Trinquete
Luis Sánchez: "En Francia es fácil sorprender una vez. Lo difícil es ganar de forma constante"
El uhartearra hizo historia el domingo tras ganar en Baiona el Parejas de la modalidad. A sus 27 años es con Larralde y Ducassou en único en activo con la triple corona. Un navarro que triunfa en los trinquetes franceses. Esta es su historia


Publicado el 16/04/2024 a las 05:00
La relación de Luis Sánchez Labat (Pamplona, 29 de marzo de 1997) con el trinquete es pasional. Probó y se quedó prendado de la modalidad, tanto que hizo una apuesta vital por él. Los resultados están ahí, y esta es su historia.
¿Cómo un tipo de Huarte termina triunfando en el trinquete francés?
Yo empecé jugando a pared izquierda. A los 15 años pasé al trinquete, y me enganché. Lo seguía mucho por vídeo, jugué el GRABNI, el Mundial sub 22... Después la empresa de trinquete que hay en Francia nos probó a unos cuantos, y ahí ya pensé en ser profesional. En 2018 empecé a entrenar con ellos, y en 2020 debuté en profesionales.
¿En qué momento le tienta ir a Francia?
En Francia cuando se habla de pelota, se habla de trinquete. Si te gusta esto, ves que el máximo nivel está allí. Cuando entrené con ellos me dijeron que tenía algo especial, y podría jugar y me lo creí.
¿Qué le vieron?
Que le daba velocidad a la pelota, que tenía una buena visión del juego y defendía bien. Pampy Ladutxe me dijo que si me esforzaba y trabajaba bien, podría llegar a ser profesional, y aquí estoy. Ha sido una apuesta personal en la que he tenido muchísima ayuda de mucha gente, y en la que la empresa me ha dado oportunidades, porque han creído en mi.
¿Qué tiene el trinquete allí?
En esta parte de Francia hay trinquetes en todos los pueblos. Juegan desde chavales y tienen un nivel altísimo. Yo he hecho el paso inverso de Xala.
Cuando usted aterriza en Francia, ¿qué pasa?
Fui a entrenar con ellos por primera vez en enero de 2017, no sabía ni decir hola en francés, y me encontré con una cultura y el ambiente distintos. Y cuesta. Mucho te tiene que gustar la pelota para ir todas las semanas a entrenar sin saber cómo iba a acabar aquello. Fue una apuesta personal en la que ha habido de todo.
¿Qué ha sido lo más costoso?
Primero el idioma. Luego ves el nivel de juego y físico que tienen y piensas, dónde me he metido. Para ellos la preparación física es esencial. Así que me puse en manos de Iñaki Barbajero para trabajar duro. El ambiente entre los pelotaris es muy competitivo entre ellos, es muy individual. Hoy juego contigo, mañana eres mi rival. No es un mal ambiente, pero la competitividad es muy importante. Eso sí, me acogieron muy bien.
Usted debutó hace cinco años, y hoy tiene la txapela en los tres torneos más importantes, ¿en qué ha cambiado?
Mentalmente soy mucho más competitivo. Cuando llegué mi mentalidad no era tan profesional como la de los franceses, no se salen de los partidos, trabajan mucho. Eso lo he ido aprendiendo, he ganado mucho en físico, y técnicamente también. Si sumas mis cualidades la evolución está aquí.
¿Dudó?
Como todo en la vida. Pero sabía que era mi única oportunidad para dedicarme profesionalmente al trinquete y disfrutar de lo que más me gusta. Y en Francia me han ayudado mucho.
¿Qué fue Pampy Ladutxe?
Si estoy aquí es por él. Pampy era una especie de ente que lo que decía iba a misa. En mis inicios me ayudó muchísimo. Cuando alcancé un nivel vi que no iba a progresar mucho con él porque trabajaba con Ducassou y Ospital. Y cambié con Xala.
¿Cómo es Xala?
Me ha ayudado muchísimo, y se aprende muchísimo de él. Es un cachondo, técnicamente te aporta cosas que no habías visto nunca. Tiene un don técnico y una clase que es de los mejores de la historia. Ve cosas y gestos que tú no ves. Tácticamente tiene mucha visión, y el trinquete es un 80% táctico. Hay un tejado, una red, un fraile...tantas cosas que no te dejan hacer mucho. Se juega sota, caballo y rey. Al tejado y cerrando el ángulo. El trinquete es tomar decisiones correctas en momentos críticos. No hay sorpresas, el engaño es más difícil.
Ha jugado con Waltary.
Sí, es uno de mis ídolos. Ha marcado la pelota en Francia, porque su forma de pegar es diferente a todos. Le he igualado a dos txapelas de Superprestige, ni me lo creo.
¿Cómo se apaña día a día?
Juego entre 40 o 45 partidos al año. Desde 2020 a 2024 me he dedicado de forma exclusiva. Pero estudié Biología, tengo un Master y he empezado a trabajar porque sé que de la pelota no voy a vivir siempre. Trabajo hasta las cinco. Entreno físico tres días a la semana, dos técnico y una vez por semana voy a Francia a entrenar. Si no a jugar, a entrenar. Se hace todo en esta zona.
¿Y vive bien?
Sí, es una vida en la que no me salgo de la cuadrícula, me gusta la rutina. Y mentalmente desde que trabajo las cosas me han ido mucho mejor.
Ya tiene la colección completa de los tres títulos. Individual, Parejas, Superprestigio. ¿Y ahora?
Tengo margen de mejora en el trinquete en Francia, no he alcanzado mi máximo nivel. Tengo constancia y regularidad, pero puedo mejorar. Quiero intentar el máximo número de veces el campeonato de Francia individual y parejas y el Superprestige, además de los torneos de verano. Me salta solo en el Baiona.
¿Le miran ya con miedo?
No, no tampoco es para tanto. En Francia es muy fácil sorprenderles una vez, lo difícil es ganarles a los grandes de forma constante y ser regular.
¿Ve una carrera longeva?
Quiero estar todos los años que pueda. Waltari se retiró con 41 años, Xala estuvo mucho tiempo... el trinquete es exigente con las caderas, rodillas y las manos. El deporte de alto rendimiento no es del todo recomendable.
