"
Este sábado el delantero de Aspe se jugará en el Labrit el ser o no ser en el Cuatro y Medio con Unai Laso. Quien gane estará en semifinales. Para el vizcaíno, la Jaula tiene un aire de redención después de un año muy complicado. Quiere volver a estar arriba


Publicado el 01/11/2024 a las 05:00
El miércoles después de elegir las pelotas en el Labrit, Aitor Elordi, campeón individual y por parejas en 2023, se quedó hora y media entrenando a conciencia para su partido contra Laso. Hay mucho en juego, llegar a 22 implica entrar en la semifinal de uno de los tres torneos grandes del año. Es volver a la elite.
¿El Cuatro y Medio es su intento de reconquistar el sitio perdido?
Lo que estoy buscando en el Cuatro y Medio es sentirme de nuevo competitivo. Después del magnífico año que tuve con el Manomanista y el Parejas pasé una temporada en el que todo me ha costado un poco más. Pero, ¿qué pelotari no tiene altibajos? La pelota es una rueda que no para, y sentirme competitivo de nuevo es lo que más me alegra. Otra cosa es sacar los partidos adelante, que está en pequeños detalles.
¿Es tan difícil llevar la camiseta de campeón?
Claro que es muy difícil. Es lo que hemos oído tantas veces, que lo difícil no es llegar sino mantenerse. Ser capaz de mantener ese nivel de exigencia durante todo el año cuesta mucho. A la mínima que tus sensaciones no son tan buenas en el frontón, se nota porque los compañeros de empresa también juegan y están ahí. Este nivel de profesionalismo es superexigente. Pero gane o pierda, siento que de nuevo estoy ahí.
Muchas veces se apunta que el pelotari es un momento de juego, de confianza.
Hay muchos factores que influyen en el juego. El pelotari primero es persona y todo nos puede afectar. Lo que te puede afectar como persona se refleja luego en la cancha. Todos los pelotaris tenemos momentos del año en los que el cuerpo no va tan fino, y hay otros en los que las cosas parece que salen casi solos. ¿Por qué? Yo después de muchos años no le he encontrado una respuesta. Lo que la experiencia te da es aprender a disimular esos momentos de juego más discreto.
¿Qué es la confianza para un pelotari? ¿que se sueña con algo y se hace en el frontón automáticamente?
La confianza va de la mano del físico. Si tu ves que el cuerpo te sigue, que responde, te atreves a hacer cosas diferentes, te mueves mucho más rápido en el frontón, llegas a la pelota como es debido... es la rueda de la pelota. Lo mismo que si es para bien, lo es para mal. Si algo se tuerce, ya no fluyes en la cancha. Y si no fluyes, no vas, no juegas.
¿Cómo ha pasado usted mentalmente este periodo?
Ha sido un año duro, el más duro que he vivido como pelotari. Pero es una experiencia de la que tengo que sacar cosas positivas. Si he tenido esta caída y este sufrimiento es por una buena razón, y no es otra que el haber hecho las cosas bien y el haber estado arriba.
Usted ya sabía lo que era estar abajo.
Claro, sé muy bien lo que es estar abajo y lo que cuesta llegar hasta arriba. Una vez que lo consigues lo que siempre has querido conseguir te preguntas, ¿y ahora, qué? Antes mi objetivo era llegar arriba y competir contra los mejores. Ahora me tengo que poner otras metas para seguir siendo competitivo, e igual es eso lo que me ha faltado, la ambición que tuve para llegar hasta arriba. Eso es duro. Si las sensaciones no son buenas y los resultados no ayudan, toca sufrir, ser duro psicológicamente y tirar para arriba. Yo aprendo de lo que vivo, bueno o malo.
¿En cuál de los tres torneos sufre más?
Todos son duros, cada uno tiene su película. Yo siento una cosa u otra dependiendo de cómo esté, da igual el campeonato. Si no siento fluidez en la cancha... malo. He llegado de un verano que no ha sido sencillo, pero he salvado situaciones críticas en el Cuatro y Medio y estoy a un paso de semifinales. Estoy cerca, pero estoy lejos al mismo tiempo.
¿Qué piensa uno cuando ve la regularidad de Altuna?
Al final tú no te puedes estar fijando en lo que hace el resto, tú tienes que ser tú mismo. Jokin lleva muchos años siempre estando ahí, se conoce muy bien, sabe manejar todas las situaciones, y detrás de eso hay mucho trabajo. El mérito es suyo.
Usted ha estado arriba, ¿cómo se viven las críticas cuando las cosas no van bien?
Al final es duro que no hablen bien de uno, y todas las cosas te afectan. Yo trato de evadirme de lo que se dice de mí, sea bueno o sea malo. Pero al final las cosas te llegan, y te afectan. Cuando ya has vivido esto, sabes que cuando las cosas van bien se te acerca mucha gente para decirte lo bien que juegas y lo bueno que eres. Y cuando los resultados son malos, también sabes que te van a llegar comentarios, críticas. Que vas a tener que escuchar que te dicen este ya no vale para nada y está terminado. El deporte y la vida están montados así. Hay que saber vivir con todas las cosas que nos rodean. Ni cuando ganas eres el mejor del mundo, ni cuando pierdes todo es un desastre. Hay que aprender a convivir con lo que viene en la vida, y a aprender de todas las circunstancias buenas y malas que nos acompañan. Seguiremos haciendo camino.